Un nuevo estudio sobre el impacto del esquema del gobierno del Reino Unido para entregar la anticoncepción de emergencia gratuita a las adolescentes de tan sólo dieciséis años de edad ha encontrado que el plan no sólo no ha reducido las tasas de embarazo adolescente, sino que ha llevado a un aumento de las enfermedades de transmisión sexual.

El estudio de la Estrategia gubernamental del Embarazo Adolescente, “The Impact of Emergency Birth Control on Teen Pregnancy and STIs” [El impacto de la emergencia del control de la natalidad en el embarazo adolescente y las ETS], comparó áreas de Inglaterra donde la píldora del día después estaba disponible para los adolescentes en forma gratuita en las farmacias, con áreas en las que el plan todavía no había sido introducido.

Los investigadores encontraron que las tasas de embarazo de las niñas menores de 16 años siguen siendo las mismas en ambas zonas, mientras que las tasas de enfermedades de transmisión sexual aumentaron en un 12 por ciento en aquellas áreas donde la píldora estaba disponible en forma gratuita.

El profesor Paton dijo al Telegraph: “Encontramos que la oferta gratuita de la píldora del día después no logró el efecto deseado de reducir los embarazos de adolescentes, sino que tuvo la consecuencia desafortunada de aumentar las infecciones de transmisión sexual”.

Agregó que “al centrarnos en las infecciones de transmisión sexual, esto nos permite comprobar si hay un impacto en la toma de riesgos sexuales, y esa parece ser la implicación. Es casi seguro que la gente joven tiene más relaciones sexuales sin protección”.

De acuerdo con estadísticas del gobierno, el Reino Unido tiene la tasa más elevada de embarazos adolescentes en Europa occidental, mientras que las enfermedades de transmisión sexual en adolescentes menores de dieciséis años se han incrementado un 58 por ciento en los últimos 5 años.

Norman Wells, director del Family Education Trust, dijo al Daily Mail que “la investigación internacional ha fallado en forma coherente al intentar encontrar alguna evidencia que la imposición de esquemas de control de la natalidad logran reducir los embarazos y las tasas de aborto en las adolescentes”.

“Ahora tenemos evidencia que muestra que estos sistemas no sólo no logran hacer algún bien, sino que de hecho pueden estar haciendo daño”, dijo Wells.