La estrella que nos guía
Conversación con el P. Ignacio Amorós sobre la Epifanía

La estrella que derriba fronteras: todos llamados a adorar a Cristo y atreverse a volver por un camino nuevo
En este día de la Epifanía del Señor, nos sentamos a conversar con el P. Ignacio Amorós sobre su vídeo comentado: "Los Reyes Magos, la historia real (Epifanía)".
A través de su reflexión, exploraremos el significado profundo de la visita de los Reyes Magos al Niño Jesús y descubriremos cómo esta historia nos invita a reflexionar sobre nuestra propia búsqueda de Dios y nuestra respuesta a su amor. ¿Qué nos dice esta historia sobre la universalidad de la salvación? ¿Cómo podemos nosotros, como los Reyes Magos, seguir la estrella que nos guía hacia Jesús?
Acompáñanos en esta conversación para profundizar en el misterio de la Epifanía y encontrar inspiración para nuestra vida espiritual.
-¿Cómo se relaciona la visita de los Reyes Magos con la universalidad de la salvación en Cristo, y qué implicaciones tiene esto para la misión de la Iglesia en el mundo actual?
-La visita de los Magos es la ruptura de una exclusividad para dar paso a la totalidad. Como explico en el vídeo, mientras que el pueblo judío esperaba un Mesías solo para ellos, estos Magos venían de fuera, eran extranjeros y paganos. Su llegada significa que Dios se «manifiesta» —que es lo que significa Epifanía— no solo a Israel, sino a todo el mundo.
»Esta universalidad es el corazón de la misión de la Iglesia: somos católicos, es decir, universales, porque la salvación de este «Bebé Dios» está llamada a llegar hasta los confines de la tierra. Los Magos son las primicias de la conversión de los gentiles; nos enseñan que, como dice San Pablo, todos somos «coherederos, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la promesa en Jesucristo» (Ef 3,6). Para la Iglesia hoy, esto implica que no podemos quedarnos encerrados; nuestra respuesta al regalo de Dios debe ser darnos a nosotros mismos para llevar esa luz a todas las naciones.
-¿Qué papel juega la estrella en la revelación de Dios a los Reyes Magos, y cómo se relaciona esto con la forma en que Dios se da a conocer a los seres humanos en la historia?
-La estrella es el primer libro con el que Dios nos habla: el libro de la Creación. Como menciono citando a San Juan Pablo II, la estrella representa al hombre que busca la verdad guiado por la razón y encuentra a Dios a través de lo creado. Sin embargo, la estrella tiene una dinámica pedagógica divina: en un momento dado desaparece.
»¿Por qué Dios permite que la estrella se oculte? San Juan Crisóstomo decía que es para hacernos humildes y obligarnos a preguntar. Dios no quiere que caminemos solos, por nuestra cuenta. Cuando la luz sensible de la razón o de la "estrella" se apaga, somos invitados a abrir el segundo gran libro: las Sagradas Escrituras y la tradición de la Iglesia (Jerusalén). La revelación de Dios en la historia conjuga estos dos lenguajes: la creación que nos despierta y la Escritura que nos da la plenitud de la verdad.
-¿Por qué es fundamental la adoración en la respuesta de los Reyes Magos al Niño Jesús, y qué nos enseña esto sobre la naturaleza de la fe y la relación con Dios?
-La adoración es la respuesta lógica ante el asombro de la humildad de Dios. En el guion invito a contemplar esa escena «inconcebible»: sabios poderosos de Oriente arrodillándose en una cueva fría ante un niño pobre de una aldea insignificante. San León Magno lo explica magistralmente: no vieron milagros, ni poder, vieron un bebé silencioso, pero a través de ese espectáculo de humildad, reconocieron a Dios y lo adoraron.
»Esto nos enseña que la fe no se queda en el conocimiento intelectual; los Magos eran sabios, pero su sabiduría terminó en adoración. Como decía Chesterton, la sabiduría humana tuvo que hacerse pequeña para entrar por la puerta baja de la cueva de Belén y encontrar la eterna juventud. La relación con Dios culmina cuando hincamos la rodilla y le ofrecemos no solo oro o incienso, sino nuestra propia vida.
-¿Cómo se refleja en su texto y vídeo la idea de que el encuentro con Cristo produce una transformación en la vida de las personas, y qué implicaciones tiene esto para nuestra propia vida espiritual?
-Esta transformación se refleja en el detalle final del relato evangélico: los Magos «regresan por otro camino». Como enseñaba el Papa Francisco y cito en el vídeo, esto simboliza que el encuentro con Dios te cambia; nadie vuelve igual. Fulton Sheen decía que nadie que se encuentra con Cristo con buena voluntad regresa de la misma forma que llegó.
»La implicación espiritual es radical: San Gregorio Magno sentenciaba que «haber conocido a Jesús nos prohíbe volver por el camino por el que vinimos». Si nuestra «tierra natal» era el orgullo o el pecado, tras ver a Dios debemos tomar una ruta nueva. La verdadera Epifanía no es solo ver a Dios, es salir transformados por el misterio de su amor y no volver a nuestros viejos caminos.
-¿Cómo se vincula la búsqueda de los Reyes Magos con la relación entre la fe y la razón, y qué nos enseña esto sobre la forma en que debemos abordar la búsqueda de la verdad y la comprensión de la fe?
-Los Magos son el modelo perfecto del diálogo entre fe y razón. Ellos son los «sabios», hombres de ciencia y filosofía que no se conforman con saber cosas, sino que buscan lo esencial. Su viaje demuestra que la razón (la estrella) y la fe (la Escritura que consultan en Jerusalén) no son enemigas, sino que se necesitan mutuamente para llegar a la Verdad plena que es Cristo.
»Lo que nos enseñan —y aquí hago una advertencia importante en el vídeo— es a ser «caminantes» y no «postes». Los escribas en Jerusalén sabían toda la teología, sabían dónde nacería el Mesías, pero no se movieron; eran como hitos kilométricos que señalan el camino pero no andan. La búsqueda de la verdad requiere que la razón se deje iluminar por la fe y que el conocimiento teórico se convierta en experiencia de vida. Como decía San Ignacio: «No el mucho conocer satisface al alma, sino el sentir y gustar de las cosas internamente».