A principios de agosto, el anuncio del cierre de Tavistock -la clínica británica que "aceleraba cambios de sexo" en menores- por el empleo ilegal de bloqueadores de la pubertad sacudió como un jarro de agua fría las pretensiones del lobby de género. También desató toda una batalla legal que podría conllevar millares de causas y denuncias por parte de padres de menores tratados por la clínica, así como una cruda polémica y fructífera investigación sobre los efectos nocivos de los bloqueadores -también conocidos como agonistas de la hormona GnRH- en pacientes con disforia de género.

Lee aquí todo sobre el cierre de la clínica trans Tavistock. 

Como parte de esta última, no son pocas las organizaciones que han aprovechado la caída de la central europea de mutilación de menores para publicar detallados informes que muestran al mundo los efectos -muchos de ellos irreversibles- que tienen estos tratamientos. Unos bloqueadores que, además, serán garantizados a los menores por la Ley Trans recientemente aprobada por el Gobierno de España, a la espera de entrar en vigor. 

Uno de los informes más exhaustivos sobre el tema ha sido recientemente publicado bajo el título Supresión de la pubertad: ¿Medicina o mala praxis? por la organización Lesbians United (Lesbianas Unidas), una más del lobby homosexualista-feminista y que ve en la cuarta letra del acrónimo LGBT (trans) uno de los más acérrimos enemigos de las mujeres.

Descarga o lee aquí el estudio completo Supresión de la pubertad. 

Una de las homólogas hispanas de Lesbians United en la defensa de "los derechos de las mujeres basados en el sexo", Contra el borrado de las mujeres, ha traducido este completo informe redactado en torno a más de 300 fuentes relevantes y estudios científicos revisados sobre las consecuencias de la prescripción a niños, adultos y adolescentes de estos fármacos.

Las pruebas de los estudios científicos, de los casos y los ensayos clínicos recabadas por el documento sugieren que los fármacos que bloquean la pubertad "pueden afectar negativamente al esqueleto, al sistema cardiovascular, la tiroides, el cerebro, los genitales, el sistema reproductivo, el sistema digestivo, el sistema urinario, músculos, ojos y sistema inmunológico". Es decir, a prácticamente todos los órganos de la persona. 

Algunos de los efectos adversos especialmente preocupantes para los menores tratados con bloqueadores son la "pérdida de densidad mineral ósea y el aumento del riesgo de osteoporosis; la posibilidad de que disminuya el coeficiente intelectual y otros déficits cognitivos; el aumento del riesgo de depresión y de pensamientos suicidas o el retraso en el desarrollo sexual y reproductivo", así como la conclusión de que muchos de estos efectos son "total o parcialmente irreversibles" frente a la cada vez más extendida afirmación de la reversibilidad de los mismos.

Especialmente revelador es el uso que tradicionalmente se le ha dado a los conocidos como "agonistas de la pubertad GnRH": desde 1985 son empleados como tratamiento para el cáncer de próstata avanzado, para la pubertad precoz central desde 1993, para le endometriosis y los fibromas uterinos desde 2001.

El informe recoge la evidencia de que los bloqueadores son la punta de lanza en el tratamiento de la disforia de género por parte de los lobbys trans. Algo especialmente llamativo, ya que la Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos (FDA) prohibió su administración para enfermedades mentales y que no está indicada su prescripción para adolescentes con disforia: "Hasta junio de 2022, la FDA ha recibido más de 60.400 informes de reacciones adversas a los agonistas de la GnRH comunes, incluidas más de 7.900 muertes", reza el informe.

El grueso de Supresión de la pubertad: ¿Medicina o mala praxis? abunda en el desglose de los principales efectos nocivos de los bloqueadores en dos niveles, general y local.

Efectos globales

Como uno de los principales efectos globales, el informe basado en más de 300 fuentes y estudios científicos destaca la inducción del hipogonadismo central hipogonadotrópico, una enfermedad poco frecuente que en los adolescentes se caracteriza por la ausencia de crecimiento, la falta de desarrollo de las características sexuales secundarias y la falta de maduración sexual. Esta afección está relacionada con la baja densidad ósea y la osteoporosis, la infertilidad, la depresión o la fatiga.

En las adolescentes, además, los agonistas de la GnRH inducen artificialmente la menopausia, asociada a la reducción de la esperanza de vida, el riesgo de enfermedades cardiovasculares e ictus; la baja densidad mineral ósea, fracturas y mayor riesgo de osteoporosis o un mayor riesgo de demencia y deterioro cognitivo.

