“Si estos callan, gritarán las piedras” dice Jesús en el Evangelio de san Lucas. Y en un momento en el que la secularización avanza por todo el mundo hay católicos que evangelizan a la sociedad de hoy precisamente haciendo “hablar a las piedras”.

Concretamente la asociación Nártex nació con esta misión. En una Europa con una historia milenaria de cristianismo la fe retrocede pero su presencia persiste inmutable a través de una herencia formada por cientos de catedrales, miles de iglesias, monasterios, retablos o cuadros que han sido testigo de la fe de millones de personas durante estos siglos.

Nártex es una asociación que se dedica al estudio y la promoción de los lugares y arte religioso y que se han convertido en una parte más de la nueva evangelización. Son millones los turistas que visitan estos monumentos siendo ya la gran mayoría personas no creyentes o no practicantes a los que se les puede hablar de Dios a través de estas obras. Y es lo que hacen desde este grupo. Para ello, realizan cursos, charlas y sobre todo visitas guiadas en la que los voluntarios explican desde la fe las catedrales e iglesias más importantes y más visitadas.


En conversación con Religión en Libertad, la presidenta de este grupo, Isabel Fernández, explica la importancia de aprovechar esta vertiente cultural para hacer presente la fe. “Muchas veces nuestros monumentos se convierten en contenedores de una riqueza antigua y se ignora su significado más profundo y esto sucede no sólo por parte de los visitantes, guías y organismos civiles sino por parte de los mismos sacerdotes, que en ocasiones viven el hecho de estar destinados en un espacio histórico como una carga económica y de gestión más que como una oportunidad de evangelización”.


Isabel Fernández (izquierda), presidenta de Nártex dando una explicación de un edificio religioso

La presidenta de Nártex considera que es muy importante que desde la Iglesia se sea consciente que los que acuden a los templos como turistas “son también parte de la labor pastoral de la Iglesia puesto que los muros, las obras y las piedras hablan, llevan un mensaje de fe que quiere llegar a esos visitantes, solo hay que ayudarles a entender y eso es lo que hacemos en Nártex”.


¿Puede convertirse un patrimonio antiguo y centenario en una obra de vanguardia para la evangelización? Para esta licenciada en Historia del Arte la respuesta esun contundente sí. “Está claro que la razón mayoritaria por la que la gente acude hoy a los templos es cultural o turística…por qué no salir al encuentro de esas almas que están en estas ‘periferias’”, agrega Isabel Fernández.


Un voluntario de Nártex explica la Sagrada Familia desde una perspectiva cristiana

Las iglesias y el rico patrimonio religioso son en la actualidad reclamo. “¿Qué pasa si en lugar de encontrarse con algo inerte se encuentran ahí con Jesús a través de la mirada ilusionada de alguien que vive lo que cuenta?”, se pregunta la responsable de Nártex.


Que la belleza de Dios se manifiesta en estas obras no es algo que esté en discusión para ellos y por eso mismo consideran que ayudar a percibir esa belleza divina es una forma de llevar a los visitantes a Dios. “El hombre de hoy vive con prisa y saturado de estimulación pero también tiene un deseo profundo de belleza auténtica y necesidad de Dios”, explica Isabel.

En su opinión, “aunque a veces esté anestesiado, por lo general el hombre es capaz de maravillarse ante una obra de arte hermosa o un espacio sugerente. Cuando nuestros voluntarios vuelven de sus proyectos de verano, lo hacen cargados de experiencias y anécdotas en las que visitantes de toda condición les agradecen la manera diferente en que les han hecho vivir el monumento. Un rostro alegre de un voluntario, que vive profundamente su fe, que se siente en su casa en aquel templo y que recibe al que llega utilizando todo el sentido simbólico de acogida que el templo ofrece no puede por menos que conmover los corazones que tiene ante él en una visita”.


¿Puede el Pórtico de la Gloria de la catedral de Santiago llevar a las personas a la fe?

Además, la acogida de los turistas y visitantes ha sido muy positiva tanto en España como en el resto del mundo a través de la federación internacional Ars et Fides, de la cual forma parte Nártex. “Después de horas de viaje, de ruta por la ciudad o de cola, muchas veces acalorados y otras cansados y un voluntario le dice ‘bienvenido, ¿quiere que le acompañe en su visita?, es gratis’… sólo esto tiene ya un valor casi terapéutico que predispone el corazón a la escucha de un mensaje. La ilusión de nuestros voluntarios y nuestros guías, el mimo con que preparamos las visitas, unido a una experiencia de fe vivida en y con el monumento hace que, en medio de todos los contenidos histórico artísticos que se desgranan, resplandezca una verdad que hace la visita excepcional” llegando así al corazón de la gente.


Pero en Nártex no sólo hablan de obras de arte sino que también rezan con ellas. Y esta es otra de las actividades de la asociación a través de Arte y Oración. Isabel explica que “es muy distinto hacer una visita guiada a un monumento y orar con él. Nuestras visitas no son rezadas ni son una catequesis, tan sólo ponen de manifiesto una verdad, la verdad de la fe más bien a modo de propuesta”.

Eso sí, la presidenta de esta asociación incide en que cuando forman a los voluntarios que luego explican las catedrales de toda Europa “sí les enseñamos a orar en el monumento en el que van a estar o ante la obra que van a explicar pues nos parece crucial que si el voluntario va a explicar esa obra o ese lugar a alguien haya tenido una experiencia profunda de fe con ella”.


Jornada de Arte y Oración en la capilla de San Antonio de los Alemanes de Madrid

Es de esta manera como surge Arte y Oración. En estas sesiones, cuenta Isabel Fernández, “ayudamos al fiel a trascender desde lo meramente visual, al sentido espiritual profundo de lo que ve”. Y en presencia del Santísimo y “ayudados de la voz, la música en directo y el silencio, analizamos el espacio en el que estamos, el mensaje de fe que encierra y lo que a cada uno quiere decir el Señor con él”.