Las viejas estrellas del último gran Hollywood van envejeciendo y nos dejan... ¿cómo ven la muerte?
Diane Keaton, Robert Redford, Gene Hackman, Rob Reiner... su adiós ha sido, en ocasiones, trágico y terrible.
![Bruce Willis, aunque joven (n. 1955), sufre un severo deterioro cognitivo. En la imagen, en 'Wake [Assassin]', su última película.](https://imagenes.religionenlibertad.com/files/og_thumbnail/uploads/2026/02/20/69980a18c8ad3.jpeg)
Bruce Willis, aunque joven (n. 1955), sufre un severo deterioro cognitivo. En la imagen, en 'Wake [Assassin]', su última película.
En una industria basada en la eterna juventud, los actores del último establishment clásico de Hollywood que envejecen se ven cada vez más obligados a lidiar con el sufrimiento, la muerte y la tragedia.
Es una reflexión, bien documentada con ejemplos, de James Day en National Catholic Register:
Cuando las estrellas de cine se enfrentan a la mortalidad
"No quiero alcanzar la inmortalidad a través de mi trabajo", bromeó una vez Woody Allen, que ha cumplido 90 años. "Quiero alcanzar la inmortalidad al no morir".
Diane Keaton, frecuente coprotagonista de Allen, su antigua pareja y fiel seguidora, falleció el 11 de octubre de 2025 a causa de una neumonía bacteriana. Tenía 79 años. Robert Redford falleció el 16 de septiembre a los 89 años.
Otra leyenda de la pantalla, Gene Hackman, falleció el pasado mes de febrero a causa de un Alzheimer avanzado. El dos veces ganador del Óscar, de 95 años, vivió una semana después de la inesperada muerte de su esposa, Betsy. Fue encontrado sin alimentos en su organismo, lo que indica que sus últimos días los pasó confuso y solo, una pesadilla para cualquiera.
Del asesinato de Rob Reiner a "La princesa prometida"
Recientemente, Hollywood se ha visto sacudida por el doble asesinato del veterano actor y director Rob Reiner y su esposa, Michele, presuntamente a manos de su propio hijo, Nick. Los cuerpos fueron encontrados por su hija, Romy.

Rob Reiner (1947-2025), director, entre otros éxitos, de 'La princesa prometida', 'Cuando Harry encontró a Sally', 'Misery' o 'Algunos hombres buenos'.
Personas de todos los ámbitos de la vida acuden a Hollywood con la esperanza de alcanzar la fortuna y la gloria. Y todos sabemos lo común -casi un cliché- que es que muchos de estos sueños terminen, a veces de forma trágica. En una canción publicada el año en que fue asesinado a tiros, John Lennon cantaba: "La vida es lo que te sucede mientras estás ocupado haciendo otros planes".
- 'Beautiful Boy (Darling Boy)' es una canción de 1980 de John Lennon, aquí utilizada como fondo para escenas de la película del mismo título dirigida en 2019 por Felix Van Groeningen, con Steve Carell y Timothée Chalamet.
La realidad es muy diferente de lo que se suele proyectar, especialmente en Hollywood, una industria y una ubicación geográfica que se vende a sí misma basándose en la belleza, la inmortalidad y la indiferencia ante las pruebas de la vida que nos acosan a los mortales.
Pero Hollywood está compuesto por personas -a pesar de la revolución de la inteligencia artificial- y miles de personas decentes encuentran empleo, comunidad y familia dentro del mundo del entretenimiento. Cuando las pruebas de la vida afectan a los ricos y famosos, especialmente a aquellos que de alguna manera nos han impactado con su carrera, nos sentimos conmocionados por ello, como si olvidáramos que "la muerte nos llega a todos", tal y como nos recuerda el narrador de la película en uno de los mayores logros de Hollywood, Ciudadano Kane.

