El emocionante gesto del Papa con los curas que sobreviven entre bombas en Líbano: «No nos olvida»
El Papa habló con sacerdotes del sur del Líbano mientras los obispos denuncian destrucción de iglesias y aldeas fronterizas.

León XIV conversa con sacerdotes libaneses por videollamada para darles su apoyo ante el acoso que sufren por parte de Israel
En medio de la creciente tensión en la frontera entre Líbano e Israel, el PapaLeón XIV quiso hacerse presente allí donde la guerra golpea con más dureza.
Este miércoles 6 de mayo, el Pontífice mantuvo una videollamada con una decena de sacerdotes que trabajan en el sur libanés, en zonas cercanas a la frontera israelí, para alentarlos a continuar su labor pastoral y humanitaria en circunstancias extremas.
La conversación se produjo durante la audiencia que León XIV mantuvo con el nuncio apostólico en Líbano, Paolo Borgia, y tuvo lugar alrededor de las 9:45 de la mañana, hora de Roma.
Según informó Vatican News, el Papa trasladó a los sacerdotes su cercanía espiritual, les aseguró sus oraciones y les impartió la bendición apostólica. Además, reiteró su agradecimiento “por lo que están haciendo” en favor de la población civil que vive atrapada entre bombardeos, destrucción y miedo.
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Llamamientso de reconciliación
León XIV conoce personalmente la realidad libanesa. En diciembre de 2025 realizó allí su primer viaje internacional como Pontífice, una visita marcada precisamente por los llamamientos a la reconciliación y la paz en Oriente Medio.
Uno de los participantes en la videollamada fue el padre Toni Elias, párroco de Rmeish, una localidad separada de Israel únicamente por una zona boscosa.
El sacerdote describió el encuentro con palabras llenas de emoción: “Fue hermoso. El Papa nos animó, nos dijo que rezaba por nosotros, que nos apoyaba y nos dio su bendición, con la esperanza de una paz que pronto se alcanzará”.
“Fue un suspiro de esperanza y confianza muy necesario”, añadió.
Los sacerdotes de la región afrontan desde hace meses una situación dramática. Muchas aldeas del sur del Líbano han sufrido bombardeos, desplazamientos y destrucción de viviendas e infraestructuras. En este contexto, el nuncio apostólico, Mons. Borgia, se ha convertido en una figura muy querida por las comunidades locales por su cercanía constante.
“Trae caridad, camina entre el peligro, por calles bombardeadas y casas destruidas”, explicó el padre Elias. “Veo en él la misión de su santo patrón, San Pablo”.
La guerra también ha golpeado directamente a la Iglesia. El pasado 9 de marzo, León XIV expresó públicamente su dolor por la muerte del padre Pierre El-Rahi, sacerdote maronita fallecido durante un bombardeo israelí en Qlaya’a mientras auxiliaba a civiles afectados por los ataques.
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En paralelo, los obispos católicos greco-melquitas del Líbano han elevado esta semana un duro llamamiento internacional denunciando la destrucción sistemática de aldeas fronterizas y de instituciones religiosas en la región.
En un comunicado difundido el 4 de mayo, el sínodo presidido por el patriarca Youssef Absi expresó su “profundo dolor y preocupación” por las informaciones llegadas desde Yaroun y otras localidades del sur.
Los prelados denuncian demoliciones de iglesias, escuelas, centros parroquiales y viviendas perpetradas en zonas bajo control militar israelí.
Según afirman, atacar estos lugares supone “una herida profunda a la conciencia humana” y un atentado contra “la dignidad humana y el derecho a la tierra y al hogar”.
“El sufrimiento de Yaroun y de las aldeas fronterizas es el sufrimiento de todo el Líbano”, señalaron los obispos.
El comunicado reclama el cese inmediato de las operaciones militares y pide al gobierno libanés, a Naciones Unidas y a las organizaciones internacionales que adopten medidas concretas para proteger a la población civil y evitar que estas comunidades queden “a merced del silencio, la destrucción o el olvido”.
Mientras las bombas siguen cayendo en el sur del país, el gesto de León XIV ha sido recibido como un signo de cercanía pastoral y de apoyo moral para quienes permanecen junto a sus fieles en medio de la guerra.