Tumba en Saint Baume
Según el cronista Sigebert, en 745, por temor a los sarracenos (corren los tiempos de los hechos previos a los que canta la Chanson de Roland), sus reliquias habrían sido transferidas a Vézelay, situada en Borgoña, en la otra punta de Francia por lo tanto, donde aún hoy persiste un inveterado culto de la Magadalena. Para luego volver en algún momento a la Sainte Baume en Provenza. De hecho en el año 1279 se hallan allí los restos de la santa en un sepulcro intacto, con una inscripción en la que se explicaban las razones de la ocultación, ocasión que sirve al Príncipe de Salerno, futuro rey Carlos II de Nápoles, para levantar un convento dominico en el lugar. En el año 1600 las reliquias se colocan en un sarcófago enviado por el Papa Clemente VIII, con la cabeza colocada en vasija separada, lo que resultará providencial, porque aunque durante la Revolución Francesa el convento es destruido y las reliquias de la santa son profanadas y desaparecen, no corre igual suerte la cabeza, que aun hoy se venera en la gruta de Sainte Baume.
©L.A.
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