El exjuez Francisco Serrano saltó a la fama en 2011 al ser inhabilitado por 10 años, por haber ampliado un día y medio la custodia de un padre separado sobre su hijo de 11 años para que pudiera salir en procesión con su cofradía en la Madrugá sevillana, tal y como deseaba el niño.

Está polémica decisión de apartarlo de la carrera judicial le ha supuesto un verdadero calvario personal y profesional. Serrano, miembro del Caminio Neocatecumenal, carisma iniciado en los años sesenta por Kiko Argüello y Carmen Hernández,  ha manifestado a La Gaceta que "si no hubiera sido porque he sufrido una persecución política, que es muy lamentable decir eso en una democracia, ahora mismo estaría en mi juzgado poniendo sentencias pero, por circunstancias de la vida, Dios te cierra una puerta y te abre otra".


Y la nueva puerta de la que habla el exjuez Serrano es su salto a la política como candidato a la presidencia de la Junta de Andalucía por VOX.

"La política ha sido una cuestión de sinergias porque, por una coherencia de vida, de principios y de valores, llevo tiempo buscando a alguien que defienda lo que realmente defiende un partido como VOX. Si estoy en él es porque también he conocido el ideario y los planteamientos de otras formaciones, empezando por los de la izquierda, y luego  el PP, que se ha vendido en el plano del pensamiento y de las ideas al relativismo moral de la izquierda. Si he dado este paso es porque me lo ha pedido muchísima gente, los compañeros de la formación y también muchas personas que están sufriendo los daños y las consecuencias de unas políticas que se quieren cargar a la familia. Como eso es lo que defiendo, tengo valentía, cuento con el apoyo de mi familia, creo que lo puedo compaginar con mi despacho y tengo vocación de servicio estoy aquí".

 
El exjuez señala directamente al lobby de género como responsable de su "muerte como juez". "Tres meses antes de esta sentencia, -dice Serrano- la presidenta del Observatorio de Género me dijo públicamente, con las asociaciones del radicalismo de género, que por mi “pensamiento desviado” me tenían que echar de la carrera judicial por lo civil, lo militar, lo disciplinario o por lo penal. Mira por dónde los jueces del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior de Justicia, que son también del mismo planteamiento ideológico, porque aquí la independencia judicial no existe, con votos particulares de los que no son de la misma cuerda, son los que me echaron de la carrera judicial. No puedo ser un prevaricador, entre otras cosas, porque a mí me confirmó la resolución la Audiencia Provincial de Sevilla. ¿Por qué no condenaron a los magistrados de la Audiencia? Interesaba condenarme a mí. Un delito de pensamiento, una persecución política, una represalia y una venganza, pero yo no actúo por venganza ni represalia, sino porque realmente creo que España y Andalucía necesitan un cambio".


Este abogado de familia recibió el apoyo de sus compañeros de juzgado cuando fue expulsado temporalmente de la carrera judicial. De él decía entonces el personal de su juzgado de Familia, el número 7 de Sevilla, que "ha sido un juez trabajador, honesto y preocupado siempre por los menores, manteniendo siempre mucha empatía con el personal del Juzgado y una verdadera vocación de servicio público", señala Rosa Cuervas-Mons en El Debate.


En declaraciones a La Gaceta, el candidato por Vox a la presidencia de la Junta de Andalucía dice que "todavía hay mucha gente decente en España que tiene valores y principios, y que quiere una regeneración democrática. VOX quiere volver a la Constitución de 1978. Creemos en la familia, estamos por la vida, por la igualdad y por la decencia en la política. Aspiro a la presidencia de la Junta y estamos empezando una casa importante desde los cimientos".