Carlos J. Díaz, joven bloguero mexicano de ReL, escribía que muchos jóvenes cristianos pierden la fe al ir a la universidad, a los 18 años. Eso es en Hispanoamérica.

En España, pierden la fe, o al menos la práctica religiosa y el trato con la iglesia mucho antes: a los 12.

Las estadísticas y estudios en España son claros (datos de 2008 de Fundación SM, Metadigma-Libro de Vida e Instituto de la Juventud):

-De 6 a 11 años: el 80% se considera cristiano, el 40% va a misa semanal
-De 12 a 14 años: el 60% se considera cristiano, el 20% va a misa semanal
-De 13 a 15 años: el 25% está convencido de que Dios existe, el 17% va a la iglesia semanalmente
-De 15 a 29 años: el 50% se dice "católico no practicante", el 11,7% se declara "católico practicante", un 7,9% es "creyente de otra religión".

La gran ruptura se da a los 12 y 13 años: cuando los chicos celebran la Confirmación (y dejan la iglesia) o ya no van a la iglesia los domingos (y no piensan realizar la Confirmación).

También se ve en la cifras absolutas de sacramentos, recién publicadas por la Conferencia Episcopal: en España en 2011 se bautizaron 290.000 personas (casi todos niños), 250.000 celebraron la Primera Comunión pero solo 110.000 se confirmaron. Hay un "bajón" de 140.000 fieles entre la Primera comunión y la Confirmación.


Mientras en otros países europeos las familias siguen llevando a sus hijos a la iglesia hasta que son adultos y pueden negarse, en España los padres -que tampoco son especialmente fervorosos- desisten cuando los chicos tienen 12 años. Quizá vuelvan a aparecer por la iglesia 20 años después, a los 32 (edad media de casarse en España), después de dos décadas de vivir "como un pagano", dispuestos a hacer un breve curso de 3 sesiones para casarse por la iglesia. Y nada más.

La Iglesia española no tiene nada pensado para los adolescentes, no sabe qué hacer con ellos. Sacar un Catecismo especial para adolescentes no va a cambiar las cosas mucho.




Pero precisamente en ese nicho de edad, de los 12 a los 18 años, funciona en más de 1.000 parroquias de Estados Unidos algo novedoso y de eficacia probada: el sistema "Lifeteen". Durante dos años se ha estado empleando ya en una parroquia de España: la catedral del Espíritu Santo, de la diócesis catalana de Terrassa. Y con éxito.

"Yo siempre quise ser catequista de Confirmación", explica Jordi Massegú, responsable de Edge, la rama más joven de LifeTeen, "pero veía que las catequesis de toda la vida, y las que yo recibí, no funcionaban. Yo quería hacer algo distinto. Y entonces mosén Emili Marlès me dijo ´toma, léete estas fichas´".

Emili Marlès es el vicerrector del Seminario de Terrassa (por debajo del obispo auxiliar, Salvador Cristau). Él acababa de llegar de Atlanta, EEUU, donde había estado perfeccionando su inglés y donde le habían invitado a un campamento juvenil de LifeTeen. Le asombró el ambiente, los chicos, las confesiones... y así quiso conocer el método LifeTeen (http://lifeteen.com), que ha aplicado en Terrassa ya dos años.


En Estados Unidos normalmente la estructura es:

- Misa de sábado o domingo tarde-noche, con música realmente vibrante (Hillsong y similares); seguida de...
- cena o piscolabis informal, más sesión de catequesis ágil y debate en grupos, acabando con una oración, a menudo ante el Santísimo (toda esta parte se llama LifeNight)

Ocupa así toda la tarde-noche del joven.

Pero en Terrassa la estructura es distinta. El LifeNight se puede celebrar entre semana (nunca dura más de 1 hora y 20 minutos) y se remite a los jóvenes a la "misa joven" de la catedral del domingo, a la que no acuden sólo los participantes de LifeTeen sino jóvenes de toda la diócesis, colegios y ambientes cristianos de la zona.

El LifeNight se sigue celebrando por la tarde-noche, y sigue incluyendo cena o algo de comer y picar.


Los chicos que participan en LifeTeen están apuntados a un grupo de Facebook común, en el que reciben instrucciones durante la semana: "el tema será la fama y la vanidad: venid vestidos super-elegantes" o "haremos una mini-obra de teatro que os pasamos por Internet; repartid los papeles y traed disfraces adecuados" o "no dejéis de ver esta canción en vídeo, que es la que cantaremos".

