¿Qué tiene más futuro: el wokismo o el comunismo clásico? Responde Rémi Brague
Rémi Brague presenta su libro «A cada uno según sus necesidades», con críticas a las ideologías.

Rémi Brague, filósofo francés, gran conocedor de la Historia de las ideas, critica las ideologías dañinas. Foto: captura canaal de Youtube de Transmission.
El erudito francés Rémi Brague es un autor cada vez más ligado a España y cada vez más publicado en español. Su hijo se casó con una cordobesa, viven en Madrid y al escritor francés le encanta visitar a sus nietos bilingües. Habla con desparpajo en español y en otros idiomas para señalar las fragilidades de las ideologías y el daño que causan. El ex-político Jaime Mayor Oreja y la Fundación NEOS le han acompañado en la mañana del lunes al presentar su libro A cada uno según sus necesidades, citando una frase clásica de Marx, aunque Marx la tomó de socialistas utópicos previos.
Especialista en Filosofía Medieval y pensamiento judío, cristiano e islámico, nacido en 1947, Rémi Brague fue Premio Joseph Ratzinger de Teología en 2012 y Premio Honoris Causa en 2019 en la Universidad San Pablo CEU. En Francia recibió el Premio de Filosofía de la Academia Francesa. Es conocido por sus libros Europa, la vía romana (traducido a 17 idiomas), La sabiduría del mundo, La ley de Dios y El reino del hombre.
Mayor Oreja destacó que en momentos de gran confusión y desorden como nuestra época, vale la pena escuchar y leer a Rémy Brague.

Á Cada Uno Según Sus Necesidades, la cosmovisión cristiana de Rémi Brague concentrada en 150 páginas
Desde ReL le preguntamos qué tiene más futuro: ¿el comunismo clásico o el wokismo, la ideología woke? Él piensa que el comunismo clásico tiene más fuerza y vida porque promete cosas buenísimas para el futuro, mientras que el wokismo no promete nada.
"Los que creen en el wokismo, ¿quieren que tenga futuro? Porque ¡no proponen nada para el futuro! El marxismo hablaba del progreso, del futuro luminoso, de 'cumbres radiantes', decía Stalin. Pero, lo woke, ¿de verdad es un movimiento? Es estático y no promete nada. Dice que el hombre blanco occidental ha de pedir perdón y se acabó. No abre ventanas a un 'futuro que canta', como decían los comunistas. Por eso, creo que el pensamiento woke se va a autodestruir. El marxismo te decía lo que hay que hacer y para qué, cómo llegar a la sociedad perfecta", detalla el veterano pensador.
Preguntado por errores metafísicos de nuestra época, recuerda que la metafísica es una actitud cotidiana, "no es una cosa para especialistas o grandes pensadores. Es un error separar los trascendentales, pensar que el bien y el ser son dos cosas totalmente distintas. La primera metedura de pata fue distinguir entre el ser y el deber ser. Lo bueno es reconocer que a pesar de todo ¡hay una bondad fundamental en el ser! Lo que es, es fundamentalmente bueno, aunque haya cosas que no funcionan bien. Sin esa fe, no vale la pena vivir", proclama.

Jaime Mayor Oreja junto al filósofo francés Rémi Brague, en la presentación de su libro A Cada Uno Según su Necesidad
Saber afinar es saber distinguir
También denuncia que "en nuestra época faltan distinciones", y por lo tanto finura de análisis. La causa, cree, es que "el igualitarismo político se ha extendido a todo. La igualdad en derechos políticos es buena. Pero la ideología del igualitarismo dice que toda diferencia es injusticia. Pero hay que distinguir entre sexos, entre humano y animal, entre épocas históricas... Al final no distinguirán ni entre verdad y mentira. Quizá se puede pensar así, pero no se puede vivir así". Advierte que ese igualitarismo absurdo "acaba siendo una ideología mortífera".
Otra debilidad del hombre de hoy, explica, es que usa su cabeza con frialdad y las bajas apetencias del vientre (comida, sexo) pero le falta "el pecho", una voluntad noble, aspiraciones elevadas... algo que ya denunciaba C.S.Lewis, detalló.
Sobre el papel de Europa en el mundo actual, da, dice, su "opinión humana y francesa". "Europa tiene un papel: decir a todo el mundo que hemos de aprender unos de otros, no contentarnos solo con la propia identidad. La suerte histórica de Europa, y ya lo escribí hace más de 30 años, es que ha aprendido de otras culturas y civilizaciones. Hay que distinguir las cosas que sí valen la pena de otras culturas. Los americanos han de respetar la herencia occidental de su pasado, no quedarse con un hoy ingenuo. Los chinos han de aprender a respetar las libertades del individuo. Todos han de tomar lo bueno del pasado y de las demás culturas. Europa puede proponer a otras culturas lo que ha permitido un sistema que funcione, y no cosas de folklore".
Proteger las fuentes de Occidente
No le gusta mucho la metáfora de hablar de raíces, le parecen muy estáticas. Prefiere hablar de fuentes, manantiales y corrientes.
"El wokismo tiraría a la basura el pasado cultural. En las universidades de Estados Unidos algunos quieren estudiar programas de grandes libros clásicos, y otros quieren acabar con eso. Los campus universitarios son el gran campo de batalla", constata.
Pero ¿Europa quiere seguir siendo Europa?, plantea. "Depende de nosotros. Tenemos la pelota en nuestro terreno de juego. ¿Queremos mantener nuestros principios? Lo pregunto no solo a políticos, también a académicos.
Preguntado por la vigencia de la "ley moral natural", advierte que "desde hace algunos siglos se dice que lo natural es aquello que tiene que ser reducido y controlado, pero para los antiguos, para Aristóteles, la naturaleza era el estado perfecto de las cosas. Hoy dices 'ley natural' y la gente piensa 'el pez grande se come al pequeño'. Pero para los antiguos, hablar de la ley natural era hablar de la ley de la razón".
Una cosmovisión general en 150 páginas
Brague sabe muchísima Historia, pero no se considera historiador, sino "filósofo que lee libros de Historia". Está satisfecho de su capacidad de síntesis con A cada uno según sus necesidades: en apenas 150 páginas da "una teoría general de lo que Dios aporta a la criatura, una cosmovisión general, un tratado de la Providencia divina". Se ha basado en algunas ideas de la Summa contra Gentiles de Santo Tomás de Aquino, contrastándola con siglos recientes. Y advierte: "las bases del pasado son la infraestructura detrás de nuestra época".
- El martes 24 de febrero a las 19.30 debaten "dos de los pensadores europeos más influyentes para plantear una pregunta incómoda pero ineludible: ¿Hacia dónde va Europa?" Son Rémi Brague, profesor en la Universidad de la Sorbona y Fabrice Hadjadj, director de Incarnatus est. Aula Magna de la Universidad CEU San Pablo (C/ Julián Romea, 23. Madrid).