La Navidad, contada e interpretada con sencillez y candor infantiles.
Este grupo de niño neozelandeses nos acerca al misterio del nacimiento del Hijo de Dios con la ingenuidad y la aceptación que Jesús pedía para las cosas de su Padre. Una manera simpática de recordar que las cosas esenciales se revelan a veces mejor a los ojos sencillos.
Comentarios