Pasó por la vida haciendo el bien

"Su muerte repentina nos ha dejado a todos impresionados".
Manuel Fernández de la Peña, nuestro Manolo de Mairena, ha sido un regalo para el mundo, un ejemplo, una luz, y una huella indeleble en la vida de miles de personas de su pueblo, de España y parte del extranjero.
Su muerte repentina nos ha dejado a todos impresionados, con un dolor inmenso por la pérdida de un amigo bueno, muy bueno. Manolo era especial: sencillo y a la vez magnánimo, con una fe firme y vivida y una seguridad de que el bien puede triunfar.
Ha sido el motor de iniciativas de lo más variado, y consiguió que Mairena del Alcor fuera conocida en toda España como modelo en la lucha Provida. Escuchó la voz del Papa Juan Pablo II cuando, con una súplica enérgica, pidió defender la vida y se han cumplido 40 años de la asociación que surgió como respuesta.
Han sido cientos de familias ayudadas, vidas literalmente salvadas del aborto, madres acompañadas y consoladas... Además de semanas de la vida, jornadas de cine, viajes, convivencias, taxis por la vida, anuncios en el estadio de fútbol local, caseta en la feria de Mairena (que nos recordaba siempre que era la primera de Andalucía), carroza de Reyes, merchandising variado, difusión de publicaciones, exposiciones, campañas en medios escritos y digitales, cursos de formación...
Llevó testimonios constructivos y profesionales de todos los ámbitos a los que dio voz en múltiples ocasiones, siempre para difundir la cultura de la vida. Obtuvo la patente en España del pin de los pies preciosos, símbolo internacional Provida, que representa los pies del de un no nacido de 10 semanas de gestación.
Desde Provida Mairena distribuyeron miles de piececitos a todas partes de España y del extranjero. A los pocos años de su creación la asociación Provida de Mairena se incorporó a la Federación Española de Asociaciones Provida ( de la que en la actualidad era vocal), formando con ellas una red de ayuda en toda España y participando activamente en sus congresos, movilizaciones, campañas... siempre haciendo participes a su fiel grupo de socios y colaboradores.
Consiguió además un equipo cohesionado, a los que cuidó y por los que se preocupó cuando atravesaban circunstancias personales difíciles. Doy fe de ese amor incondicional a los suyos y los mil detalles que tenía con ellos.
Consiguió que una Plaza de Mairena llevara el nombre de asociación Provida, punto clave para numerosos actos y testimonios públicos. Preocupado por el destino de España, por las leyes contra la vida, por el desprecio a los no nacidos, a los que se encuentran al final de su vida..., alzó su voz y no escatimó esfuerzos para manifestar el compromiso por la vida de todos.
Sabemos que "por sus obras lo conoceréis", pues sus obras hablan bien claro. Que Dios premie y haga fructífero tanto amor, esfuerzo y entusiasmo, tu alegría contagiosa y tu constancia ( ¡qué importante!). Si tanto has dado en esta tierra, ¡cuánto más nos ayudarás desde ahora! Un enorme abrazo agradecido, Manolo del alma.