Misa del domingo 9 de noviembre: retransmisión en vídeo, lecturas del día, Evangelio y homilía
Vive la Santa Misa del domingo desde casa o en comunidad. Aquí encontrarás la retransmisión en vídeo, las lecturas del día, el Evangelio y la homilía para acompañar tu oración dominical. Cada semana compartimos la Misa dominical completa para ayudarte a vivirla con fe y recogimiento.

El 9 de noviembre la Iglesia celebra la fiesta de la Dedicación de la Basílica de Letrán, construida por el emperador Constantino como sede para los obispos de Roma.
La Eucaristía es el centro de la vida cristiana.
Te invitamos a:
- preparar tu corazón antes de la Misa;
- ofrecer tus intenciones con fe.
Sigue aquí la Misa dominical en directo o grabada. Participa desde donde estés y únete espiritualmente a la celebración de la Iglesia.
Retransmisión en vídeo
- Misa dominical en Nazaret TV desde la parroquia de Santa Teresa del Niño Jesús de Barcelona.
Consulta las lecturas bíblicas correspondientes a este domingo: primera lectura, salmo, segunda lectura y Evangelio.
Primera lectura: Ezequiel 47; 1-2, 8-9, 12
El hombre me hizo volver a la entrada del templo. De debajo del umbral del templo corría agua hacia el este -el templo miraba al este-. El agua bajaba por el lado derecho del templo, al sur del altar. Me hizo salir por el pórtico septentrional y me llevó por fuera hasta el pórtico exterior que mira al este. El agua corría por el lado derecho. (...) Me dijo: "Estas aguas fluyen hacia la zona oriental, descienden hacia la estepa y desembocan en el mar de la Sal. Cuando hayan entrado en él, sus aguas serán saneadas. Todo ser viviente que se agita, allí donde desemboque la corriente, tendrá vida; y habrá peces en abundancia. Porque apenas estas aguas hayan llegado hasta allí, habrán saneado el mar y habrá vida allí donde llegue el torrente. (...) En ambas riberas del torrente crecerá toda clase de árboles frutales; no se marchitarán sus hojas ni se acabarán sus frutos; darán nuevos frutos cada mes, porque las aguas del torrente fluyen del santuario; su fruto será comestible y sus hojas medicinales".
Salmo responsorial (Sal 45, 5)
Un río y sus canales alegran la ciudad de Dios, el Altísimo consagra su morada.
Segunda lectura: 1 Cor 3; 9-11, 16-17
Nosotros somos colaboradores de Dios y vosotros, campo de Dios, edificio de Dios. Conforme a la gracia que Dios me ha dado, yo, como hábil arquitecto, puse el cimiento, mientras que otro levanta el edificio. Mire cada cual cómo construye. Pues nadie puede poner otro cimiento fuera del ya puesto, que es Jesucristo. (...) ¿No sabéis que sois templo de Dios y que el Espíritu de Dios habita en vosotros? Si alguno destruye el templo de Dios, Dios lo destruirá a él; porque el templo de Dios es santo: y ese templo sois vosotros.
Evangelio: Jn 2, 13-22
Se acercaba la Pascua de los judíos y Jesús subió a Jerusalén. Y encontró en el templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados; y, haciendo un azote de cordeles, los echó a todos del templo, ovejas y bueyes; y a los cambistas les esparció las monedas y les volcó las mesas; y a los que vendían palomas les dijo: "Quitad esto de aquí: no convirtáis en un mercado la casa de mi Padre". Sus discípulos se acordaron de lo que está escrito: "El celo de tu casa me devora". Entonces intervinieron los judíos y le preguntaron: "¿Qué signos nos muestras para obrar así?". Jesús contestó: "Destruid este templo, y en tres días lo levantaré". Los judíos replicaron: "Cuarenta y seis años ha costado construir este templo, ¿y tú lo vas a levantar en tres días?". Pero Él hablaba del templo de su cuerpo. Y cuando resucitó de entre los muertos, los discípulos se acordaron de que lo había dicho, y creyeron a la Escritura y a la palabra que había dicho Jesús.
- Reflexiona con la homilía del Evangelio del domingo, una meditación para vivir el mensaje de Cristo durante la semana, a la que añadimos esta consideración:
Reflexión
No tenemos ciudad permanente ni templo construido por manos humanas que nos aten a este mundo. Construimos en primer lugar un edificio espiritual capaz de albergar a los que nos sentimos peregrinos guiados por el esplendor de la verdad. Antes que construir un templo somos templo para albergar al Espíritu Santo, el don de la consumación. Este es el principio y el fundamento de la arquitectura espiritual cristiana, y nuestros templos de piedra dedicados tienen que manifestarlo.
El precepto dominical solo se cumple con la asistencia presencial a misa
Según las "Orientaciones para la retransmisión de la celebración de la Eucaristía" publicadas en 2023 por la Conferencia Episcopal Española, "la participación en la celebración, de manera especial en la eucaristía, es imprescindible para la vida cristiana", y por tanto, "para aquellos cristianos que no están impedidos" para asistir a misa presencialmente, "seguir la celebración por medio de una retransmisión es insuficiente".
Sin embargo, cuando "razones de edad, de salud, circunstancias familiares o del lugar en el que viven, suponen una grave dificultad para vivir de forma presencial el encuentro dominical con la comunidad", seguir la misa retransmitida puede ser "un instrumento valioso para sostener y hacer crecer su vida espiritual", aunque "no están obligadas por el precepto dominical ni la retransmisión sirva para cumplirlo".