A finales del verano de 2013, el escritor Jesús García se encontraba a la búsqueda de su siguiente proyecto. Como suele hacer, se puso en oración para preguntarle a Dios qué nuevo trabajo tenía pensado para él. En una adoración eucarística, vencido por el sueño, recibe una profunda certeza: su siguiente libro estaría relacionado con Tierra Santa. Al mes siguiente se casaba y viajaría allí en peregrinación con su mujer, como parte de su viaje de novios. No podía ni imaginar el excepcional descubrimiento que le esperaba: Magdala, uno de los mayores descubrimientos arqueológicos de la arqueología judeocristiana de los últimos siglos, y su último trabajo como escritor.

Este periodista y escritor es autor de best-seller como Medjugorje o ¿Qué hace una chica como tú en un sitio como éste?

Jesús García dará testimonio de la asombrosa intervención de Dios en su vida, y muy particularmente de cómo lo ha hecho en su último trabajo. Lo hará este próximo sábado 21 de octubre en la vigilia de testimonio, adoración y alabanza "Asalto al Cielo", en la parroquia Asunción de Nuestra Señora de Colmenar del Arroyo (Madrid).


A primeros de septiembre de 2013, terminado su último trabajo, Jesús García se encontraba en expectación a la espera de su siguiente proyecto. Ni podía imaginarse la resonancia que tendría su último libro ni podía imaginar tampoco el contenido del siguiente. Como suele hacer, se puso en oración para preguntarle a Dios qué nuevo trabajo tenía pensado para  él.


Un miércoles por la tarde se dirigió a la iglesia de San José de la Montaña, en Madrid, para participar en un rato de adoración. Estaba a casi un mes vista de su boda, con la que hoy es su mujer. Durante ese rato de adoración un sueño más fuerte que él lo venció. De repente se despertó sobresaltado por un sueño que durante ese tiempo de adoración lo había impresionado. Tenía una certeza profunda. Al llegar a casa compartió su certeza con su novia: escribiría un libro sobre Tierra Santa. No sabía lo que iba a escribir, pero sabía que sería sobre Tierra Santa. Como la primera parte de su viaje de novios sería a Tierra Santa, esperaba que algo sucediese en aquellos días que le confirmara su profunda convicción.


Había estado ya en Tierra Santa en 2006 para promocionar las peregrinaciones allí, absolutamente paradas tras la guerra entre Israel y el Líbano. Durante aquel viaje, había conocido al sacerdote mexicano Juan Solana, legionario de Cristo y director del Centro de acogida de peregrinos, dependiente de la Santa Sede, en Jerusalén: el Instituto Pontificio Notre Dame de Jerusalén, un hombre abierto, cercano y simpático. Entró de nuevo en contacto con él para su peregrinación a Tierra Santa con la que muy pronto iba a ser su mujer.
 

Ya en Tierra Santa, el padre Juan Solana les contó un hecho, del que él era protagonista en primera persona, y que se había convertido en uno de los mayores descubrimientos arqueológicos de la arqueología judeocristiana en los últimos siglos.

Dos años antes, en el año 2004, el padre Juan, había obtenido para su congregación unos terrenos en la orilla del Mar de Galilea, en Israel, con el objetivo de construir una iglesia. Cuando comenzaron las excavaciones, se encontraron con las ruinas de un pueblo del siglo I de nuestra era. No era un pueblo cualquiera: aquel terreno escondía y custodiaba, al mismo tiempo, ni más ni menos que a la antigua ciudad de Magdala, la ciudad donde vivió María Magdalena, la destacada discípula de Cristo.

El hallazgo de estas ruinas arqueológicas amenazó con suspender el proyecto del padre Juan. Lo que podía parecer un problema se transformó en uno de los mayores descubrimientos de la arqueología judeocristiana de los últimos siglos: las ruinas de una sinagoga del siglo I asombraron a la comunidad científica internacional. La sorpresa fue en aumento al descubrir que, en torno a la sinagoga, había un pueblo pesquero: Magdala, el pueblo de María Magdalena.

Aquel descubrimiento acababa de maravillar a la comunidad científica: arqueólogos,  historiadores, especialistas en el Nuevo Testamento… Planteaba un sin fin de misterios a resolver: ¿Fueron aquellas calles y plazas transitadas por María Magdalena y otros discípulos? ¿Predicó el propio Jesús de Nazaret en esa sinagoga? ¿Qué significado ocultaban los símbolos de la misteriosa piedra hallada en esa sinagoga? ¿Qué relación existía entre aquella piedra misteriosa en aquella sinagoga del siglo I y María Magdalena, la mujer pecadora de la que nos hablan los evangelios de la que Jesús expulsó siete demonios y que se convirtió en su discípula?


En el último día de aquella peregrinación, el padre Juan, tras invitar a Jesús García y a su mujer a cenar, le hizo la petición de escribir el libro sobre el hallazgo de Magdala. Ante el asombro de los dos, el Señor acababa de confirmar la certeza que apenas un mes antes había puesto tan fuertemente en su corazón. Así es como surgió su último libro: El proyecto Magdala. Un descubrimiento del siglo I para el hombre del tercer milenio.


Jesús García dará testimonio de la asombrosa intervención de Dios en su vida, que con su Providencia amorosa diariamente le guía, muy particularmente en su último trabajo dedicado a María Magdalena. Lo hará este próximo sábado 21 de octubre en la vigilia de testimonio, adoración y alabanza "Asalto al Cielo", el en la parroquia Asunción de Nuestra Señora de Colmenar del Arroyo (Plaza de España, s/n).
 

17h. Rosario;
18h. Testimonio;
19h. Adoración;
20h. Misa.


En coche: tomar la carretera M-501 en dirección San Martín de Valdeiglesias, y continuar por ella hasta la salida 37, dirección Chapinería, Colmenar del Arroyo y Valdemorillo; luego se toma el desvío hacia Colmenar del Arroyo, y se continúa recto hasta la Plaza de España, donde se encuentra la Parroquia. En autobús desde Madrid: tomar el autobús 642 en el Intercambiador de Moncloa.

Asalto al cielo es una iniciativa desarrollada desde el año 2015 por el sacerdote de la diócesis de Getafe y párroco de Colmenar del Arroyo, Álvaro Cárdenas, como respuesta al desafío de nuestra sociedad moderna y secularizada y como expresión del anuncio misionero que reclama particularmente nuestro tiempo, tan necesitado de testigos de la fe para encontrar a Cristo.

Para cualquier aclaración o información:
asalto.al.cielo.colmenar@gmail.com