Incluso hay un grupo de Facebook para los padres de ese grupo concreto de chicos, en el que los monitores explican el tema que se trata cada vez y cómo pueden ayudar los padres.



Sesiones de 80 minutos: sólo 10 son "rollo"
La estructura de una sesión de LifeNight cuando los chicos llegan a la parroquia es:

1) Acogida y reunión: 
- algún juego al recibir
- se come/merienda/cena: la comida puede tener relación con el tema del día
- los monitores acogen y escuchan a los chicos; están todos juntos (por ejemplo, 30 chicos y 5 monitores), pero cada monitor está atento de 6 chicos en concreto que él atiende. Además, hay 4 niveles de atención:
- solo conectar (sonreir y saludar a todos)
- contactar (preguntar ´¿qué tal va todo?´, mostrarse receptivo y social; con la mayoría)
- cuidar (a los más frágiles o necesitados, dedicarles más tiempo y atención; son uno o dos)
- retar (a los que avanzan en la fe y el compromiso, profundizar con ellos, de uno en uno).

2) Exposición (el "proclamar")
- Se pasa a otro espacio (quizá, simplemente, moviendo un biombo) y se muestra la sala, decorada de forma especial (un volcán, un castillo, cualquier cosa)
- Se da la catequesis, charla o predicación, usando los materiales de las fichas de LifeSite... ¡máximo 10 minutos! Además, se pueden proyectar imágenes de fondo, powerpoints, etc... Por lo general, en un mes los temas están organizados así: uno litúrgico o teológico (el Espíritu Santo), otro de actualidad o inquietud viva (temas polémicos de sexo, política, emotividad, cosas jóvenes), un tercero litúrgico-teológico y una cuarta sesión quizá sin charla: dedicada a crear comunidad y pasarlo bien.

3) "Break", los grupos pequeños: se divide el grupo grande (quizá de 30 o 50 chicos), en grupos de 5, 6 o 7; se trata de dejar que ahora hablen los chicos, que vean que su compañero tiene fe, que todos se hacen preguntas. Un monitor atiende en cada grupo pequeño y es bueno que se planteen las dudas y las preguntas. El grupo pequeño ayuda a profundizar en el tema y a crear comunidad.

4) Para acabar, oración: casi siempre es ante el Santísimo en la iglesia o capilla, con adoración, velas, sacerdote y buena música. En Terrassa usan música de Hillsong (incluso en inglés) pero aún mantienen también canciones antiguas de Kairoi que han envejecido bien. Esta oración tiene un sentido de envío. A veces no es ante el Santísimo, sino que puede ser un Rosario, renovar las promesas del bautismo, etc... Pero nunca debe faltar este final con oración.


- Objeción 1: Eso cuesta mucho esfuerzo: preparar los temas, la decoración, la comida, la música, vídeos, powerpoints...

- Respuesta: Todas las ideas y contenidos están en las fichas y cajas de materiales de LifeTeen; además incluyen vídeos, canciones, enlaces a YouTube con fragmentos adecuados, etc... Todos los trucos de dinámicas, disfraces, juegos, ejemplos, están ahí. Y todos los aspectos teológicos también están ahí, adaptados a jóvenes en su lenguaje, pero ortodoxos, con aprobación de la Conferencia Episcopal de EEUU. Cada ficha incluye las citas bíblicas y del Catecismo relevantes. Además, los monitores pueden repartirse las sesiones y planearlas con antelación: una reunión entre monitores puede servir para repartirse y preparar 3 sesiones de LifeNight. A uno le toca preparar una semana, y pasan varias hasta que le toca otra vez. En el segundo año ya tienes mucho material preparado del anterior. Además, cuando ves que los jóvenes responden y disfrutan y aprenden, el esfuerzo se hace ligero.

- Objeción 2: Pero está en inglés...

- Respuesta: Hoy casi todos los monitores (por ejemplo, ya estudiantes universitarios) saben suficiente inglés para usar estos materiales, y también muchos de los chicos. Y lo que no, se adapta o traduce según se necesite.

