Una manifestación espontánea de cristianos recorrió las calles de Jerusalén el pasado lunes 5 de octubre para denunciar las profanaciones en cementerios cristianos perpetradas por grupos de extremistas judíos ligados al movimiento de colonos y asentamientos.

Más de 100 cristianos se reunieron ante la Basílica del Santo Sepulcro y marcharon juntos hacia el cementerio católico latino y el anglicano, ambos profanados en las últimas semanas con pintadas racistas en las paredes de las tumbas que también han han sufrido daños.


Según detalla la agencia Fides, una cruz de madera encabezaba la marcha, y los participantes cantaban y recitaban oraciones por el camino.

Después, difundieron una declaración en la que denuncian los actos de intimidación contra monasterios, cementerios, iglesias y mezquitas, como expresión de impulsos racistas de una minoría extremista israelí.


“Se ha tratado de una manifestación espontánea para denunciar los reiterados ataques contra los Lugares Santos realizados por una minoría irresponsable, que pone en peligro la convivencia pacífica entre los pueblos y entre las personas”, explicó a la Agencia Fides el obispo William Shomali, del Patriarcado Latino de Jerusalén.


En Israel se inició en febrero de 2012 (hace, pues, más de 20 meses) una oleada de pintadas intimidatorias y vandalismo contra inmuebles y propiedades de cristianos y también musulmanes, a menudo firmadas como "Price Tag" (o "Precio a Pagar"), un movimiento extremista israelí anti-cristiano y anti-musulmán.

En agosto, las pintadas racistas y amenazadoras de Price Tag aparecieron en el monasterio de Deir Jamal después de que fuese atacado con un cóctel molotov, mientras acogía dentro varios campamentos de verano. El Patriarca latino, Fuad Twal, acudió al lugar a condenar los hechos con firmeza.


Ese mes también el arzobispo greco-ortodoxo, Atallah Hanna, denunció los ataques contra "lugares sagrados, incluso cementerios", que daban el mensaje de "fuera de nuestra tierra". "La respuesta es que estamos para quedarnos, esta es nuestra patria, nuestros sitios santos y rechazamos toda forma de racismo y fundamentalismo venga de donde venga", declaró el arzobispo Hanna.

Otra técnica de Price Tag es pintar en coches estrellas de David, pinchar sus ruedas y dejar mensajes en las paredes de las casas cercanas, como hicieron en junio en el barrio de Beit Hanina. Una semana antes combinaron el pinchar las ruedas de 22 coches con dejar pintadas en la iglesia adyacente en la Ciudad Vieja de Jerusalén. El 14 de junio incluso quemaron dos coches en el barrio de Sheikh Jarrah. Ese mismo mes hicieron pintadas racistas en el cementerio greco-ortodoxo de Jaffa.