Los anglicanos conservadores rompieron con Canterbury.... pero entre ellos también hay facciones
Algunos defienden o critican un anglicanismo de tres estilos (anglocatólico, evangélico y pentecostal); otros cuestionan que se ordenen mujeres.
Delegados de provincias anglicanas en el encuentro GAFCON 2026 en Abuja, Nigeria, donde nace la nueva Comunión Anglicana Global
En Abuja (Nigeria) se reunieron del 3 al 6 de marzo unos 400 líderes anglicanos de todo el mundo, en la convención GAFCON 2026 (Global Anglican Future Conference) donde aprobaron un documento, la llamada “Declaración de Abuja”, que confirma su ruptura con la Comunión Anglicana y el arzobispado de Canterbury. Así se consolidó una nueva entidad, la Comunión Anglicana Global.
Los líderes reunidos en Abuja no proclamaron un nuevo primado del anglicanismo mundial. Pero tampoco reconocen ningún papel al arzobispado de Canterbury, que desde hace un año tiene a una arzobispesa al frente, Sarah Mullally. Su documento deja claro que dejan de participar en las estructuras ligadas a Canterbury y la Iglesia de Inglaterra (anglicana).
La Comunión Anglicana Global, que reúne a la mayoría de las iglesias anglicanas de África y muchas de Asia y América, estará coordinada por una nueva entidad directiva, el Consejo Global Anglicano, presidido por el arzobispo anglicano de Ruanda, Laurent Mbanda, con el arzobispo brasileño Miguel Uchoa como vicepresidente y el obispo canadiense Paul Donison como secretario general. Mbanda no ostentará el título de "primero entre iguales", designación que tradicionalmente utilizaba el arzobispo de Canterbury.
El brasileño Uchoa, el ruandés Mbanda y el canadiense Donison, al frente de la nueva Comunión Anglicana Global desde 2026
Al encuentro de Abuja acudieron 3 primados anglicanos reconocidos aún hoy por Canterbury (de Nigeria, Uganda y Ruanda), 3 primados de provincias de GAFCON que Canterbury no reconoce (la ACNA de Norteamérica, REACH-Sudáfrica y Brasil), 2 primados que no estaban en GAFCON (del Índico y de Sudamérica), y, conectándose online, el primado anglicano de Chile. Otras seis provincias fueron representadas por obispos, no por sus primados: Alejandría (Egipto), Myanmar, Kenia, Sudán del Sur, Sudán y Congo. Algunos calculan que todas estas congregaciones sumadas podrían representar al 80% de los anglicanos practicantes del mundo, que viven abrumadoramente en África. En Inglaterra, Australia, Canadá, etc, viven muchos que se declaran anglicanos o episcopalianos, pero que no son practicantes.
Hay quien considera que una gota que colmó el vaso cayó cuando en 2025 una clériga abiertamente lesbiana que presumía de tener pareja fue elegida arzobispesa de Gales, y como tal, primada, con derecho a acudir a encuentros mundiales de primados anglicanos.
Mundo
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Pablo J. Ginés
Tradicionalmente, los anglicanos se mantenían más o menos unidos mediante los llamados "4 instrumentos de comunión": el arzobispo de Canterbury, la Conferencia de obispos en Lambeth, el Consejo Consultivo Anglicano y la reunión de Primados.
Pero el documento de Abuja considera que esos instrumentos fracasaron, son ineficaces y la nueva Comunión Anglicana Global no los reconocerá. Esos instrumentos, dicen, no lograron mantener una misma doctrina sobre moral sexual o interpretación de la Biblia. El texto de Abuja denuncia "la ficción de 'caminar juntos' con aquellos que se alejan de la verdad del evangelio y de las enseñanzas de Jesús".
Denuncia, por ejemplo, unas liturgias en Inglaterra para bendecir a personas que estaban en "matrimonio" civil del mismo sexo. "Estamos devolviendo a la Comunión Anglicana a sus raíces. La Comunión Anglicana Global no es una nueva Comunión, sino la histórica Comunión Anglicana reorganizada desde dentro", declara el documento.
Y dejan claro que quien pertenezca a la Comunión Anglicana Global no debe implicarse en la comunión de Canterbury. "Los líderes que ostentan cargos en la Comunión Anglicana Global no deben asistir a las futuras Reuniones de Primados convocadas por el Arzobispo de Canterbury, ni a la Conferencia de Lambeth, ni a las reuniones de la ACC ni participar en sus Comisiones, ni aprobar personalmente contribuciones financieras a la ACC. Asimismo, se espera que no reciban asistencia financiera de fuentes dudosas", dice el texto de Abuja.
Perfilando una doctrina común para una nueva comunión
Doctrinalmente, la nueva Comunión Anglicana Global se remite a la Declaración de Jerusalén adoptada por GAFCON en 2008. Afirma la autoridad de las Escrituras y los formularios clásicos de la Reforma anglicana, como los Treinta y Nueve Artículos (de 1571, al año siguiente de que Roma excomulgara a la reina Isabel de Inglaterra) y el Libro de Oración Común de 1662.
Pero la Comunión Anglicana Global sigue encontrándose con una cierta diversidad de corrientes en su seno: algunas están más dispuestas a coexistir que las otras.
