Llegan a Madrid 7 obispos ucranianos grecocatólicos: son 78 comunidades y 36 sacerdotes en España
Llegados de Alemania, EEUU, Polonia y Ucrania, los obispos grecocatólicos fueron recibidos por Argüello; agradecen la ayuda de los españoles.

Luis Arguëllo saluda en Conferencia Episcopal al Arzobispo Mayor Sviateslav Shevchuk y a los obispos grecocatólicos ucranianos
Este 26 de mayo acudieron a la sede de Conferencia Episcopal en Madrid siete obispos de la Iglesia Grecocatólica Ucraniana, católicos de rito bizantino plenamente unidos a Roma, presididos por Sviateslav Shevchuk, el arzobispo mayor de los grecocatólicos ucranianos, que se maneja bastante bien en español por sus años pasados en Argentina.
Se trata del Sínodo permanente de esta iglesia católica oriental, de rito griego o bizantino, con delegados de varios países, incluyendo al obispo Bohdan Dziurakh (de los grecocatólicos en Alemania y Escandinavia) y el arzobispo Boris Gudziak (de Filadelfia, que atiende a los ucranianos en EEUU y busca sin cesar fondos para ayudar a Ucrania).
En la calle Añastro les recibió Luis Argüello como presidente de los obispos españoles. Hablaron de la pastoral de los ucranianos en España, los desafíos de la guerra, la ayuda a los refugiados y la cooperación entre los grecocatólicos ucranianos y la Iglesia española, especialmente en tiempos de guerra. Argüello aseguró el apoyo continuo a los ucranianos en España y al pueblo ucraniano que sufre las consecuencias de la guerra.
Casi 80 comunidades y 36 sacerdotes ucranianos de rito bizantino
Según detalló Shevchuk en la web de su iglesia, hay en España hoy "36 sacerdotes que sirven en 78 parroquias y misiones" de rito bizantino.
"Hoy en día, hay medio millón de ucranianos en España. Tras el inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania, España recibió a 250.000 nuevos emigrantes, desplazados por la guerra", detalló Shevchuk. Sin embargo, los grecocatólicos entre ellos probablemente sean un 10%, o menos, ya que muchos vienen del este del país, la zona menos católica y también la menos religiosa.
Con todo, los ucranianos son la mayor comunidad de católicos orientales en España. Otras comunidades orientales con bastantes fieles en España, pero en menor cantidad, son los greco-católicos rumanos (según las encuestas, Rumanía sería el país más religioso de Europa), los siro-malabares (de la India, de rito antioqueno) y los maronitas (sobre todo libaneses, de lengua árabe y otra variante del rito antioqueno).

El arzobispo Argüello enseña a los obispos grecocatólicos ucranianos la capilla de teselas doradas de la Conferencia Episcopal
El pastor de los católicos orientales en España ¡es José Cobo!
Como recuerda Shevchuk, todos ellos son pastoreados en España por un único Ordinariato de Iglesias Orientales, creado por el Papa Francisco precisamente hace diez años. En ese año el Ordinario responsable era el cardenal Osoro y ahora es el cardenal José Cobo.
Shevchuk no lo detalla, pero la idea era que un obispo español con muchos recursos (el arzobispo de Madrid en estos casos) podría atender mejor a estas comunidades que uno o varios obispos inmigrantes pobres y sin recursos. Por lo general, Cobo, como antes Osoro, delega en un sacerdote español para gestionar las necesidades de los cristianos orientales.
No siempre se encuentran lugares y horarios adecuados para estas comunidades (por ejemplo, si se les ofrece compartir capillas muy pequeñas o muy lejos de donde viven, o con horarios inaccesibles).
Shevchuk recordó que ya en los años 90, al caer la URSS, llegó una primera oleada de inmigrantes ucranianos a España. La segunda llegó con la invasión rusa de Ucrania en 2022.
El arzobispo grecocatólico detalla que como obispos, al venir a España, quieren escuchar "a nuestros fieles, sus sueños y dolores, sus experiencias". Y detalló que "la presencia de católicos diversos no representa un peligro ni un problema, sino una riqueza".

