Viernes, 12 de julio de 2024

Religión en Libertad

Todo lo que debes saber de la Virgen de los Dolores, fiesta que se celebra el 15 de septiembre

¿Qué son los 7 dolores de la Virgen? ¿Qué es el «Stabat Mater»? ¿Por qué hay un puñal en su corazón?

Virgen Dolorosa
La Virgen de los Dolores es tradicionalmente representada con uno o con siete puñales atravesándole el corazón, en referencia a la profecía de Siméon, que dijo a María que una espada le atravesaría el alma.

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El 15 de septiembre, justo un día después de la fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz, la Iglesia celebra una de las grandes devociones marianas, la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores. Dos fiestas que están unidas por la pasión de Cristo.

Esta fiesta que recuerda los grandes sufrimientos de la Virgen María es una de las advocaciones más populares. De tradición antiquísima, la Virgen de los Dolores se encuentra en miles de iglesias de todo el mundo y su culto popular es uno de los más importantes. Prueba de ellos son los siete dolores y el hecho de que además del 15 de septiembre, la Virgen de los Dolores también sea recordada justo antes de la Semana Santa, concretamente el viernes anterior al Domingo de Ramos, conocido popularmente como “Viernes de Dolores”.

Índice para conocer en profundidad la advocación de la Virgen de los Dolores

-¿Cuándo comenzó la devoción a la Virgen de los Dolores?

-¿Cuáles son los siete dolores de la Virgen?

-¿Cuáles son las 7 promesas de la Virgen para quien medite sus dolores?

¿Por qué se representa a la Virgen con puñales clavados en su corazón?

-¿Qué es el Stabat Mater?

***

-¿Cuándo comenzó la devoción a la Virgen de los Dolores?

Nuestra Señora de los Dolores es una de las advocaciones marianas más universales. No está vinculada ni a un determinado lugar físico ni a una aparición sino a los sufrimientos que padeció María por los terribles sufrimientos de su hijo Jesús.

La devoción es antiquísima y ya en el siglo VIII en la Iglesia se escribía acerca de la “Compasión de la Virgen”, en relación a la participación de María en los dolores de Cristo. Primero surgió la devoción a los cinco dolores de María, que posteriormente se amplió a los 7 dolores que se meditan actualmente. De este modo, pronto comenzaron a componerse himnos para honrar a la Mater Dolorosa. Un ejemplo de ellos es el Stabat Mater.

En Occidente la fiesta comenzó a celebrarse durante la Edad Media bajo el nombre de “Transfixión de María” o la “Recomendación de María en el Calvario” y en un principio se conmemoraba en el tiempo pascual.

Una buena parte de la responsabilidad de la difusión de esta devoción de la Virgen se debe a los religiosos servitas, muy devotos de los dolores de María. Fueron ellos que comenzaron a celebrar esta memoria bajo la Cruz con oficio y misa especial. Más tarde, ya comenzó a celebrarse el tercer domingo de septiembre. Pero además, el viernes anterior al Domingo de Ramos se conmemoraba también el llamado popularmente como “Viernes de Dolores”.

Benedicto XIII extendió universalmente la celebración del “Viernes de Dolores” en 1472 y en 1814 el Papa Pío VII fijó la Fiesta de Nuestra Señora de los Dolores para el 15 de septiembre, un día después a la Exaltación de la Santa cruz.

-¿Cuáles son los siete dolores de la Virgen?

Los Siete Dolores de la Virgen es una antigua devoción que ha llegado hasta nuestros días y en las que se repasan siete dolores que la Virgen padeció durante la vida de Jesús y que es un reflejo del amor y sufrimiento de la Madre de Cristo. Para meditar los siete dolores se utilizan pasajes del Evangelio en los que aparece María.

