Cae el último cargo contra David Daleiden por filmar a Planned Parenthood vendiendo trozos de feto
Han sido más de diez años de persecución judicial, política y mediática por los vídeos donde que grabó a numerosos médicos.

David Daleiden, en una de sus entrevistas televisivas.
"La última acusación ha sido desestimada y el caso completamente archivado": así lo expresó en su cuenta de X el día 2 de abril David Daleiden, el gran héroe de la lucha provida contra Planned Parenthood.
Y enseguida, en otro mensaje, dio "unas grandes gracias" a su equipo de defensa, Steve Cooley & Associates, porque "han conseguido esta victoria después de cerca de diez años luchando contra poderosos intereses especiales financiados por el gobierno".
En efecto, todos los cargos criminales contra él han caído y su caso completamente exonerado tras más de una década perseguido cruelmente por haber conseguido grabar a diversos médicos y administrativos que trabajan para Planned Parenthood (la gran empresa abortista de Estados Unidos) haciendo negocio con la venta de trozos de cuerpo de los niños muertos en sus abortorios.
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Esos vídeos se dieron a conocer en 2015, logrando un impacto mundial porque se evidenciaba el interés de los abortistas en lucrarse vendiendo las partes de los bebés a los que mataban, algo que, además, se ocultaba a sus madres.
¿Quiénes fueron los rostros más visibles de las campañas contra Daleiden? Nada menos que dos candidatas presidenciales demócratas, Hillary Clinton y Kamala Harris. Esta última actuó además en el ámbito jurídico, pues era fiscal general de California cuando se dieron a conocer los vídeos.
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La decisión dada a conocer confirma como paso final un recorrido que ya estaba prácticamente finiquitado desde enero de 2025, cuando California retiró todos sus cargos contra Daleiden y contra la reportera encubierta Sandra Merritt. El acuerdo descartaba penas de cárcel y multas e incluso que los acusados admitiesen cualquier tipo de culpa. Siete de los catorce cargos originales ya habían sido desestimados por falta de pruebas.
A cambio de esos beneficios, los dos perseguidos no se oponían a una acusación por un único cargo menor por grabación de vídeo, de la que se dictaría sentencia en un plazo de seis a doce meses, para luego convertirse en una declaración de inocencia, ser desestimado y eliminado de sus antecedentes penales.
Esos éxitos fueron declarados por Daleiden como “una enorme victoria para mi labor periodística de investigación y para el derecho del público a conocer la verdad sobre la venta de trozos de fetos abortados por parte de Planned Parenthood. Ahora todos debemos ponernos manos a la obra para proteger a las familias y a los bebés del complejo criminal de la industria del aborto”.
Además, su abogado defensor, Steve Cooley, ex fiscal de distrito en Los Ángeles, criticó duramente la campaña sufrida por Daleiden: “En mis cinco décadas como abogado, cuarenta de ellas como fiscal, jamás había visto un ejercicio tan flagrante de investigación selectiva y persecución vengativa. Los fiscales generales de California que iniciaron este caso y lo llevaron adelante durante casi diez años deberían avergonzarse por instrumentalizar su cargo para perseguir a personas que simplemente denunciaban la ilegalidad asociada con la extracción y venta de partes de fetos”.
Dichos vídeos obligaron a los responsables de ese negocio a admitir un beneficio de 7,8 millones de dólares por los vídeos. Los encargados de delegaciones de Planned Parenthood en estados como California, Texas y Colorado tuvieron que admitir, recoge Life News, que lo que había denunciado Daleiden, evidenciándolo además con cámaras ocultas, era cierto.