Religión en Libertad

Carmen Hernández, sus años en Barcelona: de enseñar a jóvenes obreras a conocer al liturgista Farnés

La Sierva de Dios y coiniciadora del Camino Neocatecumenal estuvo en la Ciudad Condal de 1962 a 1964.

Desde Barcelona, Carmen Hernández salió a Tierra Santa el 4 de agosto de 1963.archivo

Publicado por

Creado:

Actualizado:

La causa de beatificación de la Sierva de Dios Carmen Hernández Barrera está muy avanzada, de hecho, a primeros del mes de marzo, se hicieron entrega en el Arzobispado de Madrid más de 30.000 folios de documentación sobre la vida y misión de la coiniciadora del Camino Neocatecumenal. 

Para conocer más sobre esta figura tan importante en la Iglesia del último siglo, la editorial Desclée De Brouwer acaba de publicar el libro Luz y tinieblas, bendecid al Señor, que se sumerge en los dos años que pasó la Sierva de Dios en Barcelona, de 1962 a 1964. Sus autores son Jorge Borrell Calonge y José Casas Canellas. Puedes comprar el libro en este enlace.

Un lugar clave en su misión

"Barcelona ha sido un lugar clave en el camino de crecimiento espiritual y humano de la protagonista de este libro. En el año 1962, Carmen Hernández vivió en Barcelona sus últimos meses en la Congregación de las Misioneras de Cristo Jesús, a la que tanto quiso", señaló en la presentación del libro el cardenal arzobispo de Barcelona Juan José Omella. 

"En Barcelona, esperando que el Señor le mostrara cuál sería su vocación, empezó a convivir con los pobres y a trabajar en varias fábricas de la ciudad. En Barcelona, junto con varias amigas, proyectó irse como misionera a Bolivia. Desde Barcelona inició su peregrinación a Tierra Santa en el mes de agosto de 1963. Y a Barcelona regresó en el mes de julio de 1964, desde donde, una semana después, se desplazó a Madrid", añadió. 

Carmen llegó a la ciudad un 11 de enero de 1962 procedente de Londres, desde donde las superioras del Instituto de las Misioneras de Cristo Jesús —al que pertenecía desde 1953— la enviaron para que aprendiese inglés, en vista de un posible destino a la India. Al final, sus superioras cambiaron de parecer y ella sufrió —como dijo tantas veces— un "secuestro aéreo" y en vez de aterrizar en India se encontró en Barcelona.

Durante los ocho primeros meses de 1962 en la Ciudad Condal, tiempo en el que sus superioras decidían sobre su admisión a los votos perpetuos, vivió en el convento de las Misioneras en la calle Princesa n. 52.

Carmen encontró consuelo durante este tiempo visitando el Museo Marés (plaza de la Catedral), en particular, la serie de crucifijos románicos que representan a Cristo crucificado con las llagas de la pasión y a la vez reinante sobre la Cruz.

Finalmente, el 28 de agosto de 1962 tuvo que salir del convento al no ser admitida a los votos perpetuos. Dos meses más tarde fue a vivir a dos barrios muy humildes de Barcelona: la Trinidad Nueva y las Casas Baratas "Eduardo Aunós" (calle Tragura), junto a Montjuic (actualmente derruido). Durante ese tiempo trabajó en varias fábricas de la ciudad.

Desde Barcelona también salió a Tierra Santa, el 4 de agosto de 1963. Y a Barcelona regresó desde Tierra Santa el 5 de julio de 1964. Unos días más tarde (11 de julio), decidió irse a Madrid siguiendo lo que Dios le iba indicando, como dijo: "Dios me cerró todas las puertas y tuve que ir a Madrid".

Los años de Carmen en Barcelona transcurrieron entre una etapa que moría, la de sus años como religiosa, y otra que nacía, la del Camino Neocatecumenal. "Estos dos años (1962-1964) fueron para Carmen un sucederse o un coincidir de luz y tinieblas. Las fuertes tensiones que Carmen vivió en esta fase de su vida se produjeron en el contexto de sus últimos meses en la Congregación de las Misioneras de Cristo Jesús (Enero-Agosto de 1962). Ella afrontó esta situación con mucho dolor y con gran fe, como también lo hicieron las superioras y hermanas de su Congregación", dicen en la introducción del libro sus autores.

"A este le seguirá otro periodo difícil, también en Barcelona, de unos diez meses, de búsqueda a tientas -en tinieblas- de la voluntad de Dios. Carmen regresará entonces a la Ciudad Condal, vivirá en varios barrios pobres, trabajará en diferentes fábricas, emprenderá con algunas compañeras el proyecto de una nueva misión, congregación o instituto en Oruro (Bolivia) y finalmente acogerá la inspiración, verdaderamente providencial, de peregrinar a Tierra Santa, que orientará su vida hacia una nueva dirección que todavía desconocía", se añade.

Resulta muy interesante conocer los años de Carmen Hernández trabajando entre los más humildes de Barcelona. De hecho, en esta ciudad la Sierva de Dios empezó a trabajar, y a ganar su primer sueldo, dando clases de cultura general a las obreras de una fábrica

"Mientras que las clases de inglés centraron poco su atención, las clases en la fábrica, el conocimiento del mundo del trabajo, el contacto directo con jóvenes obreras, el poder 'escucharlas, ver sus ojos', atrajeron enormemente su interés. En ellas dice sentir 'el dolor de la humanidad'", se escribe.

Otro episodio que merece la pena conocer es su encuentro con el liturgista Pedro Farnés, una figura que aportó mucho a la renovación litúrgica que encarnó el Camino Neocatecumenal. 

"La persona del p. Pedro Farnés estará de alguna manera siempre presente en la vida de Carmen. Podríamos decir que a raíz de ese encuentro Carmen tuvo siempre a Mosén Farnés como seguro punto de referencia de la renovación litúrgica del Concilio Vaticano II", se lee en el libro.

En la Cuaresma de 1962 sus superioras invitaron al padre Pedro Farnés Scherer a que les diera un retiro. El encuentro con el padre Farnés fue trascendental para la vida de Carmen. Ella consideraba que el Señor, a través de Farnés, le sirvió "como primicia" los contenidos esenciales del que sería el Concilio Vaticano II (1963-1965): sobre todo, el Misterio Pascual, eje y fuente de la vida cristiana.

De hecho, Carmen vivió la Vigilia Pascual de 1962 en la catedral de Barcelona de un modo muy particular. Llegaría a decir que, por primera vez, la había celebrado sintiéndola profundamente, viviendo en su propia carne lo que celebraba.

Puedes comprar el libro en este enlace.

Suscríbete

y recibe nuestras noticias directamente