El cura más longevo de Estados Unidos: 104 años de vida, 78 de sacerdocio, 900 bautizos y 400 bodas
Ha servido en el seminario formando promociones enteras de curas durante 60 años.

"Sabía que me gustaría ser sacerdote, pero no sabía cuánto lo disfrutaría", dice Turro.
A sus 104 años, James C. Turro es el sacerdote más mayor de la archidiócesis de Newark —y posiblemente de todos los Estados Unidos—. También es el ex alumno vivo más anciano de la Universidad de Seton Hall (centro católico ubicado en South Orange, Nueva Jersey).
El padre Turro es una persona muy querida en la Parroquia de Nuestra Señora de la Misericordia en Park Ridge, donde ha servido como sacerdote los fines de semana durante más de 50 años y ahora vive allí. OSV News cuenta su testimonio.
Una semana de celebraciones
Feligreses llegados de todo EE.UU lo visitan cada día después de la misa. A pesar de su edad, Turro se mantiene activo en el ministerio, celebrando misas y ofreciendo consejo pastoral cuando es necesario. Se estima que, a lo largo de los años, ha presidido aproximadamente 900 bautizos y 400 bodas.
"Sabía que me iba a gustar ser sacerdote, pero no sabía cuánto lo disfrutaría", dice Turro, reflexionando sobre sus 104 años de vida y 78 años de ministerio.
"Nunca he llegado al punto en el que pensar: ¿estaré haciendo lo correcto? Solo sentía que Dios quería que fuera sacerdote, así que seguí adelante", comenta convencido.
Cuando cumplió 104 años, el pasado 26 de enero, festejó su cumpleaños con una semana entera de celebraciones rodeado de familiares y feligreses de la iglesia de Nuestra Señora de la Misericordia en Park Ridge
Los parroquianos se pasaron por la rectoría para saludarlo, y muchos trajeron su postre favorito: pastel de chocolate. La celebración terminó el 1 de febrero después de la misa, con un encuentro de "Muffins con Monseñor".
"El momento cumbre del día es cuando celebro la misa. Uno se para a pensar: '¿Qué hago aquí?'. ¡Esto es insuperable! ¡Es lo máximo!… Y, no es una vez al mes ni nada parecido; voy a misa todos los días y la celebro muy, muy a menudo", asegura.
La fe fue fundamental para Turro durante su infancia en Jersey City. Allí acudió a la Escuela Primaria San Pablo de la Cruz y, animado en parte por dos tías, Hermanas de la Caridad, fue ordenado sacerdote en 1948 y comenzó su ministerio en la Iglesia de la Santísima Trinidad de Hackensack.
Dos años después se matriculó en la Universidad Católica de América en Washington, donde obtuvo una licenciatura en Sagrada Teología, seguida de una licenciatura en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico de Roma. Después se incorporó como profesor del Seminario de la Inmaculada Concepción.
En el seminario formó a promociones enteras de sacerdotes durante más de 60 años y escribió varios libros. La biblioteca del seminario de la Universidad Seton Hall lleva su nombre. También sirvió como sacerdote los fines de semana en la Iglesia de Nuestra Señora de la Misericordia. Allí se hizo conocido por sus concisas homilías, que rara vez superaban una página.
Testimonios
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Religión en Libertad
"En toda profesión hay momentos de rutina. Pero eso nunca me ha desanimado. Seguro que hay sacerdotes que se levantan y dicen: 'Oh, es otro día más, otra misa más...'. Sin embargo, debo decir que, gracias a Dios, para mí nunca ha sido una cruz hacer estas cosas", asegura.