Agradezco la información que monseñor Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de la archidiócesis de Madrid,  me ha enviado para poder redactar este artículo; así como al querido Juan Luis Vázquez Díaz-Mayordomo, que en el Alfa y Omega del pasado jueves, daba la noticia a doble página.

Dos iconos y un nuevo libro martirial

La archidiócesis de Madrid recuerda hoy la memoria de sus mártires del siglo XX. La cita es en la iglesia de las Calatravas, en Madrid (calle Alcalá, 25), a las 20 horas. Se presentan el Icono de los mártires y la Guía Memoriae martyrum. Santos y mártires del siglo XX en Madrid, editada por la BAC.


 
Icono de los santos mártires del siglo XX en Madrid

El icono es un óleo sobre tabla (2,27 x 1,53) de la pintora turolense-madrileña Nati Cañada, que trabajó en su confección desde julio de 2014 hasta enero de 2015.

En su parte superior aparecen 12 santos mártires, que resumen la historia universal del martirio, desde San Pedro y San Pablo, pasando por Santiago, San Juan Bautista, las santas hispanas Eulalia y Leocadia, hasta los mártires del siglo XX en todo el mundo: San Tichón (de Moscú), San Cristóbal Magallanes (de Méjico), Santa Teresa Benedicta de la Cruz (de Alemania), San Maximiliano Kolbe (de Polonia), San Marciano José (de Turón, Asturias) y el obispo prior de las Órdenes Militares, beato Narciso de Esténaga, mártir en Ciudad Real, que luce aquí la cruz de Calatrava, en referencia a aquella ciudad y a este templo.



En la parte inferior del icono aparecen 36 santos mártires, que representan a los 402 mártires del siglo XX en Madrid. En el territorio madrileño hay 32 lugares donde se veneran los sepulcros de este blanco ejército de mártires del siglo XX. Son las memorias martyrum o memoriales de los mártires, sobre los que el Arzobispado de Madrid ha publicado una guía titulada: Memoriae martyrum. Guía de los santos mártires del siglo XX en Madrid (BAC, Madrid, 2015).

Los santos mártires se agrupan bajo la Cruz gloriosa y en torno a la Madre de Dios, en su advocación de la Almudena, flanqueada por el patrono de Madrid, San Isidro, y su esposa, Santa María de la Cabeza. La silueta de la catedral de la Almudena evoca la iglesia diocesana de Madrid.

Los mártires que aparecen el cuadro de abajo a arriba y de derecha a izquierda son:

Beato Orencio Luis, hermano de La Salle
Beata Concepción Pérez Giral, hija de la caridad
Beato Jesús Gesta de Piquer, hospitalario
Beata María de los Ángeles Ginard, celadora del culto eucarístico
San Pedro Poveda Castroverde, fundador de la Institución Teresiana
Beata María Sagrario de San Luis Gonzaga, carmelita descalza
Beato Avelino Rodríguez Alonso, agustino
Beata Manuela del Sagrado Corazón, adoratriz
Beato José Gafo, dominico
Beato Daciano, hermano de La Salle
Beata Pilar Isabel Sánchez, hija de la caridad
Beato Ramón Touceda Fernández, hospitalario
Beato Antonio Mateo Salamero, capellán de La Salle, de Griñón
Beato Vicente Toledano, párroco de Uclés (Cuenca)
Beato Arturo García de la Fuente, agustino
Beata Rosaura de María, adoratriz
Beato Vidal Gómara, dominico
Beato Teófilo Fernández de Legaria, de los Sgdos. Corazones
Beata Clementina Francisca, sierva de María
Beato Alberto Marco Alemán, carmelita
Beato Cándido Castán, laico, sindicalista católico
Beato Federico Cobo, laico, postulante salesiano
Beato Luis Campos Górriz, laico, de la A. C. de Propagandistas
Beata Gertrudis, franciscana de la Madre del divino Pastor
Beato Francos Esteban Lacal, oblato de María Inmaculada
Beata María Gabriela, salesa
Beato Benigno José, marista
Beato Javier Goresterratzu, redentorista
Beato Saturnino de Bilbao, capuchino
Beato Miguel Léibar, marianista
Beata Rita Pujalte, hermana de la caridad del Sgdo. Corazón
Beato Santiago de Jesús, trinitario
Beato Juan Pedro de San Antonio, pasionista
Beato Enrique Saiz Aparicio, salesiano
Beata María de Jesús de la Yglesia, escolapia
Beato Manuel de la Sagrada Familia, jerónimo


 
Recordaba Juan Luis Vázquez, para Alfa y Omega, que “el mismo lugar elegido para albergar los iconos, la iglesia de las Calatravas, posee una poderosa resonancia martirial, pues en sus sótanos, durante la Guerra Civil, se celebraba clandestinamente la Eucaristía, y desde allí se llevaba la comunión en secreto para fortalecer y preparar para el martirio a muchos fieles escondidos en el centro de la capital”… La Iglesia tiene una deuda de gratitud con aquellos fieles que, ayer como hoy, han dado la vida por amor a Cristo, perdonando como Él hizo; y Madrid es cuna privilegiada del descanso de estos hermanos nuestros mayores en la fe: de los 1.523 mártires españoles ya beatificados, en Madrid reposan los restos de 402 de ellos.

Junto al Icono de los mártires puede contemplarse el Icono de San Juan Pablo II (bajo estas líneas).