Miércoles 13 de mayo de 1981. Juan Pablo II sale a la plaza de San Pedro en el papamóvil. Una mano empuña una Browning del calibre 9. Suenan tres disparos.

Tras un instante de desconcierto, Juan Pablo II se desploma y la sotana blanca se tiñe de sangre. Una bala ha impactado directamente en su abdomen.

Se activa el sistema de seguridad y su médico ordena trasladarlo inmediatamente al hospital Gemelli.

Durante una operación de urgencia que duró cinco horas, se le extrajo la bala. Las primeras palabras del Papa fueron cinco días después, en el ángelus transmitido por radio. Allí dijo que perdonaba al autor del atentado.

Tardó muchos años en hablar en público de lo ocurrido. En su libro “Memoria e identidad” publicado dos meses antes de su muerte, dijo que Ali Agca no falló el tiro, sino que se equivocó de día, porque el 13 de mayo es la fiesta de la Virgen de Fátima. También dijo que el atentado “no fue iniciativa de Agca, sino que otra persona lo ideó y lo encargó”. En 1982, Juan Pablo II colocó la bala que le hirió en la corona de la Virgen de Fátima. Y en el año 2000 reveló que el Tercer secreto de Fátima hace referencia a su atentado.

Los tres pastorcillos habían visto un “obispo vestido de blanco que camina fatigosamente hacia la cruz y cae al suelo como muerto”. En la Navidad de 1983 Juan Pablo II visitó a Ali Agca en la cárcel y le perdonó. Aunque según Joaquín Navarro-Valls, portavoz del Vaticano durante el pontificado de Juan Pablo II, el terrorista turco nunca pidió explícitamente perdón al Papa.

“El Papa habla en su libro del encuentro con Ali Agca. Ya habían pasado algunos años del atentado, y esperaba algún signo de arrepentimiento por parte de él, un “perdóname”... Pero cuenta que lo único que le interesaba a Ali Agca era saber por qué él que quería asesinar al Papa, no lo consiguió. Y también qué era el secreto de Fátima”, dice Joaquín Navarro-Valls, ex portavoz del Vaticano



“Ali Agca se quedó sólo en la cuestión técnica, no va al plano moral de si hizo bien o mal. Se queda sólo en la cuestión de qué falló ya que él era un experto. ¿Qué pasó para que fallara? Es lo que quiere saber. A mí también me ha escrito varias cartas desde la cárcel. Me dice: “Dígame algo de este misterio de Fátima, porque si entiendo este misterio, quizá encuentre la respuesta de por qué no funcionó lo que yo tenía que hacer”, señalaba el entonces cardenal Joseph Ratzinger.

El 13 de mayo de 2011 se cumplen 30 años de este intento de asesinato. Juan Pablo II ahora es beato, Ali Agca ha cumplido 29 años de condena y en enero de 2010 salió de la cárcel. Pero todavía sigue sin desvelarse el misterio, ¿por qué Ali Agca quiso matar a Juan Pablo II y quién lo ordenó?