Religión en Libertad

Noelia Castillo finalmente se quitó la vida a los 25 años: antes se demoró una hora con su familia

Desde la adolescencia tuvo tendencias autodestructivas; aunque muchos le ofrecieron ayudas, el sistema le ofrecía la muerte.

Noelia Castillo intentó suicidarse varias veces, y el Estado y varios funcionarios han insistido hasta que lo consiguiócaptura pantalla antena 3

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Noelia Castillo, de 25 años, se ha quitado la vida este jueves por la tarde, en una sala del hospital Sant Camil de Sant Pere de Ribes, en Barcelona. El departamento de Sanidad de la Generalitat de Cataluña ha confirmado su muerte, sin especificar la metodología exacta, si fue un eutanasiador quien le inyectó el cóctel mortal o si fue ella misma quien ingirió las pastillas.

Desde junio de 2021 en España hay médicos que no curan, sino que matan. En los primeros 3 años y medio de eutanasia legal, han matado 1.123 pacientes. Noelia Castillo, al parecer, es la más joven de todos. Había muchas personas y organizaciones dispuestas a ayudarle a vivir, incluyendo toda su familia. En los últimos días muchas entidades y personas le ofrecieron apoyo psicológico y económico. Pero también había otras activamente implicadas en favorecer su suicidio.

Una hora más para despedirse de su familia

Ella había anunciado que se aplicaría la eutanasia a las seis de la tarde, pero fue pasadas las siete. Ella misma quiso demorarse una hora hablando con en una habitación con sus padres, su abuela, sus hermanas y algún pariente más. Algunas fuentes dicen que una religiosa acompañaba a la familia en la sala.

Una joven que fue su mejor amiga en la infancia, ahora madre de un niño pequeño, intentó entrar en el hospital y hablar con ella, con niño y todo (los bebés tienen una peculiar fuerza para la vida), esperando disuadirla, pero los vigilantes del hospital y los Mossos d'Esquadra no se lo permitieron. (Lo recogió OKDiario en video).

Noelia entró sola, sin parientes, en la sala de la eutanasia, con los técnicos eutanasiadores. El procedimiento letal, en teoría, dura unos 15 minutos. La experiencia en varios países es que si hay complicaciones, y no hay parientes que sean testigos, los sanitarios no tienen por qué contarlas a nadie. La eutanasia es un "servicio" peculiar: si hay complicaciones sus usuarios no se quejan porque están muertos.

Uno de los parientes que ha hablado con la prensa es su tío Víctor, que vive en Almería. Dijo en la web de Informativos Telecinco: "Nunca puedo apoyar que mi sobrina muera. Yo, personalmente, no quiero. Pero lo que uno tiene que imaginar es el sufrimiento que tiene que estar atravesando una persona para estar pidiendo morir". Había otra fecha para la eutanasia hace un año y él vino para hablar con Noelia. "Le pregunté si no había otra posibilidad, pero al final me daba largas", explica. Intentó mantener el contacto con ella y con sus otras dos hermanas a pesar de la distancia.

Pero lo cierto es que desde hace años Noelia había reducido toda su vida social a tan sólo el trato con su familia más cercana. Hay en el mundo miles de millones de personas, cada una ofrece una forma de afrontar la vida y sus retos, pero ella había decidido reducir su horizonte, dejar de buscar...

El caso de Noelia no sólo destaca por la juventud de ella, sino por su complejidad judicial y su alcance mediático. Ella quiso hablar esta semana (quizá por sugerencia de la madre) en el programa Y ahora Sonsoles de Antena 3. Fue el único donde se pronunció ante la prensa. Dijo que no tenía “ganas de nada; ni de comer, ni de salir. Duermo mal, me duelen la espalda y las piernas (…) y quiero dejar de sufrir, irme en paz”.

Voluntad suicida y traumas de infancia y adolescencia

En realidad, la medicina tiene herramientas para tratar esos dolores físicos. Tras tirarse por una ventana intentando suicidarse perdió buena parte del uso de las piernas, aunque podía ducharse sin ayuda. Aunque en el proceso judicial hablara de su discapacidad motriz, una y otra vez lo que destaca es su firme voluntad suicida. Y la actual ley española, o los que la examinaron, dijeron que eso bastaba para recurrir a la eutanasia. Lo llaman asépticamente "contexto eutanásico", para diferenciarlo de otros suicidas que no reclaman "contexto eutanásico".

En la entrevista en Antena 3 la joven habló mucho. Los otros mil eutanasiados en España han hablado mucho menos, y solían ser ancianos en circunstancias extremas a las puertas de la muerte. Pero el caso de Noelia no tenía ese perfil. 

