Religión en Libertad


Crux, el innovador programa de Cuaresma que incorpora a Dios a tu rutina: fortaleza, ayuno, virtud

«Nos permite encontrar nuestras debilidades y encontrarnos con Dios en ellas. Facilita un nuevo encuentro con Dios», asegura su impulsor, el padre Columba Jordan, CFR.

"Lo importante es elegir un ejercicio que se adapte a tus circunstancias y te ayude a devolver tu fuerza, ya sea grande o pequeña, a Dios", dicen desde Crux.

Publicado por
José María Carrera

Creado:

Actualizado:

Desde hace algunos años es frecuente escuchar hablar de retos y retiros espirituales que ayuden a vivir de forma ascética en el día a día. Es el caso de Exodus, que extiende sus retos de espiritualidad católica a los 90 días. También son conocidas las propuestas de la aplicación Hallow. Y a partir de esta Cuaresma, que en 2026 se celebra entre el 18 de febrero y el 2 de abril, también estará disponible el programa Crux.

Se trata de una propuesta elaborada por el padre Columba Jordan, CFR, en colaboración con Ascension Press, entidad especializada en programas de evangelización y espiritual. La fórmula es en cierta forma comparable a Exodus, si bien posee una espiritualidad y prácticas genuinas que nacen de contemplar la Cuaresma como un tiempo propicio para descubrir la propia debilidad y entregársela a Dios para ser edificados en Cristo, según detalla a Catholic World Report.

Jordan no es un desconocido. Desde hace un tiempo lidera el exitoso programa de recursos de formación católica, apologética, ascética y espiritualidad “Called to more”, cuyos vídeos han reproducido y compartido miles de personas.

Ahora, con Crux, asegura que los fieles que lo pongan en práctica podrán adquirir las herramientas necesarias para alcanzar y vivir con valentía y arrojo su vida espiritual.

Cuatro posibles desafíos diarios

Crux tiene varias modalidades, desde una gratuita a otras versiones de pago, pero la raíz común a todas ellas es una propuesta de cuatro desafíos diarios que incluyen ejercicio físico, prácticas de ayuno, lectura diaria de las Escrituras y un examen de conciencia.

“Dios nos creó en cuerpo y alma, y estas prácticas son holísticas, uniendo estas partes de nosotros. Nos permiten encontrar nuestras debilidades y encontrarnos con Dios en ellas. Este programa facilita un nuevo encuentro con Dios”, se lee en el portal de Crux.

Algunos de los consejos para ponerlos en práctica esta Cuaresma varían en función de la disciplina que se busque poner en práctica:

Examen de conciencia: los cinco pasos del éxito

1º De la presencia al agradecimiento

De cara a realizar con éxito el examen de conciencia diario, se invita a los fieles a ponerse en presencia de Dios, santiguarse y comenzar agradeciendo a Dios todo lo recibido en el día.

2º Petición

En segundo lugar, se invita a pedir a Dios cualquier gracia que pueda necesitarse mientras se realiza el Examen.

3º Repaso del día e introspección

Esto implica más que un simple resumen de cada hora, sino que debe centrarse en tus movimientos internos, como tus deseos, dificultades, ansiedades y alegrías: ¿Dónde escuchaste las indicaciones de Dios y te acercaste a Él? ¿En qué aspectos podrías haberte alejado de las indicaciones de Dios?

4º Arrepentimiento

Pide a Dios su misericordia y perdón por cualquier maldad. Es esencial que este paso se base en una profunda confianza en el amor de Dios. Dios se alegra de nuestro deseo de volver a él, y no solo nos espera, sino que corre a nuestro encuentro

5º Propósitos

Finalmente, dirige tu atención al día siguiente y planifica concretamente cómo te gustaría acercarte más a Dios.

Canalizar la fuerza física hacia Dios

Otra de las propuestas clave de Crux es la del ejercicio físico, partiendo de la base de que Dios puede estar llamando a los fieles a crecer también en el plano físico durante la Cuaresma. “Lo importante es elegir un ejercicio que se adapte a tus circunstancias y te ayude a devolver tu fuerza, ya sea grande o pequeña, a Dios”, se lee en el programa.

Las propuestas de diferentes modalidades son infinitas. Las hay para quien tiene poco tiempo en el día a día, recomendando elegir un momento fijo para cada día, la puesta en práctica de “microentrenamientos” de algunos minutos de duración o incluso de la “acumulación de hábitos”, invitando a combinar el levantamiento de peso realista con alguna otra costumbre del día a día.

Dirigen también propuestas a quienes no consideran que puedan hacer frente a programas físicos exigentes, como es el hecho de mantener la movilidad sin intensidades estresantes o comprometiéndose a realizar rutinas diarias de estiramientos sencillas.

Se propone igualmente la puesta en práctica de ejercicio físico en comunidad, compartiendo la rutina o programas con su cónyuge o en familia, con amigos o hermanos, recordando igualmente que las caminatas y paseos en grupo pueden ayudar a mantener el propósito cada día. “Los gimnasios o el running no son para todos, ¡y no pasa nada!”, se lee. “Explorar opciones como cardio bailable, aeróbic acuático, clubes de carrera libre u otros grupos puede ayudarte a descubrir una nueva forma de movimiento que te guste”.

Se invita, por último, a poner en práctica la gradualidad o la puntualidad en las rutinas de ejercicio o estiramiento, animando a que estas se lleven a cabo por la mañana o por la noche, o incluso a ir incorporando nuevos ejercicios a las tablas diarias, subir cada vez más escaleras, andar cada vez más pasos…

En todo caso, se invita a que Dios esté siempre presente: “¡Incorpora a Dios a tu rutina! Sigue con lo que haces, pero añade una breve oración antes o céntrate en él”.

Encontrar el ayuno adecuado

En tercer lugar, Crux invita a poner en práctica un ayuno que no tiene por qué ser el mismo para todos.

“Nuestro ayuno en Crux es similar a la práctica común de Cuaresma de "renunciar a algo", ya sean postres, refrescos entre comidas, bebidas alcohólicas o cualquier otro ayuno. Si bien debes seguir la tradicional comida completa y dos comidas ligeras el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo, como lo exige la Iglesia, Crux te anima a elegir un alimento general para ayunar, tal como lo harías normalmente durante la Cuaresma”, se puede leer.

Entre otras ideas, se proponen:

  • Algunas realizables pero exigentes

Como renunciar a los postres o a un postre concreto, a aperitivos, especialmente entre comidas, a bebidas alcohólicas o a refrescos, o incluso a comida basura.

  • Otras medidas más inmediatas

Como renunciar a las salsas y aderezos, el azúcar en el café, las comidas para llevar o incluso las que interrumpen un horario ordenado, como a altas horas de la noche.

“Al discernir tus disciplinas físicas para la Cuaresma, recuerda: la santidad no se mide por la intensidad. Elige algo que sea factible, pero a la vez un reto, que te permita acoger la ayuda de Dios y entregarte a él”. 

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente