El COI no dejará competir como mujeres en las Olimpiadas a hombres trans: solo «mujeres biológicas»
La nueva normativa sustituye a todas las normativas anteriores y debe ser aplicada por las federaciones nacionales.

Kirsty Coventry, presidenta del Comité Olímpico Internacional desde marzo de 2025.
El Comité Olímpico Internacional (COI) dio a conocer este jueves lo que definió como "nueva política" de "protección de la categoría femenina en el deporte olímpico", decretando que empezará a aplicarse para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
Esta disposición "no es retroactiva", es decir, no implica una anulación de los títulos olímpicos conseguidos por competidores que no la cumplan (hombres trans que lograsen medallas en la competición femenina).
Deporte femenino: solo "mujeres biológicas"
En consecuencia, según el comunicado "ser elegido para la categoría femenina en los Juegos Olímpicos o en cualquier evento del COI, tanto individualmente como en deportes de equipo, está ahora limitado a mujeres biológicas, determinado en base a una prueba única del gen SRY", que es un gen ubicado en el cromosoma Y y que es el principal responsable de las características sexuales masculinas.
"Ningún atleta" que dé positivo (salvo casos concretos e hiper-minoritarios de indefinición sexual genética) es elegible para categoría femenina, subraya el comunicado.
La razón de esta decisión, "basada en pruebas y en el informe de expertos", explica el COI, es "proteger la equidad, la seguridad y la integridad de la categoría femenina".
En efecto, en los últimos años han ido aumentando los casos en los que mujeres han visto inalcanzables títulos a los que aspiraban en competiciones donde la fuerza es decisiva, en beneficio de hombres trans que no tenían absolutamente ninguna opción -ya no de título, sino ni tan siquiera de clasificación- en categoría masculina.
Las razones de la presidenta del COI
Esta decisión del COI llega de su primera presidenta femenina y africana (aunque de raza blanca y originaria de Zimbabue), Kirsty Coventry, elegida en marzo de 2025, quien ha querido dejar claras en un vídeo las razones de esta decisión:
"Como antigua atleta", dijo, "creo apasionadamente en los derechos de todos los olímpicos a participar en una competición justa. La política que hemos anunciado se basa en la ciencia y ha sido conducida por expertos médicos. En unos Juegos Olímpicos, incluso los márgenes más pequeños pueden ser la diferencia entre la victoria y la derrota. Así que es absolutamente claro que no sería justo para hombres biológicos competir en la categoría femenina. Y en algunos deportes simplemente no sería seguro".
Casos flagrantes
Una alusión que ha tenido casos manifiestos, como el de la boxeadora italiana Angela Carini, quien en los Juegos Olímpicos de París en 2024 se retiró nada más empezar a combatir con Imane Khelif, quien lo hacía por Argelia y cuyo sexo estaba en discusión.
Según el comunicado del COI, esta decisión responde a un estudio comenzado en 2021 y en el que se ha alcanzado "un claro consenso" de que "el sexo masculino aporta una ventaja en todos los deportes y actuaciones que reposan sobre la fuerza, la potencia y la resistencia".
En defensa del deporte femenino
Además, la nota del Comité Olímpico Internacional recuerda otro hecho evidente, y es que otra finalidad de esta medida es "promover la igualdad, potenciar el valor olímpico e incrementar la visibilidad de la categoría femenina", pues es evidente que si se generalizase la participación de hombres trans en las categorías femeninas, al cabo de unos años todos o casi todos los campeones olímpicos serían hombres en ambas categorías, compitiendo como hombres y como mujeres.
En efecto, si la medida adoptada este jueves afirma que no es retroactiva es porque ya hay hombres disfrutando títulos en categoría femenina en la que compitieron como mujeres. Además hay países, como España, donde el acceso a la condición de mujer se basa en una simple declaración verbal del interesado.
La decisión también se ha tomado teniendo en cuenta la opinión de los atletas, con más de 1100 respuestas y entrevistas a fondo con algunos de ellos particularmente afectados por el problema. Aunque había "matices sobre el sexo y el género", encontraron un "consenso" en que la categoría femenina en el deporte exigía "normas de elegibilidad claras y con base científica" y que se consideraba una "prioridad" proteger la categoría femenina.
La nueva política, que "sustituye a todas las declaraciones previas del COI sobre este asunto", deberá ser aplicada obligatoriamente por las federaciones nacionales, si bien solo en lo que guarde relación "con los eventos del COI".