Abusos a menores, ¿por qué sólo interesan en la Iglesia?
Hay abusos sexuales contra niños y adolescentes y personas vulnerables en muchos ambientes: en el deporte, en el ámbito sanitario y, por supuesto, en el escolar. También en el mundo del crimen organizado y en muchas familias disfuncionales.
Sin embargo, las autoridades en España destacan por interesarse sólo, exclusivamente, por los abusos sexuales en entorno de la Iglesia Católica. Con datos de Fundación ANAR Miró considera que "por cada caso vinculado al clero, hay 28 vinculados a maestros" (de todo el mundo educativo).
Ángel Gabilondo, veterano político socialista, Defensor del Pueblo desde 2021, lanzó en 2022 su investigación sobre abusos de ámbito católico (y exclusivamente católico). Las asociaciones One of Us y E-Cristians pidieron amparo al Tribunal Constitucional porque se discriminaba injustamente a un colectivo (los católicos, específicamente señalados)... pero el Constitucional ya estaba tomado por jueces activistas socialistas de Pedro Sánchez.
Josep Miró i Ardèvol, Premio Letras Breves de ReligionEnLibertad, impulsor de Corriente Social Cristiana, ha explorado el tema en su libro «La pederastia en la Iglesia y la sociedad. El gran chivo expiatorio» (Sekotia). Allí denuncia que la clase política no hace nada por estudiar, detectar, combatir o compensar los abusos cuando no tienen relación con la Iglesia Católica: no tienen interés es el 99%, o más, de los abusos a menores.
"Si sustituyeras 'abuso infantil' por 'delitos de drogas' e 'Iglesia Católica' por otra comunidad (no sé, 'marroquíes'), se montaría un escándalo, con razón, porque asignar delitos a una comunidad concreta es discriminatorio", dijo Miró al presentar el libro en Madrid.
En este vídeo, en el marco del Club de Lectura online de Corriente Social Cristiana, Miró repasa las tesis centrales del libro y de su análisis, en diciembre de 2025. Los políticos no dan pasos contra la pederastia ni por las víctimas: distraen y se limitan a arremeter contra la Iglesia.
España
Por qué España es un caso único en el tema de abusos e Iglesia: son los políticos
Pablo J. Ginés