Hay una corriente, probablemente la mayoritaria, que busca reforzar los elementos protestantes clásicos, simbolizados en los Treinta y Nueve Artículos de 1571, algunos de ellos muy explícitamente anticatólicos. Un erudito de esta línea es el profesor jubilado Gillis J. Harp, que considera que los episcopalianos (anglicanos de EEUU) empezaron a debilitarse ya desde su fundación en 1780, al independizarse de Inglaterra, cuando optaron por no exigir a su clero que se adhiriera a los Treinta y Nueve Artículos. A finales de la década de 1970, esos artículos del siglo XVI, nacidos en la controversia contra Roma (y contra otros protestantes) eran vistos apenas como un apéndice de textos históricos en los libros oficiales episcopalianos. La corriente más "protestantizante" insiste ahora en centrarse en doctrinas clave del protestantismo como "la supremacía de las Escrituras, la justificación por gracia mediante la fe y la correcta administración de los sacramentos".
Hay otros líderes anglicanos que no quieren enfatizar tanto esa línea y hablan de un anglicanismo que sume "tres corrientes". Suelen ser norteamericanos que han trabajado para reunir comunidades anglicanas conservadoras de EEUU de distintos estilos creando la Anglican Church of North America (ACNA), como su arzobispo emérito Bob Duncan o el obispo Phil Ashey (pastorea unas 40 comunidades repartidas en la mitad oeste de EEUU).
USA - Edición Hispana
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P.J.Ginés/ReL
Esas tres corrientes serían la anglocatólica (muy litúrgica, mirando siempre a Roma, buscando en los Padres de la Iglesia antigua y la historia), la pentecostal (más centrada en los dones y carismas del Espíritu Santo, en la sanación y comunidad, poco interesada en lo litúrgico) y la evangélica, más interesada en las doctrinas protestantes del siglo XVI. Ya las describía un libro de 1954 de Lesslie Newbigin titulado The Household of God.
Pero el bando más evangélico señala que antes de ese libro el anglicanismo no reconocía que tal diversidad fuera parte constitutiva de su misión o estructura: juntar esas corrientes sería solo un intento de consenso práctico.
Un debate abierto: la ordenación de mujeres entre anglicanos conservadores
En la rama anglocatólica y en la evangélica coinciden en señalar otro problema divisivo: la ordenación de mujeres. Chandler Holder Jones, obispo de estilo anglocatólico de 30 comunidades anglicanas en la mitad occidental de EEUU, lo enumera así: "Lo más grave, y una barrera insuperable para la comunión, es que GAFCON, como organización o red, permite la supuesta ordenación de mujeres al episcopado, al sacerdocio y al diaconado. La misma innovación que dividió la Comunión de Canterbury persiste en GAFCON".
Foto de conjunto de líderes anglicanos en GAFCON 2026... se puede ver a las esposas de los clérigos, y también alguna clériga revestida
Holder Jones y los de su corriente suelen hablar de un "consenso del primer milenio de la iglesia indivisa" para criticar algunos documentos fundamentales de GAFCON. Hay anglicanos provida, profamilia, contrarios a la ideología de género, a las prácticas homosexuales, etc... pero que ordenan mujeres. Para Holder Jones, serían parte del mismo problema.
Los que buscan iglesias que se tomen a Dios en serio
En la web Virtue Online, que hace análisis sobre el anglicanismo conservador, se hacen eco de un análisis de Ronald Moore, vicario de la iglesia anglicana de San Lucas en Corinth, Mississippi. Él constata que muchas personas descubren que "un cristianismo superficial y consumista no puede sostener la fe a lo largo de la vida", sino que "buscan iglesias arraigadas en la tradición histórica, el culto sacramental y la claridad doctrinal".
Esas iglesias atractivas, según él, serían las de la Ortodoxia Oriental, el catolicismo, el "luteranismo confesional" y el "anglicanismo clásico". "Lo que les atrae no es la novedad, sino la profundidad. Buscan el culto litúrgico en lugar del entretenimiento, la teología sacramental en lugar de la autoayuda religiosa y la continuidad histórica en lugar de la reinvención constante. En resumen, buscan una iglesia que se tome a Dios en serio".
El problema de la nueva Comunión Anglicana Global es que aunque huya de esa "reinvención constante" no deja de ser una nueva entidad compuesta de grupos bastante diversos entre sí. Para empezar, nace reinventando herramientas de coordinación y comunión.
Flojas llamadas de sirena desde Canterbury
Por otra parte, desde Canterbury, hacen unos últimos intentos de tender puentes al menos a algunas de las iglesias de GAFCON. Lo hacen con una plataforma de teólogos y expertos llamada IASCUFO (Comisión Permanente Interanglicana sobre Unidad, Fe y Orden), que habla de "revisar la autodefinición de la Comunión Anglicana y diversificar su liderazgo". Piensan que hablando de "descolonización" atraerán a los obispos africanos y asiáticos.
Otra técnica que intentarán, según apuntan en Virtue Online, es sustituir la frase 1930 que hablaba de iglesias "en comunión con la Sede de Canterbury" por una mucho más vaporosa, sobre "una herencia de fe y orden, servicio mutuo, consejo común y una conexión histórica con Canterbury". Virtue Online considera que "las provincias anglicanas liberales pueden hablar entre sí, pero nadie en el Sur Global les prestará atención".