-Primer Dolor: La profecía de Simeón. (Lucas 2,22-35): «Simeón les bendijo y dijo a María, su madre: «Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y como signo de contradicción. ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones». (Lc2,34-35)

-Segundo Dolor: La huida a Egipto. (Mateo 2,13-15): «Cuando ellos se retiraron, el ángel de Señor se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle. Él se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto; y estuvo allí hasta la muerte de Herodes: para que se cumpliera lo dicho por el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo». (Mt 2,13-15)

-Tercer Dolor: El Niño perdido en el Templo. (Lucas 2,41 -50): «Al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas…Cuando le vieron quedaron sorprendidos y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando…» (Lc2,46-48)

-Cuarto Dolor – María se encuentra con Jesús camino al Calvario. (Lam 1,12): «Vosotros que pasáis por el camino, mirad, fijaos bien si hay dolor parecido…» (Lam 1,12)

-Quinto Dolor – Jesús muere en la Cruz. (Juan 19,17-39): «Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Clopás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo.» Luego dice al discípulo :»Ahí tienes a tu madre…» (Lc 19, 25-27)

-Sexto Dolor – María recibe el Cuerpo de Jesús al ser bajado de la Cruz. (Juan 19, 38): «Después de esto, José de Arimatea, que era discípulo de Jesús, aunque en secreto por miedo a los judíos, pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo de Jesús. Pilato se lo concedió.» (Jn 19,38)

-Séptimo Dolor -Jesús es colocado en el Sepulcro. (Lucas 23, 53-54): «…y, después de descolgarle, le envolvió en una sábana y le puso en un sepulcro excavado en la roca en el que nadie había sido puesto todavía.» (Lc 23, 53-54).

siete-dolores

Los siete dolores de María de Adrián Isenbrandt, obra gótica en la iglesia de Nuestra Señora de Brujas, Flandes c. 1518-1535.

-¿Cuáles son las 7 promesas de la Virgen para quien medite sus dolores?

En sus revelaciones a Santa Brígida de Suecia en el siglo XIV, la Virgen le dijo que concedería siete gracias a aquellos que cada día la acompañen rezando con verdadera devoción siete Avemarías meditando acerca de sus dolores y sus lágrimas. Estas son las 7 promesas:

1. Les concederá paz a sus familias.

2. Serán iluminadas de los divinos Misterios.

3. Les dará consuelo en sus penas y compañía en sus trabajos.

4. Cuando no se oponga a la voluntad de su Hijo o a la salvación de sus almas, les concederá lo que le pidan.

5. Protección en cada momento de la vida y les defenderá en sus batallas espirituales contra el enemigo.

6. Asistencia en el momento de la muerte y verán su rostro.

7. Aquellos que propaguen esta devoción, sean llevados de esta vida terrena a la felicidad eterna, sus pecados serán perdonados y el Señor será su gozo y consuelo eterno.

¿Por qué se representa a la Virgen con puñales clavados en su corazón?

La Virgen de los Dolores ha sido tradicionalmente representada o bien con una espada clavada en su corazón o bien con siete puñales. Así ha sido durante siglos tanto en el arte como en la rica imaginería religiosa. El origen se remonta a las propias Escrituras, concretamente en la profecía de Simeón que recoge el Evangelio de San Lucas, en la que el anciano le dice a la Virgen que una espada le atravesará el alma, ante el gran sufrimiento que verá en su hijo Jesús. Tras la devoción de los siete dolores también se empezaron a utilizar siete puñales, uno por cada dolor, para representar a la Virgen Dolorosa.

Así lo recogía el Evangelio de San Lucas:

“Había por entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón; este hombre justo y piadoso, esperaba la consolación de Israel, y el Espíritu Santo estaba con él. Le había sido revelado por el Espíritu Santo que no moriría antes de ver al Cristo del Señor. Movido por el Espíritu Santo vino al Templo; y al introducir sus padres al niño Jesús para cumplir lo que la Ley prescribía sobre él, lo tomó en sus brazos y bendijo a Dios diciendo: ‘Ahora, Señor, ya puedes dejar que tu siervo se vaya en paz, según tu palabra, porque mis ojos han visto tu salvación, la que has preparado ante la faz de todos los pueblos, luz para revelación de los gentiles y gloria de tu pueblo, Israel’. Su padre y su madre estaban admirados por las cosas que se decían de él. Simeón los bendijo y dijo a María, su madre: ‘Mira, éste ha sido destinado para ser caída y resurrección de muchos en Israel, y como signo de contradicción –y a ti misma una espada te atravesará el alma-, para que se descubran los pensamientos de muchos corazones’”. (Lc 2, 22-35).

-¿Qué es el Stabat Mater?