Esqueleto

Un sinfín de estudios y evidencias citadas por el informe muestra que en lo relativo a la estructura ósea, "la privación de hormonas sexuales en la edad adulta provoca un rápido descenso de la Densidad Mineral Ósea". Algo que se encuentra directamente asociado a la osteoporosis, fracturas, el deslizamiento de la epífisis capital del fémur o el retraso en la consecución -o atenuación- del pico de masa ósea. Y lo que es más grave: "Hasta la fecha, no se ha realizado ningún estudio a largo plazo sobre la reversibilidad de la pérdida de Densidad Mineral Ósea inducida por los agonistas de la GnRH en niños o adolescentes".

Sistema cardiovascular y riesgo de diabetes

Los elaboradores del informe advierten igualmente de las "pruebas significativas que demuestran que los agonistas de la GnRH pueden tener graves efectos sobre el sistema cardiovascular". Una de las evidencias es el mayor estudio disponible de este sistema realizado en más de 100.000 hombres, que muestra un aumento del riesgo de infarto en un 9% en los receptores de estos bloqueadores. En el elaborado por Nguyen, Lairson, Swartz y Du en 2018 sobre 94.000 personas se concluyó "un mayor riesgo de diabetes (un aumento del 21%), enfermedad coronaria (12%) e infarto agudo de miocardio (11%)". Otras posibles consecuencias de su uso son "el accidente cerebrovascular isquémico, el infarto de miocardio, la angina de pecho, la taquicardia supraventricular, la oclusión de la vena central de la retina, el aumentan el peso corporal y de grasa corporal, la disminución de la sensibilidad a la insulina, el aumento de la rigidez arterial o del colesterol total.

Tiroides

El tiroides, glándula encargada de mantener multitud de funciones corporales, se ve igualmente afectado por el consumo de bloqueadores de la pubertad. Los estudios consultados muestran que su administración en niños tratados con los "agonistas" desencadenó alteraciones en la función tiroidea y posibles desarrollos de una disfunción tiroidea subclínica, así como tiroiditis, hipo e hipertiroidismo y niveles tiroideos fluctuantes.

Cerebro

El cerebro es uno de los órganos más afectados por los bloqueadores, pues "por su diseño, su función principal es interrumpir la relación entre el hipotálamo y la glándula pituitaria".

Entre los principales efectos adversos que se desprenden de los estudios, el informe destaca la disminución en el cociente intelectual medio y la memoria de los niños. En mujeres con endometriosis las pérdidas de memoria temporales o irreversibles llegaron a afectar a entre el 12 y el 10% de las encuestadas por Gallagher en 2018.

Otros estudios han demostrado "un deterioro de la función cerebral y un posible riesgo de efectos secundarios neurológicos graves". En no pocos hombres se han visto alteradas "la atención y las funciones ejecutivas" y también afecciones "a las áreas de la memoria del trabajo, la verbal y la capacidad espacial visual". Entre otras consecuencias cerebrales graves, se menciona el aumento del riesgo de demencia, la ralentización de los tiempos de reacción, las convulsiones o la hipertensión intracraneal.  

Salud Mental

Respecto a la salud mental, el estudio disponible aquí ofrece amplias pruebas del desistimiento generalizado de los niños en la disforia de género, citando el estudio de Singh, Bradley y Zucker de 2021 "que contaba con la cohorte de estudio más grande hasta la fecha" y que concluyó que de 139 estudiados, desistieron el 87,8% sin intervención alguna.

Sin embargo, también se denuncian los "preocupantes" hallazgos de la recientemente clausurada Tavistock and Portman Trust, que "informó de un aumento estadísticamente significativo de los pensamientos suicidas y las conductas autolesivas entre los adolescentes que tomaban agonistas de la GnRH".

"Los estudios de adultos han encontrado un mayor riesgo de depresión o “síntomas depresivos subclínicos y ansiedad, y proporcionan pruebas anecdóticas de manía y psicosis, psicosis transitoria o síntomas psicóticos en pacientes previamente sanos mentalmente", añade.

Por ello, y especialmente porque la depresión o los pensamientos suicidas son efectos secundarios directos de los bloqueadores, los elaboradores del informe llaman a "poner en duda" que estos fármacos alivian la salud mental.

Sexualidad y sistema reproductor

Según los expertos, estos son otros de los aspectos más dañados por el consumo de bloqueadores, pues "el efecto previsto de los agonistas de la GnRH es desensibilizar los receptores de la GnRH en la hipófisis y, por lo tanto, impedir que se produzcan hormonas sexuales: la privación de hormonas sexuales hace que el sistema reproductivo y los órganos sexuales dejen de funcionar o de desarrollarse. Se sabe que los agonistas de la GnRH provocan la castración química en los hombres adultos y se han utilizado intencionadamente para castrar químicamente a delincuentes sexuales".

Entre otros efectos secundarios, se citan la "atrofia de los órganos sexuales, la regresión del desarrollo de las mamas, la pérdida de fertilidad en hombres y mujeres o la reducción extrema de la producción de esperma".