Mutilaron a una menor con disforia de género y ahora tendrán que indemnizarla con 2 millones $
Es el primer juicio por mala práctica de este tipo que se plantea en Estados Unidos: un jurado de Nueva York ha fallado a favor de la víctima.
Un número muy elevado de menores sometidos a tratamientos de "afirmación de género" acaban arrepintiéndose.
Fox Varian, una mujer de 22 años que fue mutilada cuando era menor de edad (16 años) porque sufría disforia de género y se sentía un hombre será indeminizada por los sanitarios que la sometieron a una mastectomía doble.
Se empeñaron en la "afirmación de género"
La joven ha ganado un juicio celebrado en el Tribunal Supremo del condado de Westchester in White Plaines (Nueva York). El jurado le ha dado la razón en su demanda contra el psicólogo Kenneth Einhorn que decidió la terapia de "afirmación de género" y contra el cirujano Simon Chin que la operó, lo que ha ido considerado "mal práctica". Recibirá 1,6 millones de dólares como compensación a sus sufrimientos pasados y futuros y 400.000 dólares para sufragar los costes médicos que ha de afrontar.
Es la primera vez que un caso de mala praxis por "afirmación de género" en un caso de 'detransición' se plantea y se gana ante un tribunal en Estados Unidos. La víctima declaró durante el juicio que la intervención la dejó "físicamente enferma e infeliz", contra lo que se le había prometido al cambiar -en terminología de la ideología de género- su sexo 'asignado al nacimiento'
Según la sentencia, los profesionales sanitarios que la atendieron ignoraron los protocolos de atención y la presionaron cuando era menor para tratar su disforia de género con una cirugía de consecuencias irreversibles.
La madre de Fox, Claire Deacon, declaró como testigo y dijo que aprobó la operación, pero que lo hizo por temor a que su hija se suicidase si ella conseguía impedir la mutilación.
Argumentos sin respaldo científico
El argumento del suicidio es uno de los más utilizados por el lobby de género para convencer a los padres de que acepten la aplicación a sus hijos menores de edad de tratamientos hormonales o quirúrgicos: en el caso de un chica como Fox, ese eslogan se formula como "más vale un hijo vivo que una hija muerta", pero lo cierto es que hay estudios consistentes que apuntan a que cuando sí se dispara el riesgo de suicidio es en el caso de los menores que sufren amputaciones, pues un alto porcentaje de ellos se arrepienten.
Claire declaró durante el juicio que Einhorn insistió en que Fox, que sufría una fuerte depresión por su disforia de género, podría llegar a hacerse daño a sí misma. La madre de la joven cree que no obró por "maldad", pero sí que estaba "profundamente equivocado" y las consecuencias las ha pagado su hija.
La defensa de Einhorn and Chin alegó que la chica vivió feliz durante unos años antes de presentar su demanda en 2023 y que cuando llegó a su consulta ya se refería a sí misma con pronombres masculinos.
Argumentos que han contestado especialistas porque:
- uno de los problemas que plantean las terapias de "afirmación de género" es que no hay estudios fiables sobre su impacto a largo plazo, por lo cual un periodo de aceptación de tres o cuatro años no es representativo;
- la utilización de pronombres contrarios al sexo biológico forma parte de la inducción social de la disforia a través de las redes sociales, por lo que el jurado ha entendido que el profesional estaba llamado a discernirla, no a corroborarla sin más.
Por su parte, los abogados de Fox alegaron que el psicólogo y el cirujano deberían haber valorado su estado psicológico a partir de síntomas que presentaba de trastorno de hiperactividad, autismo o trastorno dismórfico corporal.
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