Cementerios de las diferentes localidades o parajes donde fueron sacrificados los mártires… con alguna sencilla placa conmemorativa o con hermosos monumentos elevados para su memoria. Catedrales, parroquias, iglesias conventuales, monasterios que conservan los cuerpos de los mártires… O incluso, espacios creados de manera exclusiva para mantener viva la devoción de los testigos de la persecución religiosa de los años treinta: como es el caso del Museo de los Mártires Claretianos de Barbastro, en cuya capilla se conservan los cuerpos de los 51 mártires Hijos del Corazón de María...

           Son muchos los lugares que se han convertido en verdaderas metas de peregrinación
para los fieles cristianos. Os invitamos a que conozcáis algunos de esos .
 

Sobre estas líneas, monumento levantado en el cementerio de Barbastro donde fueron sacrificados los mártires claretianos.
           
 
Paracuellos, el Santuario más grande del mundo
Desde su llegada en 2009 a la diócesis de Alcalá de Henares, Monseñor Juan Antonio Reig Pla ha presidido todos los años la Santa Misa que la Hermandad de Nuestra Señora de los Mártires de Paracuellos celebra en la capilla del Cementerio de los Mártires.
Ese primer año aseguró que “esta es la catedral más grande edificada jamás, pues ha sido levantada con la sangre de miles de mártires, de modo que es el santuario más grande del mundo, donde se concentran más mártires por metro cuadrado, muchos de ellos elevados ya a la gloria de los altares.


Don Juan Antonio recordó que “en un tiempo en el que se quiso cerrar las puertas del cielo, estos hermanos nuestros dieron testimonio de su fe gritando Viva España y Viva Cristo Rey al morir. Miles de sacerdotes, religiosos y fieles ofrendaron sus vidas para que podamos construir una España mejor, una España que es fruto de muchos siglos de fe cristiana que conforman nuestra civilización, la civilización cristiana”.
Dirigiéndose a los asistentes, el obispo les felicitó “por haber mantenido este lugar santo, tan cuidado y tan hermoso, que sobrecoge a quien lo visita. Yo me siento débil e impotente, en una diócesis pequeña y con pocos medios, para proseguir la inmensa tarea de seguir estudiando los casos de martirio y elevar a los altares a tantos cuyos cuerpos reposan aquí. Pero os pido vuestra ayuda y colaboración para hacerlo”.
 
119 beatos cuyas reliquias descansan en dicho Camposanto
Durante la homilía del año 2011, Monseñor Reig recordó que la diócesis de Alcalá de Henares, fundada sobre la sangre de los Santos Niños Mártires Justo y Pastor, se vio engrandecida en pleno siglo XX por este nuevo camposanto martirial, considerado por el Obispo como “el lugar de patrimonio espiritual más importante en nuestra Diócesis”. Señaló que acudía al Cementerio, al que calificó como “la catedral más grande que se ha edificado en el mundo con aquellos que fueron testigos de la fe”, “con ilusión, entusiasmo y espíritu de gratitud y de veneración”.
Monseñor Reig recordó que, a pesar de ser insultados, ultrajados y forzados, ninguno de los asesinados en Paracuellos apostató de la fe. “Acudían a la confesión, rezaban el Rosario, lloraban y se animaban juntos unos a otros; todos ellos acababan perdonando, gritando ‘viva Cristo Rey’, ‘viva España’, viva a aquello que era la tradición de sus padres, la tierra que les habían dado como herencia”.
Don Juan Antonio explicó que los beatos “nos alumbran en este momento para que viéndoles a ellos nuestros niños, nuestros jóvenes, aquellos que están escolarizados y que pueden venir aquí en peregrinación, aquellos que quieren sentir el dolor de la descristianización de su pueblo, vengan aquí para aprender la lección de la fe, para aprender la lección de una vida generosa hasta el derramamiento de la sangre y para vigorizar nuestra esperanza”.

