Gabriel Rufián, diputado en el Congreso por Esquerra Republicana de Cataluña desde 2016 y portavoz de sus 12 diputados en el Congreso español, se ha mofado de las enseñanzas cristianas en el debate sobre la ley trans que presenta ERC. En realidad, este texto de ley de transexualidad es prácticamente el mismo que el que impulsa Irene Montero, de Podemos, y Ministra de Igualdad.

"Ustedes creen en palomas que embarazan"

"Ustedes en Vox... ¿cuántos de ustedes son católicos? Levanten la mano. Por lo tanto, creen en serpientes que hablan, en palomas que embarazan, que las mujeres salen de la costilla del hombre y que si nos portamos mal llegará una lluvia de fuego y nos quemará. Y vienen a dar lecciones de normalidad y adoctrinamiento”, ha proclamado Rufián, acompañado de los aplausos de sus compañeros, en lo que parecía un ataque de cristianofobia.

Después ha aprovechado para decir "una mujer trans es una, una mujer trans es grande y una mujer trans es libre; a ver si así lo entienden".

En realidad, los católicos (los diputados de Vox y los que no lo son) defienden sobre el tema de la transexualidad lo que dicen los libros de biología, y son los ideólogos de género los que creen en cosas anticientíficas como que un hombre pasa a ser una mujer si se hormona, mutila o simplemente lo declara.

En cuanto a los temas religiosos que Rufián comentó, basta acudir a un Catecismo para repasar lo que de verdad creen los católicos, aunque no sólo los católicos fueron insultados, sino también los protestantes y ortodoxos, ya que todos ellos creen que Jesús fue engendrado por el Espíritu Santo, que existe el Juicio y el Infierno, que existe el demonio y que hombres y mujeres son complementarios según el plan de Dios.

Errejón lo admite: no es por los trans, es por cambiar la sociedad

Ha sido una de las escenas estrambóticas del debate de la Ley Trans de ERC, copiada de la de Podemos. Otra escena ha sido la de Íñigo Errejón, portavoz de Más País en el Congreso, proclamando: "Les voy a pedir que voten como si fueran a tener un hijo trans".

Y ha concretado, con más sinceridad: "no estamos legislando sobre unos pocos miles de personas, sino sobre el modelo de sociedad que queremos".

Otra escena peculiar se dio cuando Lourdes Méndez Monasterio, diputada de Vox, señaló al PP que en realidad la propuesta de ley trans de ERC o Podemos es muy parecida a la ley trans y de género autonómica de Madrid, implantada por el PP desde la época de Cristina Cifuentes, aún vigente.

El PSOE anunció que no apoyaría la admisión a trámite de la ley trans de ERC, copiada de la de Podemos, por lo que los noes de PP y Vox dejaron a estas leyes sin posibilidad de aprobación.

El secretario general del Grupo Socialista, Rafael Simancas, anunció que el PSOE se abstendría porque el texto presentado es "mejorable" y necesita "seguridad jurídica". Además, ha recalcado que el Gobierno está trabajando "en su propia legislación" sobre este asunto.

Así, finalmente, la Proposición de Ley fue rechazada con 78 votos a favor, 143 en contra y 120 abstenciones. 

Irene Montero (Podemos, ministra de Igualdad) impulsó desde el Ministerio de Igualdad la Ley Trans, pero la vicepresidenta primera, Carmen Calvo (del PSOE), la tiene mantiene congelada en un cajón porque molesta a muchas feministas. Es un choque entre Podemos y PSOE y dos tipos de feminismo.

La ley permite que cualquiera autodeclare el sexo al que proclama adherirse sin necesidad de ningún tratamiento ni informe médico... y el Estado y todo el mundo debe tratar a la persona según ese sexo declarado, y no el real. Así, violadores pueden declarar ser mujer e ir a cárceles de mujeres, por ejemplo.

Simancas, del PSOE, ha proclamado el "firme e inquebrantable" compromiso de los socialistas con "los derechos de las personas trans", pero dice que prefieren otra ley con más garantías y que no caiga ante un recurso de inconstitucionalidad.

Las chaladuras de la Ley Trans molestan a las feministas

La ley que ERC y Podemos impulsan implantaba una tercera casilla para el género no binario (ni masculino ni femenino) y la hormonación de menores para bloquear sus características sexuales naturales, además de abrir la puerta a que se les mutilen los genitales. Los menores entre 12 y 16 años lo harían "a través de sus representantes legales o por sí mismos con su consentimiento". Los representantes legales de los menores de 12 años podrían solicitar también el cambio de sexo (y sus operaciones mutiladoras) con su conformidad expresa.

En la puerta del Congreso, varias decenas de feministas que no aceptan la ideología transexual decían que la Ley Trans es "patriarcal" y bajo el lema "las feministas no votan traidores" pedía la dimisión de la ministra de Igualdad, Irene Montero,  traidora según ellas. También decían -contra el discurso de Errejón- que "las infancias trans no existen", según recoge El Mundo. Además pedían proteger el deporte femenino (hombres declarándose mujeres lo hundirían) y proclamaban: "Ningún tío en nuestro vestuario".

También se manifestaban activistas de HazteOir.org, con los lemas "con mis hijos no te metas», "ser mujer no es un sentimiento" y "no es ideología, es Biología». Reutilizaban una pancarta que ya utilizaron en en años anteriores: «#StopLeyTrans. Los niños tienen pene. Las niñas tienen vulva. Que no te engañen». Les acompañaban Carla Toscano, representante de Vox en el Congreso, y Alicia Rubio, representante de Vox en la Asamblea de Madrid, así como el presidente de la asociación ‘Los Niños son Intocables’ Salvador Martí.

“Si esta ley se llega a aprobar, los menores podrán mutilar sus genitales de forma  irreversible y someterse a tratamientos hormonales agresivos. Nuestros hijos no pueden votar o examinarse del carnet de conducir pero algunos políticos pretenden que decidan cambiar su apariencia genital haciéndoles creer que de esa forma “cambian” su sexo. ¿De verdad creen que los niños y adolescentes están desarrollados intelectual y emocionalmente para tomar solos esa decisión?”, advertía Ignacio Arsuaga, de HazteOir.

Lea los archivos de ReL sobre Transexualidad