La primera gran iglesia al acabar las persecuciones romanas acoge al Papa norteamericano
Seis meses de pontificado de León: desde Letrán, pide servir a Dios sin prisas ni superficialidad

León XIV en San Juan de Letrán para la solemnidad que celebra su dedicación como Iglesia en el siglo IV
Este domingo 9 de noviembre se celebra la fiesta y solemnidad de la dedicación de San Juan de Letrán en Roma, considerada la primera gran iglesia de la cristiandad y catedral de Roma, construida en cuanto el emperador Constantino despenalizó el cristianismo y se pudo hacer culto público y libre a principios del siglo IV.
También se cumplen seis meses de pontificado del Papa León XIV. Desde el templo de Letrán, el Papa comparó la construcción del histórico edificio con el trabajo de los cristianos por servir a Dios construyendo su Reino y pidió hacer un trabajo bien fundamentado, no apresurado ni superficial.
Una iglesia de piedras vivas... los creyentes
"Esta basílica, madre de todas las Iglesias, es mucho más que un monumento y una memoria histórica, es «signo de la Iglesia viva, edificada con piedras escogidas y preciosas en Cristo Jesús, piedra angular y como tal nos recuerda que también nosotros «en este mundo servimos, cual piedras vivas, para edificarla”", citó el pontífice.
Una base sólida, trabajo en profundidad
"Si quienes la construyeron no hubieran excavado en profundidad hasta encontrar una base lo suficientemente sólida sobre la que erigir todo lo demás, toda la construcción se habría derrumbado hace tiempo o correría el riesgo de derrumbarse en cualquier momento. […] También nosotros, obreros de la Iglesia viva, antes de poder erigir estructuras imponentes, debemos excavar en nosotros mismos y a nuestro alrededor para eliminar todo material inestable que pueda impedirnos llegar a la roca desnuda de Cristo”.
Así, el Papa pide "no apresurarnos ni ser superficiales cuando trabajemos al servicio del Reino de Dios". Más bien pide "excavar profundamente, libres de los criterios del mundo, que con demasiada frecuencia exige resultados inmediatos porque no conoce la sabiduría de la espera".
"Jesús nos transforma, y nos llama a trabajar en la gran obra de construcción de Dios, modelándonos sabiamente según sus designios de salvación" y señala que la Iglesia misma “es una obra en construcción”, un proceso que requiere esfuerzo, paciencia y confianza, dijo. La Iglesia, con su caridad, “para que resulte cada vez más evidente para todos que ella es “madre”, “madre de todas las Iglesias””.
El Papa también pidió amar la liturgia y respetar sus normas, y celebrar el culto "respetando las normas, prestando atención a las diferentes sensibilidades de quienes participan, según el principio de una sabia inculturación y al mismo tiempo en la fidelidad a ese estilo de solemne sobriedad típico de la tradición romana".
(Aquí la homilía completa del Papa en español).
Cumplir seis meses con León XIV
El periodista de la Sala de Prensa vaticana, Andrea Tornielli, ha escrito sobre este semestre de pontificado leonino y algunas de sus líneas y temas.
"Han transcurrido seis meses desde aquella tarde del 8 de mayo en que el nuevo obispo de Roma, el primer Papa estadounidense y agustino, apareció en la logia central de la Basílica de San Pedro. Un hilo conductor recorre su enseñanza: una Iglesia como signo de unidad y comunión, fuente de inspiración para un mundo reconciliado frente a la guerra, el odio y la violencia", explica.
En su misa de inauguración el 18 de mayo pidió una Iglesia "unida, signo de unidad y comunión, que se convierte en fermento para un mundo reconciliado".
Al día siguiente de su elección, en la primera celebración con los cardenales en la Capilla Sixtina, León XIV recordó a los clérigos y dirigentes un «compromiso indispensable para todo aquel en la Iglesia que ejerce un ministerio de autoridad: desaparecer para que Cristo permanezca, hacerse pequeño para que Él sea conocido y glorificado".
La misión de la Iglesia es dar testimonio de este amor, ha insistido. Para ello, explicó León el 7 de junio de 2025, durante la vigilia de Pentecostés, «no necesitamos poderosos aliados, concesiones mundanas ni estrategias emocionales. La evangelización es obra de Dios, y si a veces pasa por nuestro pueblo, es por los lazos que posibilita».
El Papa también ha insistido en animar a los cristianos a construir la paz. «La no violencia, como método y estilo, debe distinguir nuestras decisiones, nuestras relaciones, nuestras acciones», declaró a los movimientos y asociaciones de la Arena della Pace el 30 de mayo. Y el 17 de junio de 2025, pidió a los obispos italianos «que cada diócesis promueva programas de educación en la no violencia, iniciativas de mediación en conflictos locales y proyectos de acogida que transformen el miedo al otro en oportunidades de encuentro».
Al concluir la Vigilia Mariana por la Paz el sábado 11 de octubre de 2025 pidió a los poderosos «¡Guardad la espada!». Pero el 9 de octubre, en su discurso ante la Fundación Ayuda a la Iglesia Necesitada, avisó de que "no hay paz posible donde no hay libertad religiosa, ni libertad de pensamiento y de expresión, ni respeto por las opiniones de los demás".
También habló sobre la compasión el 28 de mayo: "La práctica del culto no conduce automáticamente a la compasión. De hecho, la compasión es más que una cuestión religiosa; ¡es una cuestión de humanidad! Antes de ser creyentes, estamos llamados a ser humanos", advirtió.
El 23 de octubre, abordó el tema de la seguridad y las migraciones: «Los Estados tienen el derecho y el deber de proteger sus fronteras, pero esto debe equilibrarse con la obligación moral de brindar refugio. Con el abuso de los migrantes vulnerables, no presenciamos el ejercicio legítimo de la soberanía nacional, sino graves crímenes cometidos o tolerados por el Estado".
Y pidió cambios para proteger la Creación y a los más vulnerables: "Muchos de los desastres naturales que seguimos viendo en todo el mundo, casi a diario en tantos lugares y países, son causados en parte por los excesos humanos y sus estilos de vida. Por lo tanto, debemos preguntarnos si nosotros mismos estamos experimentando esa conversión. ¡Cuánto la necesitamos!"
Vaticano
¿Quién es Isidoro Bakanja, el joven que León XIV alaba en el Jubileo del Trabajo?
Religión en Libertad