Manuel Álvarez Romero (Córdoba, 1941) llega a los 80 años con una trayectoria médica modélica centrada en la medicina humanista. Es el primer presidente de la Sociedad Andaluza de Medicina Psicosomática, autor del libro ¿Quieres ser feliz? Claves para mejorar la Autoestima y académico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Cádiz. También es miembro del Opus Dei.

Entrevistado por el Diario de Sevilla, ha ofrecido algunas ideas para enfrentar el dolor y perseguir la felicidad

Y todas ellas, explica, necesitan de Dios como primer ingrediente, tanto para creyentes como para no creyentes. 

Una medicina que sirva a la persona

“Para entrar en la Facultad de Medicina, yo haría un examen vocacional”, afirma el doctor. Así se fomentaría una “medicina de servicio”, en la que “el amor por la profesión” es una piedra angular.

Aprobación de la eutanasia, las mayores cifras de suicidios en la historia de España… Y con todo, en estos 40 años, ha comprobado que “el afán de vivir” es mayoritario.

La gente no quiere morirse, no quiere pararse, sino continuar”, asegura. “Existe siempre un anhelo de algo más. El hombre está a la espera permanente de un segundo plato, aunque luego sean alcachofas fritas. Siempre tiene esperanza. Si no la tiene está muerto”.

Y sin embargo, añade que “para vivir hay que querer vivir”, y que aunque haya enfermedades en las que “poco se puede hacer, la actitud optimista y esperanzada es muy importante”.

Hipocondría: emociones que afectan al cuerpo

Álvarez Romero afirma que uno de los grandes problemas a la hora de enfrentar el dolor y la enfermedad es la hipocondría como consecuencia “de dos enfermedades sociales, la psicologización y la psiquiatrización”.

Se enfoca como anormal o patológico lo que es el propio vivir”, cuestiona. “Cualquiera que tiene mal cuerpo, un tic o una deficiencia pequeña enseguida va al médico o al psicólogo y eso genera hipocondría, excesiva preocupación, somatizaciones, alteraciones orgánicas en el cuerpo provocadas directamente por las emociones”.

Menciona un caso extremo en el que una persona estaba erróneamente convencida de que tenía un cáncer, incluso llevaba seis meses dado de baja y en un sinvivir. “En un rato de conversación, dándole confianza y con sugestión, se curó”.

Para estos casos en los que los pacientes enfrentan conflictos, el doctor pone en práctica una de sus recetas, el programa de las cuatro A para "convertir la carrera que a veces es la vida en un paseo":
- aceptación (da paz y corta la hemorragia),
- asimilación (pensar la solución),
- acción, 
aprender.

"¿Quieres ser feliz?", una de las principales publicaciones de Manuel Álvarez Romero en donde afirma que la básica premisa para alcanzar la felicidad es conocerse y capacitarse para tomar las mejores decisiones posibles

El humor y la fe, contra la depresión

En relación a la muerte, destaca que “la única manera de enfrentarse a ella es la plena aceptación de la misma”.

Recuerda un paciente que acudió angustiado a su consulta. “Me dijo que lo había resuelto con los tres sentidos: el sentido común, el sobrenatural, y el sentido del humor. El humor disuelve los malos tragos, y la espiritualidad también ayuda a digerir mucho las cosas”, añade.

Para el doctor, otro problema cada vez más frecuente en las consultas es el de la soledad.

Con el primero que hay que tener arte para encontrarse es con uno mismo, después con los demás, el primero de todos, Dios”, que lejos de ser solo para los creyentes, “es para todo el mundo". Lo que pasa, añade, “es que los creyentes son los que más lo aprovechan”.

Consejos para perseguir la felicidad

Décadas de contacto continuo con graves afecciones mentales han llevado a Álvarez Romero a demostrar que “aunque no se puede alcanzar de un modo completo en esta vida”, la felicidad verdadera existe, y se puede luchar por ella.

En su libro ¿Quieres ser feliz? aconseja algunas formas de alcanzar la felicidad. “Toma conciencia de tu ser, de tus posibilidades y proyectos, de tus recursos vitales y aprende a manejar los planos del vivir, para poder adaptarte a las necesidades de cada etapa vital, a cada entorno familiar o profesional y a las necesidades que cada una de esas situaciones te plantea”.

Sin embargo, advierte que “la felicidad humana no da para más. No es algo que se fabrica en este mundo”, concluye. “Es como si estuviésemos hechos para otra vida”.  

 

Entrevista al doctor Manuel Álvarez Romero en torno a su gran especialidad, la medicina psicosomática.