El domingo 3 de enero, el representante Emanuel Cleaver dirigió la oración de apertura de la Cámara de Representantes de Estados Unidos. Cleaver, un pastor metodista ordenado que sirvió durante 37 años como pastor principal de la Iglesia Metodista Unida St. James, en Kansas City, Missouri, terminó su oración pidiendo paz en la cámara legislativa “en el nombre del Dios monoteísta, Brahma, y el Dios conocido por muchos nombres por muchas religiones diferentes. ‘Amen y Awomen’ (A-hombres y A-mujeres)” (“in the name of the monotheistic God, Brahma, and God known by many names by many different faiths. Amen and Awomen”).

Con este motivo la agencia de noticias CNA ha hablado con el Dr. John Bergsma, de la Universidad Franciscana de Steubenville, quien han explicado que la palabra “amén” no es una palabra de género y el término “a-women” (“a-mujeres”) está completamente inventado. Se trata de una palabra falsa y ridícula.

Si bien la palabra “amén” termina en “men” (“hombres” en inglés), no se refiere a un género. “‘Amén’ es una palabra hebrea cuya raíz significa ‘verdad’”, explicó Bergsma a CNA. “Ya en la antigüedad, los israelitas usaban el término ‘amén’ en ceremonias solemnes para expresar su consentimiento a la verdad de lo que se decía, es decir, ‘es verdad’ o ‘que así sea’, según el contexto”.

El uso de “amén” en el contexto litúrgico y de oración cristiano, dijo Bergsma, “expresa el consentimiento y la fe completos en lo que se dice o hace, como cuando nos acercamos a la Eucaristía y decimos ‘amén’ a la declaración del ministro de ‘El Cuerpo de Cristo’”