Sviateslav Shevchuk regala a Argüello un libro que ha escrito recientemente, en el contexto de la guerra, con sus reflexiones e historia de la Iglesia ucraniana
Los obispos del Sínodo ucraniano hablaron de la situación de sus fieles en la diáspora de Estados Unidos, Polonia y Alemania.
Aprender de la diáspora en EEUU
La comunidad en EEUU tiene mucha historia y Gudziak explica lo que suele suceder en estos casos: primero llegan los migrantes; luego, piden un sacerdote de rito oriental. Es posible que el sacerdote tarde hasta 10 años en llegar. Así nace una parroquia o comunidad. Cuando hay varios sacerdotes, ya piden un obispo. Si se tarda mucho en enviar un obispo, avisa Gudziak viendo la experiencia histórica, "el crecimiento de la Iglesia disminuye".
El obispo Volodymyr Yushchak dijo que en Polonia los ucranianos y los fieles polacos de rito latino, y su jerarquía, colaboran de forma estrecha y fructífera.
El obispo Josaphat Moshchych, responsable de Evangelización en Ucrania, explicó que "la búsqueda espiritual y las aspiraciones a Dios han aumentado significativamente entre los ucranianos". Además de mucha ayuda material por la guerra, la Iglesia grecocatólica ha creado en estos años escuelas de evangelización por todo el país.
El obispo Dzyurach, que pastorea a los grecocatólicos en Alemania, explicó que el país germano "ya ha acogido a cerca de 1,3 millones de ucranianos. Esto representa un desafío enorme. Pero el mayor reto es brindar apoyo a las familias que están profundamente traumatizadas. Es necesario no solo detener la guerra, sino también sanar las heridas que perdurarán durante décadas".
Generosidad de los católicos españoles
Dziurakh ha visto la generosidad de los alemanes con los refugiados, pero menciona también la de los católicos españoles y la gran aportación que han hecho en distintas colectas.
Un repaso a los archivos detecta que Cáritas Española ha recaudado unos 19 millones de euros para Ucrania en estos cuatro años de guerra. La campaña “Con el Papa por Ucrania” recaudó 1,6 millones en unas semanas.
Cáritas Española apoya hoy en Ucrania unos 140 proyectos humanitarios, a través de parroquias, congregaciones y voluntarios.
Tetiana Stawnychy, al directora de Cáritas Ucrania, explicó en febrero a ReL que antes de 2018 las parroquias católicas ucranianas casi no tenían capacidad de acción social, ni delegaciones de Cáritas. Pero en marzo de 2014 Rusia se anexionó Crimea y empezó la guerra en el Dombás mediante milicias, 'hombrecillos verdes' (soldados rusos sin bandera) y bombardeos.

Tetiana Stawnychy, directora de Cáritas Ucrania, la Cáritas de rito grecocatólico, en su visita a Cáritas Española en febrero de 2026
La Iglesia ucraniana entonces se esforzó en organizar más su acción social, y lo logró. "Antes las parroquias solo tenían liturgia y culto. La época comunista había desmantelado nuestras comunidades. Pero la plenitud de la Iglesia incluye trabajar también lo social. Nos organizamos. Y cuando llegó la guerra a gran escala, en 2022, Cáritas estaba preparada. Pudimos abrir enseguida 500 centros de ayuda y atención en nuestras parroquias. Hablamos de 14 millones de desplazados, la mitad huyendo al extranjero. Era una necesidad enorme pero pudimos hacerlo. Hoy, si fuera necesario, podríamos activar una red de 1.000 puntos de atención en parroquias", explicaba Tetiana Stawnychy, con justa satisfacción.
Y, con todo, es poco. Tetiana Stawnychy daba cifras de Naciones Unidas: 11 millones de ucranianos necesitarán ayuda humanitaria en 2026. "Han atacado a ciudades densamente pobladas para aterrorizar a la población civil. Los más vulnerables son los que viven en edificios de muchos pisos. Imaginen vivir en el piso 15 sin electricidad y sin ascensor. Imaginen tener niños en casa, sin acceso a agua. Imaginen a los ancianos, las personas de movilidad reducida".
- Desde España es posible ayudar a las víctimas y desplazados a través de Cáritas Española, que colabora con las dos Cáritas ucranianas (la latina y la grecocatólica). La cuenta es: Caixabank ES31 2100 5731 7502 0026 6218. Hay una web para donativos AQUÍ.