Domingo, 26 de mayo de 2019

Religión en Libertad

La Asunción de María


por Cardenal Juan José Omella

Opinión

En pleno ve­rano, el día 15 de agos­to, se ce­le­bra la so­lem­ni­dad de la Asun­ción de Ma­ría, una fies­ta pro­fun­da­men­te arrai­ga­da en la tra­di­ción po­pu­lar, día en que mu­chas po­bla­cio­nes de Ca­ta­lu­ña ce­le­bran su fies­ta ma­yor.

María es el nom­bre de la Ma­dre del Hijo de Dios. Es un nom­bre muy fre­cuen­te en nues­tro país, como ex­pre­sión de la de­vo­ción ma­ria­na y de las mu­chas er­mi­tas que es­tán de­di­ca­das a la Vir­gen con di­ver­sas ad­vo­ca­cio­nes. An­tes de mo­rir, Je­sús, cla­va­do en la cruz, nos re­ga­ló a to­dos a San­ta Ma­ría como Ma­dre.

La Asun­ción de Ma­ría al cie­lo es un dog­ma que pro­cla­mó el papa Pío XII en 1950. Esta ver­dad de fe fue re­co­gi­da por el Con­ci­lio Va­ti­cano II, que ex­pre­sa así la fe de la Igle­sia: «La Vir­gen In­ma­cu­la­da, que ha­bía sido pre­ser­va­da de toda man­cha de pe­ca­do ori­gi­nal, ter­mi­na­do el cur­so de su vida te­rre­nal, fue lle­va­da en cuer­po y alma ha­cia la glo­ria del cie­lo y exal­ta­da por Dios en ca­li­dad de Reina del uni­ver­so, para que tu­vie­ra una más ple­na se­me­jan­za con su Hijo, Se­ñor de los Se­ño­res y ven­ce­dor del pe­ca­do y de la muer­te» (Lu­men Gen­tium, 59).

La fies­ta de la Asun­ción de San­ta Ma­ría pro­por­cio­na a los cris­tia­nos una oca­sión muy pro­pi­cia para re­fle­xio­nar so­bre el fu­tu­ro de nues­tra exis­ten­cia, en el más allá, en el cie­lo nue­vo y la tie­rra nue­va de que ha­bla la Reve­la­ción. Allí, des­pués de la muer­te y pu­ri­fi­ca­do de toda cul­pa, el hom­bre en­con­tra­rá su glo­ri­fi­ca­ción de­fi­ni­ti­va en Dios.

Ma­ría, con su amor ma­terno, cui­da de sus hi­jos, que to­da­vía pe­re­gri­nan y se ha­llan en pe­li­gros y an­gus­tias, has­ta que sean con­du­ci­dos a la pa­tria bie­na­ven­tu­ra­da. La Ma­dre de Je­sús, glo­ri­fi­ca­da en cuer­po y alma en el cie­lo, es una ima­gen y un co­mien­zo de la Igle­sia que ha de lle­gar a la ple­ni­tud en la glo­ria fu­tu­ra. Por eso, Ma­ría es un signo de es­pe­ran­za fir­me y de con­sue­lo para el pue­blo de Dios en mar­cha, has­ta que lle­gue el día del Se­ñor.

El Ca­te­cis­mo de la Igle­sia Ca­tó­li­ca ex­po­ne todo esto be­lla­men­te con es­tas pa­la­bras: «La San­tí­si­ma Vir­gen Ma­ría, ter­mi­na­do el cur­so de su vida te­rre­nal, fue lle­va­da a la glo­ria del cie­lo en cuer­po y alma. Allí ya par­ti­ci­pa en la glo­ria de la Re­su­rrec­ción de su Hijo, an­ti­ci­pan­do la re­su­rrec­ción de to­dos los miem­bros de su cuer­po» (CEC, 966).

Que­ri­dos her­ma­nos, Dios nos es­pe­ra y en Él en­con­tra­re­mos la bon­dad de la Ma­dre, a nues­tros fa­mi­lia­res y ami­gos, el amor eterno, la vida eter­na y ple­na. Dios nos es­pe­ra: esta es nues­tra ale­gría y la gran es­pe­ran­za que nace jus­ta­men­te de esta fies­ta. Ma­ría, ya as­cen­di­da al cie­lo, se ha ade­lan­ta­do a to­dos no­so­tros, pero no nos deja huér­fa­nos sino que vela por to­dos y por cada uno de no­so­tros.

5€ Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
10€ Gracias a tu donativo habrá personas que podrán conocer a Dios
50€ Con tu ayuda podremos llevar esperanza a las periferias digitales
Otra cantidad Tu donativo es vital para mantener Religión en Libertad
Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit. Ex facilis officia sapiente recusandae neque, asperiores labore numquam dolorum ut, illo provident voluptatibus.
Si prefieres, contacta con nosotros en el 91 594 09 22 de lunes a viernes de 9:00h a 15:30h
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter

¡No te pierdas las mejores historias de hoy!

Suscríbete GRATIS a nuestra newsletter diaria

Noticias como esta llegan al corazón de miles de personas. Por favor ayúdanos a continuar

DONA AHORA