Religión en Libertad

Líbano, entre escombros y fuego: la última familia cristiana que resiste en un pueblo bombardeado

Mario, Reine y sus cinco hijos rezan cada día para no tener que abandonar su tierra.

Mario trabajaba como profesor de educación física, pero ahora no hay a quién enseñar.Vatican mEDIA

Publicado por

Creado:

Actualizado:

Mario Abou Khalil, su esposa Reine Karam y sus cinco hijos, de entre 12 y 18 años, decidieron permanecer en la aldea de Ankoun, Líbano, a pesar de los constantes bombardeos del ejército israelí.

Actualmente son los únicos cristianos de la casi completamente abandonada ciudad de Sidone. El padre habló recientemente con Vatican News sobre su decisión de resistir, las condiciones de vida extremadamente difíciles y sobre la constante amenaza.

No sabemos qué nos espera

"Las constantes explosiones y el miedo", dice Mario, "tienen un efecto devastador en la psique, especialmente en los niños. Intentamos vivir como antes de la guerra. Pero desde que empezó la guerra, mis hijos viven bajo un estrés constante. La tensión se alivia un poco porque siempre estamos juntos en familia. Pero miramos al futuro con temor. No sabemos qué nos espera aquí".

Mario trabajaba como profesor de educación física en una escuela. Ahora no hay a quién enseñar ni trabajo en esa zona desolada, así que viaja a diario a Beirut, a menudo bajo fuego enemigo. El costo de vida está subiendo vertiginosamente. El precio de la gasolina se ha disparado. Mario teme que pronto corten el suministro eléctrico.

"Nuestros tres hijos iban a una escuela católica. Pero ahora está cerrada. Por suerte, las clases se imparten online. Es un pequeño símbolo de esperanza para nosotros", dice. Añade que la familia tampoco quiere perder su vínculo con la Iglesia.

"Participamos en la vida parroquial tanto como nos es posible. Ayudamos a los refugiados llevándoles comida. Aunque muchos cristianos han huido de sus hogares, hay familias como la nuestra que han decidido quedarse a pesar de la constante amenaza", explica el hombre.

Sin embargo, teme que pronto las comunidades cristianas de la región de Sidone dejen de existir: "Por ello, pedimos a la Santa Sede que envíe un representante para ayudarnos a obtener las garantías necesarias y poder permanecer en casa. Hacemos también un llamamiento a la comunidad internacional: ¡No se olviden de nosotros!".

Una comunidad diversa

El objetivo de mantener la presencia de los cristianos en el Líbano fue algo en lo que ya hizo hincapié el propio Papa León XIV durante su primer viaje apostólico.

En el Líbano, el 35% de su población es cristiana y ésta comunidad es muy diversa: la mayoría son maronitas, los Ortodoxos griegos representan al 20% y los melquitas al 10% restante.

Sin embargo, la comunidad cristiana se ha caracterizado los últimos años por un éxodo forzado provocado por los conflictos con Hezbolá y la persecución que sufren.

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente