Argüello descalifica la maniobra del Gobierno para introducir el aborto en la Constitución
El Consejo de Ministros aprobó una pretensión de casi imposible cumplimiento para distraer a la opinión pública de otras actualidades.

El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, durante una reciente rueda de prensa en dependencias gubernamentales.
El Consejo de Ministros aprobó este martes remitir a las Cortes un proyecto de reforma de la Constitución Española para que ésta incluya como derecho el aborto.
Actualmente, el aborto es legal en España a pesar de que el artículo 15 de la Carta Magna afirma que "todos tienen derecho a la vida". La despenalización de ciertos casos de aborto -que, en la práctica, es una despenalización casi total- en 1985, 2010 y 2022 no afecta literalmente a esa consideración constitucional del derecho a la vida, pese a lo cual ha sido eliminado para los no nacidos por las sentencias del Tribunal Constitucional.
Pero ahora el Gobierno de Pedro Sánchez, rodeado por todo tipo de acusaciones de corrupción y juicios sobre su práctica, ha encontrado un factor de distracción con una propuesta para que el aborto, y no la vida, sea un derecho constitucional.
La modificación se hace a través, no del artículo 15, que forma parte del capítulo sobre los "derechos fundamentales", sino del artículo 43, que forma parte del capítulo sobre "los principios rectores de la política social y económica". Este truco jurídico es hacer más pequeña la mayoría parlamentaria exigida para la reforma.
El Gobierno propone incorporar un cuarto apartado al artículo 43 de la Constitución, que hace referencia a la salud pública, la educación física y el ocio. Ese punto 4 se redactaría así: "Los poderes públicos garantizarán el ejercicio del derecho de las mujeres a la interrupción voluntaria del embarazo en condiciones de igualdad real y efectiva con cuantas prestaciones y servicios sean necesarios para dicho ejercicio".
La constitucionalidad de ese párrafo habría sido aprobada el pasado 14 de octubre por el Consejo de Estado (dominado por miembros afines al PSOE), pero la mayoría requerida en el Congreso de los Diputados es asunto debatido por los constitucionalistas.
En cualquier caso, el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, se ha pronunciado al respecto en su cuenta de X, donde ha criticado la intencionalidad gubernamental al señalar lo siguiente:
- "Podría blindarse al derecho a la vida y el apoyo a la mujer en la promoción de la maternidad en este invierno demográfico. Pero no, el Gobierno prefiere blindarse proponiendo un cambio constitucional en favor de la muerte, utilizando a las mujeres como coartada ideológica".
En efecto, el "invierno demográfico" español ya es reconocido incluso por todas las instancias ideológicas que lo han promovido, que siguen rechazando todo cuando pueda impulsar el número de nacimientos. Y es difícil que el número de abortos se incremente sobre su carácter cada vez más "libre" protegido por las leyes despenalizadoras y su interpretación constitucional.
El recorrido de esta norma, sin embargo, generará a partir de ahora un debate político y mediático cuya finalidad es marginar la información sobre los casos de corrupción que conducen, entre otros juicios, al de la propia esposa de Sánchez, Begoña Gómez.