La Conferencia Episcopal ha puesto gratis a disposición de todo el mundo en su página web el texto de la Sagrada Biblia versión de la Conferencia Episcopal Española.

Esta Sagrada Biblia, que también está disponible en la App de la CEE, fue aprobada por los obispos en noviembre de 2008 y publicada en papel desde 2010 por la editorial BAC.

A partir de esta traducción se han elaborado los textos litúrgicos que han sido posteriormente aprobados por la Conferencia Episcopal Española, los textos de los leccionarios para las celebraciones de la eucaristía (2015). 

Dos objetivos: que se memorice y que no rechine

Esta traducción se hizo pensando en que se use en las misas, en las catequesis, en las clases de religión y libros de texto, ayudando a memorizar el texto, por repetición. Busca que no haya expresiones que rechinen o distraigan y prefiere explicar los detalles en notas a pie de página.

El coordinador de los 24 traductores, Juan Miguel Díaz Rodelas, miembro de la Pontificia Comisión Bíblica, explicaba en 2011 al diario La Razón algunos de los cambios y decisiones de traducción. 

Juan Miguel Díaz Rodelas coordinó esta traducción que en 2010 se vendía en papel y ahora, en 2019, está disponible gratis en Internet aquí

Por ejemplo, el texto griego habla de «entregar mujeres en matrimonio». Lo han traducido como «tomar esposo». Rodelas admitió que se hizo así por «sugerencia de una teóloga». 

Otro ejemplo: los leccionarios usaban la expresión «¡chaparrón tenemos!» muy castiza, pero distraía al feligrés. Se traduce ahora como «habrá un aguacero».

«El Logos plantó su tienda entre nosotros», dice el texto griego de San Juan. Pero en esta versión se traduce como «el Verbo habitó entre nosotros», para desilusión de los «scouts» católicos y otros amigos de acampar (y la Biblia está llena de escenas de tiendas que acampan). «Es la expresión del Ángelus, y "tienda" podía hacer pensar en "negocio"», explica el biblista).

El infierno y la serpiente

«Las puertas del Hades», que no prevalecerán sobre la Iglesia, se convierten en «el poder del infierno»: menos griego, más sencillo.

Y la serpiente expulsada del Paraíso «herirá en el talón» a la mujer y su descendencia, aunque Díaz Rodelas admite que podría traducirse también como «acechará al talón». Los defensores de la Inmaculada Concepción preferirían «acechar»: la Serpiente no puede morder (infectar con pecado) a la Virgen ni a su Hijo.

Inmaculada de Tiepolo, aproximadamente de 1768,
en el Museo del Prado; pisa a serpiente, que no puede
hacer nada para tentarla con la fruta del pecado

Nuria Calduch, biblista de la Universidad Gregoriana de Roma, explicaba en 2011 en la revista «Vida Nueva» que «en lo ecuménico, se han evitado por principio las traducciones problemáticas, que pudieran ser causa de división o de conflicto». Y, claro, los protestantes no aceptan que María fuera Inmaculada, es decir, niegan que estuviera tan llena de Gracia que careciera completamente de pecado (aunque el ángel la llama "kejaritomene", "repleta de Gracia").

Los hermanos de Jesús (que no eran hermanos)

Otro de los criterios básicos de la traducción es cambiar lo menos posible, incluso si induce a confusión. Por ejemplo, cuando se habla de «los hermanos y hermanas de Jesús». Aunque en griego existe la palabra «primo», los autores del evangelio pensaban en arameo (donde no existe), y usaban «hermano» para referirse a los parientes (como sucede actualmente en ruso y muchas lenguas africanas y asiáticas). La traducción no usa la palabra «primos» ni «parientes», sino «hermanos», pero explica en las notas que no eran hijos de María.

Un texto famoso de Navidad es el de Lucas, cuando el emperador ordena un censo «del mundo entero» (según la traducción de Herder de 1975, por ejemplo). La nueva traducción prefiere «de todo el Imperio». La palabra griega es «oikumene», que sería algo así como «todo el mundo civilizado», dejando fuera a persas, bárbaros y pueblos no greco-romanizados.

Los saludos se traducen literalmente del griego: «jaire», que es lo que dice el ángel a María o Jesús resucitado a la Magdalena, se traduce «alégrate». «Pero en realidad el ángel, Jesús y las mujeres hablarían en arameo: dirían «shalom», paz, para saludar», explica Díaz Rodelas.

 

Lo «porno» y el divorcio

«Si uno repudia a su mujer –no hablo de unión ilegítima– y se casa con otra, comete adulterio» (Mateo 5,32). La nueva traducción usa la expresión «unión ilegítima» para traducir el griego «porneia», que alude a lo «porno». Jesús aquí se refiere a lo que hoy llamaríamos matrimonios nulos, por ejemplo, casarse con hijos o hermanos, «algo que hacían algunos judíos de Egipto influidos por el mundo griego», apunta Díaz Rodelas.

Herodes y Jesús

«Herodes, después de burlarse de Jesús, poniéndole una vestidura blanca...» (Lc 23,11). En la traducción de Herder pone «una vestidura espléndida». La de Editorial San Pablo y la nueva traducción prefieren «blanca». «Puede traducirse como "esplendente" o "blanca", es la misma palabra que en la Transfiguración», explica Díaz Rodelas. «Parece que la tela blanca era algo que se ponía a los locos», dice el biblista.

Los guardias del sepulcro

«Ahí tenéis la guardia, id vosotros y asegurad la vigilancia como sabéis» (Mateo 27, 65). 
¿Quién guardaba la tumba de Jesús: legionarios romanos o la policía judía del Templo? La nueva traducción opta por «ahí tenéis la guardia»: Pilatos dice a los delegados del Sanedrín que usen a sus propios guardias, los de la policía religiosa del Templo.

En cambio, la traducción de Herder opta por «aquí tenéis una guardia», y eso hace parecer que fuesen legionarios, soldados de Pilatos. La Biblia de San Pablo de 1988, en cambio, dice: «tenéis guardias».

Si los guardias de la tumba de Jesús eran policías del Templo es más creíble que mintiesen, como indica el Evangelio, hablando de que el cuerpo fue robado. También es más creíble que quedasen dormidos si eran guardias del templo: el castigo a los legionarios romanos por quedar dormidos en cumplimiento del deber podía ser la muerte. 

Ya no hay que «odiar» a los padres

«Si alguno viene a mí y no pospone a sus padres, y a su mujer y a sus hijos y hermanos y a sí mismo, no puede ser mi discípulo» (Lc 14,26). La nueva traducción usa «posponer», pero la palabra griega «misein» significa «odiar». La nueva Biblia lo explica en una nota y Díaz Rodelas afirma que «cualquier grecohablante del siglo I o II entendía que no hay que odiar textualmente a la familia, aunque Dios fuera lo primero».

«Por muchos», no «por todos»

«Bebed todos, porque esta es mi sangre de la alianza, que es derramada por muchos» (Mateo 26, 27). «En griego pone "por muchos" y nosotros, en esta traducción, también», explica Díaz Rodelas. Desde esa traducción de 2010, también la liturgia en lengua española y en inglés ha adoptado el "por muchos", ya que antes, en español e inglés, se decía en misa "por todos los hombres". 

Lea aquí esta traducción de la Biblia