Así fue el rito del cierre de la última Puerta Santa: acaba el Jubileo de la Esperanza
A las nueve y media (hora de Roma), el Papa León XIV cerró en este Día de la Epifanía de 2026 la última de las puertas santas, concluyendo oficialmente el Año Santo iniciado el 24 de diciembre de 2024 por el Papa Francisco.
En el pasado, la ceremonia era más larga y con mampostería se levantaba un muro que cerraba el espacio. Pero esta práctica se simplificó en 1975 (y Juan Pablo II simplificó aún más el rito en el Jubileo del 2000) y hoy se limita al cierre de los batientes de la puerta con solemnidad.
El Papa recitó la oración de agradecimiento por el Año Santo: "Se cierra esta Puerta Santa, pero no se cierra la puerta de tu clemencia", dijo, según la fórmula ritual.
También pidió los “tesoros” de la gracia divina, "de modo que, al término de nuestra peregrinación terrena, podamos llamar con confianza a la puerta de tu casa y disfrutar de los frutos del árbol de la vida".
El coro cantó "O clavis David" (la antífona "Oh, llave de David") mientras el Papa se acercaba a la puerta, se arrodillaba, rezaba brevemente en silencio y después cerraba los grandes batientes de bronce.
Cuando pasen diez días, se realizará en privado el trabajo de mampostería a cargo de la Oficina de Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice y de los técnicos de la Fábrica de San Pedro (los llamados "sanpietrinos"; en otras basílicas papales lo harán técnicos de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano).
Construirán ellos entonces el muro de ladrillos en el interior de cada basílica, sellando cada puerta. Durante ese rito, se insertará en el muro la habitual cajita metálica (capsis) que contiene el acta de cierre, las monedas acuñadas durante el año jubilar y las llaves de la puerta. [3 min 28 segundos]
Vaticano
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