Liberan al joven fraile carmelita polaco encarcelado durante meses en Bielorrusia acusado de espía

Fray Gawel ya se encuentra en Polonia descansando junto a su familia y sus hermanos.
El fraile carmelita descalzo, Grezgorz Gawel, polaco natural de Cracovia de 28 años, ha sido liberado por el régimen autocrático de Bielorrusia tras haber estado encarcelado desde septiembre de 2025 acusado de espionaje. Junto a él fueron liberadas otras cuatro personas, entre ellas el periodista Andrzej Poczobut, Premio Sájarov en 2025, en el marco de un intercambio de condenados entre Bielorrusia y Polonia.
Este joven carmelita fue detenido en Bielorrusia pocas semanas después de haber realizado su profesión solemne. Ya de vuelta en Polonia, se encuentra en buen estado de salud y ahora está con su familia. Sus hermanos de la Provincia polaca de la Orden de los Carmelitas Descalzos expresaron en un comunicado su gran alegría, su enorme alivio y su gratitud. “Agradecemos a todos por las oraciones, el apoyo y la solidaridad en este momento difícil”, escribieron, expresando “gratitud a las autoridades eclesiásticas y estatales por toda la ayuda y el compromiso demostrado en las acciones que condujeron a su liberación”.
Tal y como recoge Vatican News, los carmelitas han reiterado que fray Gawel “ahora necesita tiempo para descansar después de esta difícil experiencia”.

Momento de la detención de este fraile, cuyas imágenes fueron emitidas por la televisión bielorrusa
El intercambio de prisioneros se llevó a cabo en el marco del llamado formato «5 por 5», que prevé el intercambio de cinco personas condenadas por espionaje en Bielorrusia y en la Federación Rusa por cinco ciudadanos rusos y bielorrusos detenidos en varios países de la Unión Europea.
La parte bielorrusa entregó a Polonia, entre otros, además de a fray Gawel, también al periodista Andrzej Poczobut, premio Sájarov en 2025, que cumplía una condena de ocho años de prisión por haber cubierto una manifestación contra el Gobierno, y al empresario Tomasz Bieroza, condenado a 14 años.
Rusia, por su parte, transfirió a dos oficiales de los servicios secretos moldavos. Por parte europea, las cinco personas intercambiadas fueron Alexander Belan, condenado en Moldavia por traición y ex subjefe del Servicio de Información y Seguridad moldavo, Uladzislau Nadzeika, detenido en Polonia acusado de espionaje, y el arqueólogo ruso Alexander Butyagin, cuya extradición había solicitado Ucrania por “excavaciones ilegales” en la Crimea ocupada, además de la ciudadana rusa Nina Popova, esposa de un funcionario. El nombre del quinto intercambiado, un oficial de los servicios secretos, no se ha dado a conocer.
El pasado noviembre fueron también liberados en Bielorrusia otros dos sacerdotes: el padre Henryk Akalotovich, párroco de la iglesia de San José en Valozhyn, y Andrzej Yuchniewicz, de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI), que prestaba servicio en el santuario diocesano de Nuestra Señora de Fátima en Shumilino, acusados de varios delitos y detenidos desde hacía al menos dos años.