Religión en Libertad

Valle de los Caídos: el Gobierno sólo tiene un documento firmado por Cobo para su «resignificación»

Para actuar en la Basílica pontificia subterránea, el Gobierno tendrá que hablar con la Santa Sede y los benedictinos... si le da tiempo.

Turistas contemplan la cruz del Valle de los Caídos en verano de 2019; su arquitectura especialísima atrae miles de visitas

Turistas contemplan la cruz del Valle de los Caídos en verano de 2019; su arquitectura especialísima atrae miles de visitasefe

Redacción REL
Publicado por

Creado:

Actualizado:

¿Bajo qué autoridad podría el Gobierno español acometer obras en la basílica pontificia del Valle de los Caídos, que es un espacio sagrado y, más aún, pontificio?

Los acuerdos del Estado español con la Santa Sede del año 1979 recogen «la inviolabilidad» de los templos en su artículo 1.5. La autoridad eclesial debería desacralizar los espacios sacros (toda la basílica subterránea)... y esa autoridad eclesial incluye a la Santa Sede (al ser basílica pontifica) y a la comunidad benedictina (ligados a la congregación de Solesmes, en Francia).

Sin embargo, como ha recordado el diario digital El Debate, el único documento sobre la resignificación del Valle de los Caídos firmado por alguna autoridad eclesial es de marzo de 2025 y está firmado por el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, y por el ministro de Presidencia, Félix Bolaños. El Debate ha publicado, escaneado, este documento (aquí en PDF), que ya se había citado en otras ocasiones.

El documento se titula «Términos del acuerdo acerca de las intervenciones que recogerá la licitación del concurso internacional de ideas para la resignificación del Valle de Cuelgamuros».

Esa firma bastó al Gobierno para convocar en abril de 2025 en el BOE un «Concurso de proyectos, con intervención de jurado y premios, para el Memorial de Cuelgamuros, en San Lorenzo de el Escorial (Madrid)», con la idea de realizar cambios arquitectónicos y de significado en la basílica.

Pero una cosa es realizar un concurso de proyectos arquitectónicos (planos, dibujos y maquetas) y otra es hacer obras. Porque la basílica pontificia y benedictina no está bajo la autoridad del arzobispo de Madrid y porque los templos católicos son inviolables, y sólo se pueden modificar sus estructuras siguiendo la normativa católica, es decir, canónica.

El acuerdo firmado por el cardenal Cobo

El texto que firmó el cardenal Cobo y el ministro Bolaños tiene abundantes imprecisiones que llevarán a todo tipo de conflictos.

Por ejemplo, recoge que "en el interior de la basílica se conservará como espacio destinado al culto la zona que ocupa el altar y las bancadas adyacentes". Y añade el texto: "El resto de los espacios del interior de la basílica (vestíbulo, atrio, nave desocupada y cúpula, no están destinados al culto y podrán ser objeto de intervenciones de naturaleza artística y museográfica para la resignificación".

El Gobierno puede usar estas frases para dejar intactos sólo el altar y algunas bancadas adyacentes (no se especifica cuantas), y cambiar o desmantelar todo lo demás: la Capilla del Santísimo (que es evidentemente lugar sagrado), la cúpula sobre el altar (con sus mosaicos de mártires y santos, de más de seis millones de teselas), el pasillo procesional con sus estatuas colosales de ángeles, etc...

Grupo de santos confesores en la Cúpula del Valle de los Caídos; los dos barbudos podrían ser el científico y beato mártir Fidel Fuidio

Grupo de santos confesores en la Cúpula del Valle de los Caídos; los dos barbudos podrían ser el científico y beato mártir Fidel Fuidio

Por el momento, cuando los representantes del Gobierno hablan de sus planes para el Valle de los Caídos, sólo hablan de intervenciones en el exterior de la basílica subterránea.

El responsable, nombrado a dedo por Ábalos (y Ábalos hoy está en prisión provisional)

El Debate recuerda que el encargado de anunciar el 11 de diciembre el proyecto ganador fue Iñaqui Carnicero, secretario general de Agenda Urbana y amigo de la infancia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. José Luis Ábalos, ministro de Fomento de 2018 a 2021, creó en verano de 2020, en plena pandemia, una Dirección General de Agenda Urbana, nombrando a dedo a Iñaqui Carnicero como su presidente. Hoy Ábalos está en prisión provisional, ratificada por el Tribunal Supremo, por casos de corrupción.

Carnicero explicó en diciembre que el proyecto ganador incluía "una grieta" con "un círculo abierto al cielo (..) desde el cual podemos acceder al interior de la basílica". Eso chocaría también con lo que establecía el acuerdo, que «el acceso al espacio de culto será independiente y tendrá lugar por la entrada principal de la basílica» y que se deberá «respetar y permitir dicho acceso independiente». Eso tampoco encajaría bien con poner en el acceso un "espacio museográfico".

El acuerdo firmado en marzo recogía que en el jurado del concurso tenía que estar un "miembro en representación de la Iglesia católica", que en un primer momento iba a ser el padre Daniel Escobar. En realidad, Escobar fue solo un asesor externo.

Desde el arzobispado de Madrid, recuerdan que el cardenal Cobo sí ha sido un "interlocutor" en el proceso de presentación del proyecto, pero antes de empezar a ninguna obra, el Gobierno, dice, deberá "armonizar el proyecto con la Santa Sede y la comunidad benedictina".

Un proceso largo: distraer de otros asuntos

La sensación general es que en realidad pocas personas están de verdad interesadas en "resignificar" el Valle.

Para el Gobierno socialista, hablar del Valle de los Caídos es parte de lo que en la política española actual se llama "el comodín de Franco": para distraer de escándalos y corruptelas, se habla de este edificio construido en la época de gobierno franquista, lo que contenta, o distrae, a cierta cantidad de votantes de izquierdas.

La Iglesia, por su parte, trataría de "internacionalizar" el tema, llevar a los políticos a negociaciones interminables con los benedictinos en Solesmes y con la Santa Sede, actores a los que es difícil presionar, actores que a su vez ganarían tiempo esperando la caída del actual gobierno socialista, que parece extraordinariamente frágil. Con otro gobierno, todo el asunto quedaría olvidado.

Por el momento, el pliego publicado por el ministerio de Vivienda y Agenda Urbana en abril convocando al concurso, tiene varios recursos interpuestos en el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales. En ellos se manifiesta que esta propuesta «vulnera el derecho fundamental a la libertad religiosa», ya que «nos encontramos ante un 'lugar sagrado' en el que cualquier actuación debe ir dirigida a fomento y ejercicio del culto, la piedad y la religión, y es de exclusiva competencia de la Iglesia Católica (cánones 1210 y 1213 CDC)».

En los recursos que interponen diversas asociaciones, matizan, por ejemplo, que también el atrio y el vestíbulo son elementos sacros que forman parte de la basílica subterránea y que "forman parte del itinerario espiritual del fiel, que no son espacios neutros ni profanos".

Los procesos judiciales sobre el Valle de los Caídos tienen tres líneas de reclamación: el Derecho Canónico, el derecho constitucional a la libertad religiosa y los acuerdos Iglesia-Estado de 1979. Así, la justicia española -con sus ramificaciones internacionales- puede también alargar la conflictividad del asunto... hasta que otro gobierno desista. 

Comentarios

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente

tracking