La impronta de cada Papa en la Iglesia es un aporte de fidelidad a la Tradición y de adaptación a cada momento de la historia. A Francisco, que cumple este sábado 80 años, se le puede denominar, como sostiene el padre Santiago Martín, «el Papa de los pobres», por su insistencia en recordarnos nuestras obligaciones cristianas hacia los excluidos y desamparados.