Dijo que ya empezó a autolesionarse desde muy niña. Al separarse de sus padres y tras pasar por centros de acogida, la situación se agravó: “Me junté con malas compañías, consumí drogas y uno de mis primeros novios abusó de mí cuando estaba dormida”, explicaba a la periodista Bea Osa. Confesaba que había intentado suicidarse varias veces.

Después sufrió agresiones sexuales de otros hombres, dice, y otra vez fue víctima de una violación grupal. “Fueron tres chicos, pero nunca denuncié porque al cabo de tres o cuatro días me tiré por la ventana”. Los tres agresores probablemente agradezcan que su víctima, en vez de denunciar, se haya quitado de en medio. Podría llegar a suceder que reincidan con otra chica.

Esta chica que declara que varias veces intentó suicidarse y que una vez saltó por la ventana es la que el "comité de garantías" declaró que estaba perfectamente lúcida para pedir la eutanasia. A favor de la eutanasia se pronunciaron en un juzgado de Instrucción de Barcelona, en el Tribunal Superior de Justícia de Catalunya, el Tribunal Supremo, el Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH).

Último día, la gente ante el hospital

Al centro médico en Sant Pere de Ribes acudieron por la tarde decenas de personas. Miembros de la Iglesia de Filadelfia, evangélica, oraban y pedían hablar con Noelia. Otras muchas personas convocaron a encuentros de oración online, o a orar desde casas. 

Ante el hospital, algunos mostraban carteles acusando a la Generalitat de no haberla protegido en su etapa tutelada. Agentes de los Mossos d'Esquadra impedían el paso y exigían a los concentrados que guardaran silencio, al tratarse de un hospital. Un familiar de la joven, que oyó los gritos, salió para pedir a los congregados que respetaran su duelo.

La prensa fue atendida por José María Fernández, el letrado de Abogados Cristianos, que ha representado durante estos dos años a la familia. "Hemos fracasado todos, yo personalmente como abogado, y el sistema de forma profunda. Ha fallado el sistema legal, la ley de eutanasia se está aplicando como una ley de suicidio asistido, y ha fallado también el sistema procesal", ha lamentado. Señaló que el sistema sanitario español sólo ofreció a Noelia "la muerte". Aseguró que la familia en estos años se mantuvo unida en su oposición a la eutanasia de su hija, aunque en los últimos días, con el calor mediático, hubo roces entre distintos parientes.

Los precedentes: centro tutelado, alcoholismo...

Ya en marzo de 2025, en el diario El Confidencial daban algunos datos de contexto más. Los padres, sin recursos económicos, perdieron su casa cuando las hijas eran preadolescentes y ellas entraron a depender de un centro tutelado. Noelia tenía solo 13 años. El padre tenía una habitación en un piso compartido y la madre un alquiler social. El padre tenía además graves problemas de alcoholismo. Más adelante el padre mejoró. Visitaba con frecuencia a la chica en el hospital, pero la relación no era fluida, como dijo luego ella en Antena 3.

A la jueza le dijo que todos sus días son “horribles y dolorosos”. Añaden estas fuentes que las relaciones sociales de ellas se limitan básicamente a su entorno familiar.

Una retractación, y un hospital llamando notario

En cierto momento del proceso judicial, hace un año, Noelia escribió de su puño y letra una nota dirigida al director del hospital y al "señor médico responsable del procedimiento de la Prestación de Ayuda a Morir (PRAM)". "Estando señalada para el 2 de agosto la realización de la eutanasia y hallándome en un estado de confusión, solicito al objeto de poder madurar mejor mi decisión un aplazamiento de 6 meses para la realización de dicha prestación", escribió, y lo constató un notario.

Pero después, ante la jueza, aseguró que se retractaba, que dos chicas de “una comunidad religiosa” a las que conocía, que “a menudo se colaban en su habitación sin avisar”, aprovecharon un día que estaba muy cansada y no había dormido nada para hacerle escribir eso “al dictado”. Declaró a la jueza que no sabía ni lo que escribía y que solo quería que se fuesen para seguir durmiendo.

Es interesante notar que al enterarse de este manuscrito, la psicóloga y la directora del hospital fueron a preguntar a Noelia, pero ella les reiteró que quería seguir adelante con su eutanasia. “La directora, efectivamente, tenía constancia de que había personas que entraban en su habitación y molestaban a Noelia”, dice la sentencia. Lo que hizo el hospital fue llamar a otro notario para que Noelia confirmase su deseo de morir. La jueza consideró acreditado que "Noelia no era consciente de lo que estaba escribiendo, al dictado de otras personas, dado su estado de somnolencia”.

Este un ejemplo de que son varias las personas que han aportado su trabajo para facilitar que Noelia, una chica con tendencias suicidas desde la infancia, lograra matarse, en vez de curarse.

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