El Papa Francisco ya está en Rangún, la ciudad más poblada de Myanmar, para una histórica visita a lo que es la antigua Birmania y a Bangladés. Viaja a ambos países para visitar a las minorías católicas de ambos países y a los líderes políticos y de otras religiones antes de vovler a Roma el próximo sábado.

Esta visita se presenta como unas de las más complicadas por el Pontífice debido a la situación interna en el país con la situación de los “rohingyá”, minoría musulmana perseguida, y por las restricciones que se están imponiendo a la prensa para los distintos actos.


Francisco ha aterrizado a las 13.30 hora local de Myanmar, donde no hubo un gran acto oficial de bienvenida, que se dejará para su visita a la capital del país. En el aeropuerto le recibían algunas autoridades del país como el ministro delegado del presidente de la república y los líderes católicos.
El cardenal Charles Maung Bo, arzobispo de Rangún, subió al propio avión a saludar a Francisco. Muy emocionado, el purpurado se arrodilló ante el Papa y le besó el anillo. Ya en la pista le esperaban niños vestidos con trajes tradicionales del país mientras que un grupo de religiosas le entregaba un ramo de flores.


Myanmar es un país de 51 millones de habitantes donde el 88% de la población es budista theravada. Los católicos apenas son unas 450.000 personas. Además, este país es una democracia recién estrenada y aún en desarrollo pues de 1964 a 2011 fue gobernado por una dictadura militar. Desde marzo 2016 el gobierno es liderado por el presidente Htin Kyaw y por la Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, como consejera de Estado.

para visitar a la pequeña minoría cristiana de este país de cultura budista y democracia recién estrenada: de 1964 a 2011 fue gobernado por una dictadura militar. Desde marzo de 2016 el gobierno es liderado por el presidente Htin Kyaw y por la Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi como Consejera de Estado.

 

Durante el resto de este lunes, el Papa Francisco descansará para recuperarse del largo viaje y será ya este martes 28 cuando comenzará con su agenda oficial, donde se trasladará en avión hasta Nay Pyi Taw, donde de nuevo le recibirán con una acogida oficial, y tendrá lugar la tradicional ceremonia de bienvenida.

A continuación, realizará una visita de cortesía la Presidente y celebrará un encuentro con el consejero de estado y el ministro de Asuntos Exteriores. Esta reunión dará paso a un encuentro con las autoridades, la sociedad civil y con el cuerpo diplomático. Ahí el Pontífice pronunciará el primer discurso.

La situación de los roningya, a la que se ha referido públicamente el Papa en el Vaticano, será uno de los temas más complicados de todo el viaje, puesto que una mención en el país puede provocar una reacción negativa de las autoridades y de los propios nacionalistas del país.