Orson Welles interpreta a Charles Foster Kane en 'Ciudadano Kane' (1941), dirigida y producida por él mismo.
Orson Welles dirigió, protagonizó y coescribió Ciudadano Kane cuando solo tenía 25 años, pero demostró un dominio de la mortalidad y el envejecimiento superior al de su edad. Quizás por eso Welles amaba tanto a Shakespeare. El propio Welles hizo su propia broma sobre la vida y la muerte: "Nacemos solos, vivimos solos, morimos solos. Solo a través de nuestro amor y nuestra amistad podemos crear la ilusión momentánea de que no estamos solos".
En el caso del asesinato de la familia Reiner, la leyenda del cine Billy Crystal acudió a la casa y fue testigo de la escena del crimen pocas horas después del homicidio. La noche anterior al asesinato, al parecer se produjo una discusión familiar en la fiesta de Navidad de Conan O'Brien. Rob, de 78 años, estrenó recientemente una nueva película. La tragedia afecta así a compañeros de profesión, familias, público y fans, así como a los estadounidenses de a pie.
¿Cuántas familias ven cada año la película dirigida por Reiner, La princesa prometida? ¿Cómo se puede ver ahora sin pensar en el espantoso final del director?
- Una de las frases más célebres del cine moderno, en 'La princesa prometida [The Princess Bride]" (1987), dirigida por Rob Reiner. [Aviso de 'Spoiler': No veas este vídeo si no has visto la película.]
Este tipo de acontecimientos confrontan a los famosos relacionados con el fallecido que, sin quererlo, saca a relucir su propia conmoción y dolor. Pensemos en Billy Crystal, al que los paparazzi grabaron cuando salía de la casa de Reiner, claramente aturdido por lo ocurrido. La actriz Robin Wright, protagonista de La princesa prometida, declaró a Entertainment Weekly: "Estoy profundamente conmocionada y devastada. No puedo ni imaginar lo que está pasando la familia ni lo que tendrán que soportar en los próximos meses y años. Es realmente desgarrador".
La dignidad en el sufrimiento y en la muerte
Además de lidiar con tragedias como estas, Hollywood está envejeciendo y sus rostros más conocidos se enfrentan a la realidad de la muerte de una manera muy pública. El declive público de algunas de las personalidades más reconocidas del mundo puede ser una lección sobre la dignidad que se puede encontrar en el sufrimiento y la muerte, tal y como enseña la fe católica.
Durante años, Bruce Willis fue un actor de acción que garantizaba el éxito en taquilla. Ahora, a sus 70 años, lucha contra la demencia frontotemporal y ya no habla.
Alan Alda, ahora con 90 años, lucha públicamente contra el Parkinson, defendiendo una actitud positiva a lo largo de su trayectoria. Tiene la suerte de estar acompañado por su esposa desde hace casi 70 años, Arlene.
Por otro lado, Dick Van Dyke [Mary Poppins] acaba de cumplir 100 años. "Estoy buscando amigos centenarios", bromeó en The New York Times, citando como una gran alegría las visitas de sus nietos y bisnietos a su casa.
Pero, ¿qué hay del gran elefante en la sala de Hollywood: Dios?
La perspectiva de la fe
El Papa Benedicto XVI solía referirse a lo que él llamaba "la perspectiva de la fe". Mientras que el director Oliver Stone comentó una vez que "solo cuando oscurece el ojo comienza a ver", la perspectiva de la fe podría decir: "Solo con fe el ojo comienza a ver". Y aunque Hollywood se ha colocado históricamente en un pedestal de superioridad moral en lo que respecta a cuestiones relacionadas con Dios, la fe y la religión, el sufrimiento de quienes viven estas tragedias y la muerte de figuras muy queridas no es más que una oportunidad para reconocer el significado de la cruz en tales situaciones.
Ese reconocimiento, esa perspectiva, puede cambiarlo todo.
A menudo pienso en el cineasta Ridley Scott, de 88 años, que sigue sin dar señales de ralentizar su ritmo. Pienso en él tras el suicidio de su hermano Tony, que en el verano de 2012, a los 68 años, condujo hasta el puente Vincent Thomas, en el puerto de Los Ángeles, y se lanzó al vacío. Dejó una esposa y dos hijos pequeños, y a su hermano Ridley.
Me pareció conmovedor y melancólico que Scott dedicara su película de 2014 sobre Moisés, Exodus: dioses y reyes, a Tony. Esta película es, en esencia, una película sobre hermanos y la rivalidad entre ellos. Pero Ridley se mantiene firme en no ceder a esa "perspectiva de fe" en sus películas.
Al igual que gran parte de Estados Unidos, Hollywood está envejeciendo. Estas muertes de celebridades son indicadores claros de que el establishment de Hollywood, es decir, las estrellas de Hollywood que definieron la época en la que las películas eran eventos imprescindibles, está envejeciendo... y muriendo.
Claro, Hollywood sigue produciéndolas. Pero los tiempos han cambiado. Las películas ya no tienen el mismo atractivo cultural que tenían cuando estrellas como Diane Keaton o Woody Allen estaban en su apogeo. Cuando Keaton apareció con su vestuario elegido por ella misma para la película de Allen Annie Hall en 1977, que le valió a Keaton el Óscar a la mejor actriz, la moda femenina cambió para siempre. Cuando veías a Gene Hackman o Robert Redford, sabías que estabas viendo una gran interpretación.

Diane Keaton (1946-2025) en 'Annie Hall' (1977) de Woody Allen.
Pero esos nombres y rostros encarnaban una época en la que el cine significaba algo, algo importante, algo que reunía a personas de todos los ámbitos de la vida, independientemente de su edad, raza o color de piel, para experimentar el cine de forma colectiva, embelesados y cautivados por lo que se desarrollaba en la gran pantalla.
Es probable que mis hijos no sepan cómo las películas pueden influir en las personas como comunidad, como experiencia, como forma de empatizar con la humanidad, qué efecto tiene en la psique humana reunirse en torno a un héroe como Indiana Jones, Frodo o Luke Skywalker, y salir de ese mundo de aventuras para volver a nuestra propia realidad transformados de alguna manera. Estoy tratando de enseñárselo. Pero ahora es difícil encontrar héroes.
De hecho, quizás las dos estrellas de cine más importantes de la actualidad son hombres de más de 60 años: Tom Cruise, de 63, y Brad Pitt, que cumplió 62 el 18 de diciembre. Puede que tengan vidas públicas y personales problemáticas, pero ¿quién puede olvidar el diálogo entre Cruise y Jack Nicholson en A Few Good Men [Algunos hombres buenos]?
Esa película fue dirigida por Rob Reiner. Será difícil pensar en ese maravilloso momento interpretativo y no recordar cómo acabó Reiner.
Que todos sean acogidos en la luz de su rostro.