La nueva parroquia que la diócesis de Burgos abrirá en la ciudad en el cada vez más poblado barrio de Parralillos llevará el nombre del beato Juan Pablo II según ha confirmado el arzobispo de Burgos, Francisco Gil Hellín, que, además, ha detallado que la iglesia honrará la memoria del Santo Padre conservando una reliquia ‘ex corpore’ del Papa fallecido en el año 2005.

La reliquia consiste en una ampolla de sangre del Pontífice que ya se encuentra en Burgos donde es custodiada personalmente por el propio arzobispo, muy unido en lo personal y lo religioso al anterior Papa. Gil Hellín guarda en su propio altar, en el que cada día dice misa, la reliquia de Juan Pablo II hasta el momento en el que se consagre al culto la nueva parroquia de Parralillos.

Gil Hellín se declara devoto de la figura de Juan Pablo II bajo cuyo papado fue nombrado arzobispo de la Diócesis de Burgos en 2002 después de prestase sus servicios en el Vaticano como secretario del Consejo Pontificio para la Familia.

La última iglesia que se consagró en Burgos fue la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, en el barrio de Fuentecillas, que se constituyó con la segregación de parte del territorio de la parroquia de San Pedro de la Fuente en el año 2002. Anteriormente la Diócesis erigió en el barrio de Vista Alegre (G-3) un templo que, a propuesta vecinal, fue dedicado al entonces Beato Rafael, hoy santificado bajo el nombre de San Rafael Arnaiz.