Con la invasión rusa de Ucrania que empezó en febrero y millones de ucranianos dejando sus casas bajo bombas y misiles, muchos advirtieron del peligro de que los desplazados y otras personas vulnerables fueran captados y apresados por mafias para el tráfico de personas.

Se pensaba sobre todo en mafias que secuestraran o atraparan mediante engaños a mujeres jóvenes para dedicarlas a la prostitución, y las fronteras llenas de desplazados aturdidos parecían un espacio atractivo para estas mafias.

Pero lo que ha detectado Cáritas Ucrania en los últimos 12 meses es que por cada víctima que han liberado de trata sexual, hay otras diez que fueron liberadas de explotación laboral, es decir, trabajo esclavo, y que hay muchos más hombres explotados que mujeres.

Explotación laboral, lo más común

No se trata de una encuesta, y Cáritas no es una de las mayores organizaciones contra la trata en el país, pero las cifras de su informe de personas ayudadas en el último mes son esas.

Cáritas Ucrania (que es la Cáritas de rito grecocatólica, de mayor tamaño que la latina) ayudó directamente a 170 personas liberadas de entornos de tráfico de personas: 128 eran víctimas de explotación laboral, mientras que sólo 10 eran víctimas de explotación sexual y otras 3 de la industria pornográfica.

Además, 19 víctimas eran obligadas a participar en delitos, 7 fueron obligadas ilegalmente a participar en la lucha armada y 2 explotadas en mendicidad forzada...

Los hombres ayudados casi son el doble que las mujeres: 111 frente a 59.

Parte de la explicación está en que muchos hombres, para evitar ser reclutados para la guerra, pudieron acudir a organizaciones que les facilitara la salida del país, pero eran organizaciones mafiosas que en el extranjero los explotaron.

Estas 170 personas son las consideradas "de reintegración compleja", bien porque era necesario liberarlas, o encontrarlas, o rehabilitarlas o devolverlas a una vida "normal" y libre.

De estas víctimas, 64 eran adultos jóvenes (menores de 35 años), y 95 de mediana edad (entre 35 y 60).

Estas personas fueron explotadas en Ucrania (80), Polonia (33), Francia (17), Rusia (9), Chequia (6), Italia (5), Bahréin (5) y otros países (ninguno hispanoamericano).

Trabajo de prevención: quizá evitó muchos casos

Además de estas personas directamente ayudadas, Cáritas hizo un gran esfuerzo de prevención por formar a los desplazados y personas vulnerables para evitar que cayeran en redes de traficantes de personas: más de 58.000 personas participaron en actividades preventivas e informativas y adquirieron conocimientos sobre la trata de personas y las formas de evitarla.

Los especialistas de Caritas -psicólogos, abogados, trabajadores sociales- realizaron este trabajo en las regiones de Járkov, Odesa, Kiev, Leópolis e Ivano-Frankivsk, en duras condiciones, por la pandemia del coronavirus y la invasión rusa.

Para ayudar a las víctimas de la guerra en Ucrania, Cáritas Española ha abierto esta web y la cuenta Caixabank ES31 2100 5731 7502 0026 6218