- No es posible hablar de la Virgen de los Dolores sin tener en cuenta el Stabat Mater, un himno del siglo XIII asociado a la Virgen Dolorosa. Este himno se ha atribuido al fraile franciscano Jacopone da Todi y que comienza con el conocido Stabat Mater dolorosa. Es una bella oración que se centra en los sufrimientos de la Virgen durante la Pasión de su hijo.

Texto del Stabat Mater en el latín:

Stabat Mater dolorosa

Iuxta crucem lacrimosa,

Dum pendebat filius.

Cuius animam gementem

Contristatam et dolentem

Pertransivit gladius.

 

O quam tristis et afflicta

Fuit illa benedicta

Mater unigeniti

Quae maerebat et dolebat.

Et tremebat, cum videbat

Nati poenas incliti.

 

Quis est homo qui non fleret,

Matrem Christi si videret

In tanto supplicio?

Quis non posset contristari,

Piam matrem contemplari

Dolentem cum filio?

 

Pro peccatis suae gentis

Vidit Jesum in tormentis

Et flagellis subditum.

Vidit suum dulcem natum

Morientem desolatum

Dum emisit spiritum.

 

Eja mater fons amoris,

Me sentire vim doloris

Fac ut tecum lugeam.

Fac ut ardeat cor meum

In amando Christum Deum,

Ut sibi complaceam.

 

Sancta mater, istud agas,

Crucifixi fige plagas

Cordi meo valide.

Tui nati vulnerati

Tam dignati pro me pati,

Poenas mecum divide!

 

Fac me vere tecum flere,

Crucifixo condolere,

Donec ego vixero.

Juxta crucem tecum stare

Te libenter sociare

In planctu desidero.

 

Virgo virginum praeclara,

Mihi jam non sis amara,

Fac me tecum plangere.

Fac ut portem Christi mortem,

Passionis eius sortem

Et plagas recolere.

 

Fac me plagis vulnerari,

Cruce hac inebriari

Ob amorem filii,

Inflammatus et accensus,

Per te virgo sim defensus

In die judicii.

 

Fac me cruce custodiri,

Morte Christi praemuniri,

Confoveri gratia.

Quando corpus morietur

Fac ut animae donetur

Paradisi gloria.

Amen.

 

En castellano:

 

Estaba la Madre dolorosa

llorando junto a la cruz

de la que pendía su Hijo.

 

Su alma quejumbrosa,

apesadumbrada y gimiente,

atravesada por una espada.

 

¡Qué triste y afligida

estaba la bendita Madre

del Hijo unigénito!

 

Se lamentaba y afligía

y temblaba viendo sufrir

a su divino Hijo.

 

¿Qué hombre no lloraría

viendo a la Madre de Cristo

en tan gran suplicio?

¿Quién no se entristecería

al contemplar a la querida Madre

sufriendo con su hijo?

 

Por los pecados de su pueblo

vio a Jesús en el tormento

y sometido a azotes.

 

Ella vio a su dulce Hijo

entregar el espirítu

y morir desamparado.

 

¡Madre, fuente de amor,

hazme sentir todo tu dolor

para que llore contigo!

 

Haz que arda mi corazón

en el amor a Cristo Señor,

para que así le complazca.

 

¡Santa María, hazlo así!

Graba las heridas del Crucificado

profundamente en mi corazón.

 

Comparte conmigo las penas

de tu hijo herido, que se ha dignado

a sufrir la pasión por mí.

 

Haz que llore contigo,

que sufra con el Crucificado

mientras viva.

 

Deseo permanecer contigo,

cerca de la cruz,

y compartir tu dolor.

 

Virgen excelsa entre las virgenes,

no seas amarga conmigo,

haz que contigo me lamente.

 

Haz que soporte la muerte de Cristo,

haz que comparta su pasión

y contemple sus heridas.

 

Haz que sus heridas me hieran,

embriagado por esta cruz

y por el amor de tu hijo.

 

Inflamado y ardiendo,

que sea por ti defendido, oh Virgen,

el día del Juicio.

 

Haz que sea protegido por la cruz,

fortificado por la muerte de Cristo,

fortalecido por la gracia.

 

Cuando muera mi cuerpo

haz que se conceda a mi alma

la gloria del paraíso.

 

Amén.

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