- Objeción 3: Estos materiales, fichas y otras cosas cuestan dinero

- Respuesta: A cada joven asistente la parroquia (la organización local) le pide una inscripción de 20 euros (un único pago que vale para todo el año). Cuantos más vengan, más fácil es que salga económico. El acceso online a los materiales oficiales y las fichas, vídeos, etc... de Edge y LifeTeen cuesta 250 dólares al año (con un acceso, se beneficia toda la parroquia); es una inversión evangelizadora por parte de la parroquia. Con lo que se paga a LifeTeen pueden liberar profesionales que ofrezcan estos materiales de calidad profesional.




En Terrassa, quieren desligar completamente en la mente de los chicos la idea de que Lifeteen tiene que ver con la Confirmación... porque de lo contrario, al recibir el sacramento, con 13 o 14 años, dejarán LifeTeen. Aunque pueden dedicarse sesiones de LifeTeen al Espíritu Santo, el sacramento, la Iglesia, etc... preparándoles de facto para la Confirmación, no debe ofrecerse como "una catequesis de confirmación".

En realidad, hay dos grupos diferenciados: de 12 a 14 años (1º a 3º de ESO) se usan los materiales de "Edge" (la rama de LifeTeen para chicos más jóvenes); después, los de LifeTeen propiamente dichos.

Jordi Massegú avisa de que "ser monitor de Edge, con los más jóvenes, da más trabajo, hay que estar tirando de ellos, se apalancan, son más pasivos, etc... En cambio, en LifeTeen se animan más, preparan con sus amigos las dinámicas, juegos, teatros, lo que haga falta..."


El gran éxito de LifeTeen es que los chicos no sólo no abandonan las sesiones (como suele suceder en todas las catequesis juveniles que no se "premien" con la Confirmación), sino que incluso invitan a sus amigos y amigas, de distintas edades, que pueden incorporarse a sesiones de LifeTeen sin complicaciones, a mitad de curso sin problemas, etc... como quien invita un amigo a un plan semanal de tarde-noche.

LifeSite es contagioso, tiende a crecer. Los jóvenes se atreven a invitar a los amigos
porque el estilo, la estética, los asistentes y la música son de estilo joven.

El objetivo es que los chicos tengan una experiencia de conversión, de encuentro vivo, real, significativo con Jesús, ya antes de ir a la universidad, antes de los 18 años. Por eso, debe haber oración en cada sesión, antes de salir a las calles de noche, al volver a casa.



La música es algo importantísimo en LifeTeen, especialmente en la misa joven y en la adoración al final de una LifeNight. "Es un elemento de la cultura juvenil que ayuda a transmitir la fe", asegura August Figueras, uno de los monitores de LifeTeen en Terrrassa.

August estuvo en Estados Unidos con mosén Emili para conocer el campamento de LiifeTeen ("con 9 tandas de 200 jóvenes cuyas reservas se agotan a los 5 minutos de ofrecerse"). "Hacían unas laudes típicas, tradicionales; adoración en silencio, cantaban el Salve Regina, pero luego la música de alabanza es moderna", explica.

Al presentar la experiencia de LifeTeen en el Encuentro de Nueva Evangelización, algunos comentaban que en Terrassa sólo se ha probado en un entorno muy concreto: jóvenes católicos de clase media-alta, ligados a escuelas católicas de Fomento (cercanas al Opus Dei). Pero los monitores de Terrassa responden que en Estados Unidos se emplea con éxito en más de mil parroquias muy distintas unas de otras, y en Europa se emplea en Alemania, Holanda y otros lugares. 

Puede aplicarse y probarse en cualquier parroquia que tenga jóvenes de 12 a 18 años y monitores con ganas de formarlos.

"La clave es la fe de los monitores, que preparen las sesiones con ilusión y desde la oración", señala mosén Javier Fernández, otro de los impulsores de este método en Terrassa.


Eso sí, no es un método de kerigma, para gente sin fe o muy alejada de ella. Todos los monitores coinciden en que es más bien un método de "segundo paso". Quien se ha convertido en un Curso Alpha para jóvenes, por ejemplo, puede tener LifeTeen como su itinerario de formación hasta los 18 años. Pero es cierto que algunos jóvenes alejados pueden llegar a LifeTeen por la invitación de sus amigos, y entrar en su formación.

"Es distinto verlo a que te lo expliquen; los que estén interesados, que vengan a Terrassa a verlo", anima Jordi Massegú.


Web en inglés: Lifeteen.com  
Mail para contactos internacionales:
Steven Allgeyer - sallgeyer@lifeteen.com
Mail para conocer la experiencia de Terrassa:
Jordi Massegú -  jordi.massegu@gmail.com