Evangelio de hoy: cuando el sufrimiento me encierra en mí mismo
En la parábola del pobre Lázaro y el rico aprendemos cómo la perspectiva correcta para juzgar este mundo es verlo desde la eternidad.

El Señor sana los corazones afligidos
En el evangelio de hoy, jueves 5 de marzo (Lc 16:19-31) leemos la parábola del pobre Lázaro y del rico. Estremece la descripción del infierno y de la suerte eterna más allá de este mundo. La parábola nos enfrenta a la cuestión última: el sentido de mis acciones, el peligro de cerrarme en mí mismo sin ver las necesidades de los demás. En este vídeo te lo explico detenidamente.
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