Hace dos años, la arquidiócesis de Valencia , con 3,2 millones de habitantes y unos 1.500 sacerdotes, anunció que se volcaría en el apoyo a dos zonas misioneras muy pobres del Amazonas peruano: los vicariatos de Requena y de San José del Amazonas, cada una con menos de 200.000 habitantes y menos de 20 sacerdotes para atenderlas.

El franciscano valenciano Juan Oliver, obispo del vicariato de Requena  (un territorio del tamaño de toda Andalucía), ha explicado recientemente en el semanario Paraula más datos sobre la situación de su diócesis amazónica.

"A diferencia de hace 20 años todo se está acabando: desaparición de especies, pesca indiscriminada, extracción de madera…La vida de nuestra comunidad se ve alterada por la venida de muchas empresas madereras que destruyen los bosques y que, por contra, tampoco aportan trabajo ni desarrollo a los pueblos. Se está perdiendo la propia identidad del pueblo, las diferentes manifestaciones culturales (artesanía, comida, bailes…) [...] Y preocupante es también la confusión de creencias religiosas cristianas y la mala interpretación de la doctrina cristiana en los jóvenes que se muestran cada vez más confundidos, con poca y mala formación y, a veces, pasan a otras confesiones religiosas", enumera el obispo Oliver, que lleva desde 2005 como pastor de este territorio.

"Requena, es un vicariato de 82.000 km2. Lo que equivaldría a un territorio similar al de Andalucía. Para toda esta extensión tan sólo contamos con seis sacerdotes, cinco de ellos franciscanos españoles, de la Provincia de la Inmaculada. Hay dos religiosos de La Salle y 23 religiosas distribuidas en siete comunidades. Dividido en ocho parroquias, tres de ellas no tienen sacerdotes, algunas desde hace ya bastantes años, siendo atendidas desde los lugares más cercanos. Hay un total de cuatrocientos caseríos, pero no podemos ir a todos ya que la única vía de comunicación existente es navegar a través de los ríos. Yo creo que ellos querrían tener sacerdotes perma­nentes o que fuéramos de manera más frecuente, pero no damos para más y yo creo que ellos lo comprenden", añade.

Domingo de Ramos en Contamana con el obispo Oliver (más fotos aquí)

Una región con algunos pueblos indígenas

"En el Vicariato de Requena todavía existe un grupo de pueblos indígenas en la parte norte, limitando con San José. Fronterizo a Brasil está el pueblo Matsés, que es una población bastante pequeña, en un distrito que se llama Yaquerana, que no sé si llegarán a mil personas. Tenemos otra zona, que está cercana a Pucallpa, donde hay un pueblo que se llaman shipibos con unas 14 o 16 comunidades en el río Pisquis. Todas ellas son poblaciones muy empobrecidas, tienen su lengua, tienen sus costumbres, su forma de vestir. Hay también descendientes del pueblo cocama y en otros ríos están los remos y los mayorunas.

Cuando el cardenal Cañizares visitó el Amazonas

Hace unos meses el cardenal Cañizares, arzobispo de Valencia,  visitó estos territorios amazónicos, y Oliver explica que la gente lo agradeció mucho.  "Allí rara vez viene alguien. La gente que viene, profesionales del tipo que sea están de paso, hasta que les viene algo mejor. La gente le agradeció a él el que viniera, y él se encontró con una Iglesia viva que se mueve dentro de la naturalidad con un gran deseo de vivir y ser fiel al Evangelio y trabajar para que otros conozcan las enseñanzas de Jesús".

"No hay que tener miedo a ir a la misión", anima Oliver. "Hay que tener unas condiciones de salud y espirituales. Uno tiene que saber dónde va y qué se va a encontrar. Es verdad que vas a renunciar a algunas cosas pero vas a adquirir otras. [...] Ellos te pueden enseñar a vivir sin tantas necesidades y puedes ser feliz y recrearte en las palabras de sus gentes, sus abrazos. La misión no es para ir uno solo. Tenemos que procurar ir en comunidad porque los lugares donde uno va a ser enviado están muy apartados, aislados y necesitamos, como el Evangelio dice, ir , al menos, de dos en dos. Si alguien siente la voz de Dios que la escuche y que escuche también la voz de nuestros hermanos que nos piden que vayamos a compartir su vida y a compartir el Evangelio con ellos", exhorta.

Dos territorios de selva y población dispersa

San José del Amazonas es un vicariato apostólico de unos 180.000 habitantes dispersos en poblados de los ríos Amazonas, Napo, Putumayo y Yavarí, de los que el 75% son católicos. No hay carreteras y todo el transporte se realiza por los ríos. Es terreno de extrema pobreza abandonado por el Estado durante décadas. El vicariato mantiene una leprosería, un hospital, 14 centros de salud, cuatro colegios, dos internados y dos centros para discapacitados. Desde 2015 su obispo es el misionero claretiano extremeño José Javier Travieso Martín. Se organiza en 12 parroquias con 11 sacerdotes: cinco diocesanos y seis religiosos. 

El vicariato apostólico de Requena cuenta con unos 150.000 habitantes, católicos casi al 90%, organizados en 8 parroquias, con 14 sacerdotes (6 diocesanos, 8 religiosos). La población vive dispersa en las selvas de los ríos Ucayali, Pisqui y Marañón. Su obispo desde 2005 es el misionero franciscano valenciano, Juan Tomás Oliver Climent. 

En 2017 el obispo Oliver explicaba así en Valencia la vida en su vicariato del Amazonas peruano