Religión en Libertad

Luis María Mendizábal, gran apóstol del corazón de Cristo, nació en 1926 y falleció en 2018archivo histórico

Creado:

Actualizado:

Difícilmente olvidaré el día 20 de enero de 2018. Despedíamos de este mundo al P. Luis María Mendizábal, S.J.

Eran las primeras horas de la mañana y en la iglesia del colegio de San Ignacio de Alcalá de Henares, «sin ningún toque de corneta», nos habíamos reunido centenares y centenares de personas para dar el último adiós al P. Mendizábal. No cabía un alfiler en la Misa de corpore insepulto.

Éramos cinco obispos, más de 100 sacerdotes, decenas de religiosas, de varias congregaciones y carismas, decenas de matrimonios, muchos jóvenes... Todos en torno al P. Mendizábal. «Padre», no como modo de llamarle o título, sino como el que nos había generado a todos a la vida divina, con la fuente de su sabiduría y su entrega personal.

Aquel día quedará siempre en la retina de mis ojos y en la memoria de mi corazón. Una serena paz y una auténtica alegría cristiana invadían a todos los presentes. Al llegar a la sacristía, delante de todos mis hermanos, obispos y sacerdotes, rompí a llorar. Pero era un llanto gozoso por algo que me parecía como inexplicable.

La misa que acabábamos de vivir no se vive así todos los días. No cabe duda que despedíamos a un hombre de Dios, cuya fragancia de Cristo se había derramado por cada uno de nosotros en algún momento de nuestra vida: ejercicios espirituales, dirección espiritual, conferencias, confesiones..., hasta chistes que siempre levantan el espíritu hacia Dios y revelan salud mental y sobrenatural.

Celebramos este año el centenario de su nacimiento. Ya han aparecido algunas publicaciones (Anunciamos lo que hemos visto y oído; La catedral del amor. Noviazgo y matrimonio según el corazón de Cristo...) y ahora nuestro infatigable querido amigo Pablo Cervera nos pide que antepongamos a este gran volumen, unas palabras de prólogo.

Pablo Cervera publica en Fonte los Escritos Escogidos del padre Mendizábal; el obispo Reig Pla escribe su lógica en el prólogoediciones fonte

Nos dice el editor que serán dos grandes tomos de recuerdo en este centenario que recogerán, sobre todo, escritos muy dispersos, difícilmente accesibles en revistas y publicaciones varias, y que, aunque fueron plasmados hace incluso décadas, todavía tienen mucha virtud magisterial y espiritual.

Este primer tomo está dedicado a recoger escritos, sobre todo, de teología espiritual y algunas transcripciones de intervenciones orales. El padre Luis María Mendizábal inició sus pasos académicos de la mano del P. Antonio Orbe, el gran patrólogo de la Universidad Gregoriana, y escribió su tesis doctoral en torno a Nicea, concilio del que celebramos precisamente ahora sus 1700 años: «El homoousios preniceno extraeclesiástico».

Sin embargo, la Compañía de Jesús requirió que fuera al Instituto de Espiritualidad de la Universidad Gregoriana, que había sido fundado hacía poco, en este caso para suceder al padre Michel Ledrus, en la cátedra de teología espiritual. De aquella época hay algunos libros en latín (dispensas para las clases) y, sobre todo, el libro de Dirección espiritual (BAC), tan conocido y traducido a otras lenguas.

Eran los años vibrantes de la celebración del Concilio Vaticano II y la atención del P. Mendizábal se dirigió, en gran parte, al estudio y profundización de algunos aspectos de la vida religiosa. Tuvo colaboraciones importantes incluso reconocidas por Pablo VI.

Por eso, los escritos recogidos en la tercera parte de este libro son de aquella época. Otros, de carácter ignaciano en esta misma línea temática de profundización de la vida religiosa en la Compañía de Jesús, se incluirán en el segundo tomo anunciado: Escritos ignacianos.

En las cinco partes de este libro se recogen, con un cierto orden de importancia, los grandes temas más queridos y trabajados por el P. Mendizábal en torno al Corazón de Jesús y la reparación. El primer escrito es el único libro que él reconoce plenamente como suyo: En el Corazón de Cristo. Con el tiempo, desarrolló ampliamente estas temáticas con ocasión de su nombramiento como Director nacional de Apostolado de la Oración.

Fueron años muy fecundos, en este sentido de profundización teológico-espiritual en torno al Corazón de Cristo participando en grandes congresos y simposios internacionales sobre el tema.

Algunas de estas aportaciones son de especial relieve teológico y espiritual. Al mismo tiempo, las celebraciones de las Semanas de Teología Espiritual en Toledo (C.E.T.E.), le brindaron varias veces la ocasión para profundizar algunos temas de teología espiritual que están recogidos en la última parte de este libro, así como su gran contribución publicada en la revista Gregorianum.

Es de alabar y agradecer está recopilación porque, al tiempo que nos facilita no tener que dispersarnos en la búsqueda de tantos documentos, nos permite, para muchos, conocer por primera vez estos escritos y saborearlos, y otros que quizá ya conocíamos para volver a repasarlos y rumiarlos, que «no el mucho saber harta y satisface al alma, sino el gustar de las cosas internamente».

La figura del P. Luis María Mendizábal fue y es, en sí mismo, un faro de luz. Lo fue y lo sigue siendo con la recopilación de estos escritos que nos permite que toda la sabiduría rumiada, al igual que la Virgen, durante toda su vida en el contacto con Cristo en la oración y en los sacramentos, nos siga llegando hoy a todos nosotros.

En mi etapa final como obispo de la diócesis de Alcalá de Henares acepté gustoso el que se recogieran testimonios (ne pereant probationes) sobre la vida y virtudes del muy querido P. Mendizábal con el fin de iniciar el proceso de su beatificación o canonización.

Siguiendo la premisa del Evangelio, «por sus frutos los conoceréis» (Mt 7, 20), tengo la convicción íntima de que cuando nos referimos a este hombre bueno, que supo navegar mar adentro en momentos difíciles, estamos hablando de alguien revestido de la luz de la santidad. A San Ignacio de Loyola y a la Santísima Virgen María suplico la intercesión para que un día la Iglesia lo pueda proponer como «canon» de la vida cristiana y «consagrada», lámpara que ilumine el peregrinar de los fieles hacia la patria que nos espera.

Agradezco de corazón el servicio que desde siempre nos viene prestando Pablo Cervera, no solo para que no nos olvidemos del P. Mendizábal, sino para que podamos conocerlo más y profundicemos en el tesoro de su vida interior y que él quiso referir siempre al Amor del Sagrado Corazón de Jesús.

  • Prólogo de Juan Antonio Reig Pla, obispo emérito de Alcalá de Henares, al libro Escritos escogidos: Teología Espiritual, de Luis Mª Mendizábal (Grupo Editorial Fonte), fechado en 13 de noviembre de 2025. El título del artículo es de ReL.

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente