Munilla, sobre el acuerdo Iglesia-Estado para los abusos: «El Gobierno solo busca ganar el relato»
El obispo de Orihuela-Alicante ofrece siete claves del acuerdo firmado este jueves
El obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, durante su intervención de este viernes en 'Sexto Continente' (Radio María).
El obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio Munilla, consagró este viernes 9 de enero parte de su programa Sexto Continente en Radio María a comentar el reciente acuerdo firmado por la Iglesia española con el Gobierno de Pedro Sánchez, rúbrica a la que asistieron el ministro de la Presidencia, Pedro Bolaños; el presidente de la Conferencia Episcopal Española y arzobispo de Valladolid, Luis Argüello; y el dominico Jesús Díaz Sariego, presidente de la Confer (Confederación de Religiosos).
- Monseñor Argüello y el padre Díaz Sariego explican el alcance del acuerdo firmado con el Gobierno.
"Tras el acuerdo tuvieron lugar dos comparecencias, la del ministro Bolaños, y la del presidente de la Conferencia, don Luis Argüello, y el presidente de CONFER, el padre Jesús Díaz Sariego. En las dos comparecencias se dijeron cosas completamente distintas, dando la impresión de que parece que no han tenido un acuerdo", comienza diciendo el obispo Munilla.
"Si acababan de firmar un acuerdo, ¿cómo no se hace una comparencia conjunta?, pero claro, cuando se escucha decir cosas tan contrarias, entonces, uno dice, ¿qué acuerdo ha sido este? Obviamente esto deja patente el hecho de que se ha firmado un acuerdo bajo presiones tremendas y buscando la batalla por el relato", continúa Munilla.
El obispo de Orihuela-Alicante enumera siete puntos claves en todo este asunto:
1º.– A día de hoy, la Iglesia es la única institución en España que ha extendido la reparación a las víctimas por abusos más allá de lo prescrito por las leyes. De hecho, hace ya tiempo que la Iglesia puso en marcha un organismo (CPRIVA) para abordar la reparación de este tipo de casos prescritos civilmente, el cual trabaja a buen ritmo.
El Gobierno, a través del defensor del pueblo, quiso que ese plan de reparación se hiciese bajo la tutela del Gobierno. La Iglesia no lo admitió y puso en marcha ese organismo. Nosotros mismos lo pusimos en marcha. Se dijo que eso no iba a funcionar, porque las víctimas no iban a confiar. Totalmente falso. El año pasado pasaron 140 personas que han sido atendidas, y satisfactoriamente. Eso ha ido bien.
2º.– Sin embargo, el Gobierno de España ha sostenido que existen algunas víctimas que no querían personarse en las oficinas de la Iglesia, sino hacerlo de la mano del Defensor del Pueblo, a lo que la Iglesia ha manifestado su conformidad bajo determinadas condiciones; dejando claro, no obstante, que no se trataría de una vía paralela, sino de una puerta alternativa para acudir a la misma mediación eclesial.
Ayer, cuando salió el señor ministro en la rueda de prensa vino a decir, ignorando absolutamente que existe ya, que estamos hablando de una puerta distinta para llegar al mismo sitio, como si esto fuese otra mesa distinta, diferente a la que la Iglesia ya ha puesto en marcha.
Firma del acuerdo entre la Iglesia española y el Gobierno.
3º.– En el acuerdo que hoy se ha firmado, la Iglesia ha conseguido que el Gobierno de España se comprometa a abordar la reparación de los abusos en el resto de los ámbitos de la sociedad española (deporte, familia, educación estatal, etc.), tal y como había sido aprobado hace más de cuatro años (Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio), sin que hasta el momento se hubiese dado paso alguno, más allá del ámbito eclesial.
La Iglesia, para firmar lo que ayer firmó, le ha puesto como condición al Gobierno que se comprometa a que eso que piden que la Iglesia haga, que ya estamos haciendo, sin que ellos nos lo digan, lo implemente en el resto de la sociedad, porque la inmensa mayoría, más del más del 99% de los casos, no se dan en el seno de la Iglesia, se dan en el seno del resto de la sociedad.
Usted implemente eso en el deporte, la familia, la educación estatal, en los centros de protección de menores... La Iglesia ha puesto como condición que este punto estuviese dentro del acuerdo. El ministro ni hizo referencia a ello cuando salió en su rueda de prensa. ¿Y esto lo van a hacer? De alguna manera la Iglesia ha llevado al Gobierno a poner eso por escrito, pero, ¿esto lo van a hacer? Veremos a ver.
Es obvio que la voluntad política no se ve por ningún lado. Se ha utilizado el tema de los abusos para hacer entender que es un tema propio, exclusivo, singular en el seno de la Iglesia, cuando es obvio que la inmensa mayoría de los casos no se dan en el seno de la iglesia sino en el conjunto de la sociedad, no es un problema exclusivo de la Iglesia.
La Iglesia ha dicho que ahora firmamos esto y que dentro de un año vamos a examinar el cumplimiento de este acuerdo. Veremos a ver.
4º.– Asimismo, la Iglesia ha conseguido el compromiso del Gobierno de España para que las reparaciones económicas que reciben las víctimas estén exentas del Impuesto sobre la Renta (hasta ahora Hacienda se ha embolsado en torno al 30% de estas reparaciones).
- Escucha aquí el programa completo del obispo Munilla.
La Iglesia ha exigido como condición, para admitir que puedan entrar también casos de víctimas a través del Defensor del Pueblo, que el Gobierno no esté haciendo caja con esto, que Hacienda no esté cobrando parte de ese dinero.
5º.– En la rueda de prensa posterior a la firma del acuerdo, el ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Sr. Bolaños, ha deformado abiertamente el contenido del mismo, llegando a realizar afirmaciones falsas. Por desgracia, es algo a lo que ya estamos acostumbrados, quedando patente que su voluntad política se centra en controlar un relato mediático que distraiga a la opinión pública de otros problemas acuciantes, al margen del bien de las víctimas en quienes debiéramos centrarnos.
6º.– Como botón de muestra histórico, recordemos lo ocurrido en enero de 2022, cuando el Gobierno tuvo que reconocer que no existía ninguna incorrección en los bienes inmatriculados por la Iglesia (¡el Partido Socialista había concurrido a las Elecciones Generales incluyendo en su programa electoral el compromiso de hacer devolver a la Iglesia esos bienes!). Sin embargo, el Gobierno, manipulando el relato, consiguió que los titulares de los medios gubernamentales sugiriesen falsamente que la Iglesia se había comprometido a devolver más de un millar de bienes. Han pasado cuatro años y, obviamente, la Iglesia no ha tenido que devolver nada. Pero lo que a ellos les importaba era el relato mediático, no la verdad.
El Gobierno ha tenido objetivos anticlericales, y ha llevado a cabo especialmente tres batallas. Una ha sido la batalla de los bienes inmatriculados por la Iglesia, otra ha sido el tema del Valle de los Caídos y otra ha sido el tema el tema de los abusos. En las tres batallas, el Gobierno ha perdido, pero se centra en ganar el relato en las tres. Pierde la batalla anticlerical, pero gana el relato. Y eso lo hace porque son unos maestros, unos maestros de la manipulación mediática.
7º.– Algunos se preguntarán por qué la Iglesia se sienta a negociar con quienes es notorio que no buscan la verdad ni el bien, sino únicamente defender sus inconfesables intereses políticos… Pero nosotros creemos que es la verdad la que nos hará libres, y no el relato mediático. Además, preferimos resultar difamados por los poderosos en nuestro intento de reparar a quienes han sufrido, antes que resultar indiferentes hacia las víctimas en el intento de priorizar la defensa de nuestros propios derechos.
Es cierto, lo que la Iglesia hace es arriesgado y que la batalla del relato muchas veces la Iglesia la pierde, pero gana la batalla de la verdad. El Gobierno debería aprender a cómo abordar los temas y no pretender mirar para otro lado, como si el problema lo tuviesen otros y no lo tuviesen ellos. Deberíamos todos no utilizar el sufrimiento de las víctimas para intentar hacer maniobras de distracción políticas.
Nuestro Gobierno está en una situación límite en la que tiene un deseo imperioso de ver cómo distraigo a la población con el relato mediático. Todo lo acontecido es una llamada a la conversión. Y Jesús nos dice a todos, 'Convertíos y crece el evangelio. La verdad os hará libres y tenemos que salir de esta autentificados en nuestro deseo de seguir a Jesucristo'.