Cada año, después de la ceremonia tiene lugar un conmovedor recorrido por las siete fosas donde reposan los cuerpos de los asesinados en 1936. Monseñor Reig reza, en cada una de ellas, un responso por el eterno descanso de todos los allí sepultados.

 
Barbastro, la diócesis relicario
            Si emblemático es Paracuellos en Barbastro nos encontramos con un ejército de mártires. El resultado de esta feroz persecución fue el martirio de:
 - del Sr. Obispo, Beato Florentino Asensio Barroso.
 - 13 canónigos de la catedral.
 - 114 sacerdotes diocesanos.
 - 5 seminaristas.
 - 51 Beato Misioneros Claretianos.
 - 9 religiosos de las Escuelas Pías.
 - 18 religiosos Benedictinos del Pueyo.
Sin incluir el martirio de tantos seglares buenos -muchachos de Acción Católica, de la Adoración Nocturna, etc.- cuyo principal delito estuvo en haber dado testimonio público de su fe. Pero no dejamos de citar al famoso gitano, Beato Ceferino Jiménez Malla, conocido como “el Pelé”.
En Barbastro, después de conocer de cerca los lugares principales de la estancia y martirio de D. Florentino, los peregrinos pueden visitar la Catedral de Barbastro para rezar ante la tumba del Obispo mártir y visitar su museo.
En la misma ciudad está el Museo de los Mártires Claretianos, en cuya Cripta (en la fotografía, bajo estas líneas) se encuentran los restos de todos ellos en urnas de bronce y pueden verse a través de una discreta banda de cristal.

También se puede peregrinar a la parroquia de San Francisco de Barbastro donde se da culto al primer gitano martirizado. Todos los años, los primeros días del mes de mayo, un centenar de gitanos procedentes de España, Francia y de otros países europeos, en menor número, participan en la Peregrinación Internacional a Barbastro, donde vivió Ceferino Jiménez Malla. El Papa Juan Pablo II lo beatificó el 4 de mayo de 1997, a partir de entonces se celebra cada año la Peregrinación Internacional del Pueblo Gitano.
Finalmente, no podemos olvidar, el Monasterio del Pueyo. A cuatro kilómetros de Barbastro en dirección Huesca, en un monte a 600 metros de altura, encontramos el Santuario de la Virgen del Pueyo, cuya actual iglesia del monasterio data del siglo XIV. De esa comunidad fueron sacrificados 18 monjes.
 
Tantos otros lugares de la geografía martirial
En la ciudad de Toledo puede hacerse el “Via martyrum” que quiere decir “el camino de los mártires”; éste camino fue el que tomaron los mártires de Toledo hacia su lugar de martirio. Por cualquier calle se relata la historia martirial de los más de cien testigos de la fe que entre julio y septiembre derramaron su sangre por las calles de la Ciudad Imperial. El Paseo del Tránsito o los aledaños de la Puerta del Cambrón son lugares emblemáticos.
La Catedral de Toledo, recoge en su capilla del Sagrado Corazón, el cuerpo incorrupto del Beato José Polo Benito, aunque no está a la vista. Y el Monasterio de San Juan de los Reyes conserva una capilla-relicario con los cuerpos de los mártires franciscanos destinados en las diferentes casas de la provincia.



Hospitalarios por toda España
Desde la Cripta de los Mártires en la Catedral de Málaga, donde yacen seis hermanos de San Juan de Dios entre otros hasta la Capilla-Sepulcro del Hospital de San Juan de Dios de San Boi de Llobregat (Barcelona) dedicada a los Beatos Mártires Hospitalarios... así cientos de lugares por toda la geografía española...


              A lo largo de estas páginas se han citado innumerables lugares para poder acudir en peregrinación. Este último artículo quiere ser flecha indicadora para tomar el camino que nos lleve a la veneración de las reliquias de nuestros mártires, impidiendo así que caigan en el olvido, y para que al conocerles, demos gracias a Dios por su vida y por su sangre derramada, comprometiéndonos a seguir su testimonio. ¡Gloria a los mártires!