Religión en Libertad

Sor Anna, «youtuber» a los 106 años: comparte la fe en redes y sirve como enfermera en clausura

La monja italiana entró al monasterio con 70 años, tras la muerte de su madre.

Antes de entrar en clausura trabajó como institutriz y maestra, además de ayudar a sacerdotes ancianos.archivo

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En el monasterio de Seregno, cerca de Milán (Italia), una monja de clausura celebró el pasado 14 de marzo su cumpleaños número 106. La cumpleañera era sor Anna Maria del Sagrado Corazón, en el siglo Anna Perfumo, de las Adoratrices del Santísimo Sacramento. 

Lo sorprendente es que sor Anna, a pesar de su edad, continúa colaborando en la enfermería, atiende a hermanas ancianas y participa cada día en la adoración eucarística, incluso durante la noche. También comparte reflexiones sobre el Evangelio mediante vídeos de YouTube. El portal Aciprensa se hace eco de su vida.

Una niña "milagro"

Su cumpleaños se celebró con una misa de acción de gracias y con un encuentro con familiares, quienes la saludaron a través de las rejas de la clausura. "Lo hago por amor a Jesús, que me pide amar al prójimo", comentó en uno de los mensajes grabados. 

En otro vídeo, añade: "Los años son muchos, pero el corazón… con paciencia se cumplirá la voluntad de Dios. Recen por mí, y yo los recordaré siempre, en la tierra y en el cielo".

Sr. Annamaria ha reso lode a Dio e a tutti coloro che l'hanno accompagnata con la preghiera e hanno partecipato all Santa Messa di ringraziamento per i suoi 106 anni. pic.twitter.com/bCxJeRBWMm

— Adoratrici Perpetue Seregno (@suoreadoratrici) March 17, 2026 ">

La vida de sor Anna Maria ha estado marcada desde la infancia por la enfermedad. A los cuatro meses padeció bronconeumonía, considerada entonces casi mortal, y a los cuatro años sufrió escorbuto. 

"El médico dijo a mi madre que no volvería al día siguiente porque la niña estaría muerta. Sin embargo, sané milagrosamente", recordó. 

Antes de entrar en clausura trabajó como institutriz y maestra, además de ayudar a personas necesitadas y sacerdotes ancianos. El deseo de consagrarse a Dios lo mantuvo siempre en su interior, aunque solo pudo concretarlo a los 70 años, tras la muerte de su madre. Primero ingresó en el monasterio de Génova y más tarde fue trasladada a Seregno, donde reside actualmente.

En sus mensajes, la religiosa agradeció las muestras de cariño y explicó su vocación tardía: "Tuve que esperar bastante antes de cumplir la voluntad de Dios, pero cuando Él quiere algo, se logra siempre. Por eso hay que tener confianza, fe, esperanza y paciencia". 

También compartió una reflexión heredada de su abuelo: "La fidelidad nos mantiene jóvenes. Hay que mantener los ojos y el alma abiertos a lo bello, lo bueno y lo verdadero; así se alcanza una vejez serena. El amor mantiene joven el corazón".

Con ocasión de la Pascua, sor Anna mandó un saludo a sus seguidores: "La vida es Cristo, camino, verdad y vida. Que el Señor les conceda paz y alegría… también paz entre los pueblos, para la fraternidad entre las naciones".

Las Adoratrices Perpetuas del Santísimo Sacramento, orden contemplativa fundada en Roma en 1807 por la beata María Magdalena de la Encarnación (Caterina Sordini), centran su carisma en la adoración continua de Jesucristo en la Eucaristía

Su misión es interceder por la Iglesia y el mundo desde el silencio del claustro, ofreciendo la vida como oración constante. Sor Anna Maria, lúcida "en pensamiento y palabra" tras 36 años de clausura, encarna ese espíritu: fidelidad, servicio y oración ininterrumpida, incluso a los 106 años.

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