¿Quién fue Hernando de Talavera? El Papa lo propone a los obispos como modelo evangelizador
El Papa también propuso el modelo de Santo Toribio de Mogrovejo, gran evangelizador del Perú en el siglo XVI.

Fray Hernando de Talavera, primer obispo de la Granada reconquistada, en la teleserie Isabel, de RTVE, interpretado por Lluís Soler
En su discurso a los obispos españoles en la sede de Conferencia Episcopal Española, el Papa León XIV ha propuesto como modelos de obispos evangelizadores a Santo Toribio de Mogrovejo y a fray Hernando de Talavera, que podría un día empezar un proceso de beatificación.
De Santo Toribio de Mogrovejo ya habló en la vigilia con los jóvenes del sábado por la noche. Fue el segundo arzobispo de Lima en el siglo XVI, un gran misionero español que logró crear una iglesia cristiana fuerte en tierras de otras culturas, donde los españoles a menudo daban mal ejemplo. Se está celebrando el tercer centenario de su canonización.
La mención a fray Hernando de Talavera ha gustado en Granada: fue confesor de la reina Isabel la Católica y el primer obispo en la Granada reconquistada, intentando evangelizar a los musulmanes.
El Papa habló de fray Hernando hablando de la despoblación y envejecimiento de muchas zonas de España, a veces con jóvenes llegados de África o de culturas muy lejanas.
Animó a edificar una realidad nueva «a través del diálogo respetuoso y el uso de nuevos lenguajes, tal como hiciera el famoso santo alfaquí de Granada, fray Hernando de Talavera».
El confesor de Isabel la Católica
Fray Hernando de Talavera (c. 1430-1507), confesor de Isabel la Católica y primer arzobispo de Granada tras la conquista de 1492, intentó impulsar una pastoral de cercanía con la población musulmana.
Historia
La asimilación del Islam, «un imposible» que buscó Isabel la Católica desde un 6 de enero en Granada
José María Carrera Hurtado
Aprendió árabe, quiso que sus clérigos se dirigieran a musulmanes y moriscos en su propia lengua e introdujo adaptaciones en la liturgia y el canto. Los propios musulmanes de la ciudad llegaron a llamarle «el santo alfaquí».
Esas aproximaciones despertaron sospechas en la Inquisición, que le investigó, hasta que el Papa Julio II en 1507 lo declaró inocente.
La archidiócesis de Granada mantiene abierta, desde 2017, una comisión histórica con vistas a una posible causa de beatificación.
Para evangelizar hoy, el Papa pide mantener la capacidad de comunicar y de «abajarse» para comprender y compartir, comenzando por «aprender el lenguaje del otro».
Después hay que crear comunidades capaces de transmitir la propia experiencia de fe. Para las grandes ciudades, donde «el silencio y la lejanía no son espaciales sino íntimos», propuso los mismos procesos: escucha, comprensión, respeto, generosidad y franqueza.
Un tercer clérigo que mencionó fue San Juan de Ávila, patrono del clero español, en el quinto centenario de su ordenación presbiteral. Cerró con una súplica al "santo doctor que resume el horizonte de toda renovación".
Más sobre Hernando de Talavera
Fray Hernando de Talavera fue el primer arzobispo de Granada tras la reconquista de la ciudad (c. 1430-1507). Fue consejero espiritual y confesor de la Reina Isabel la Católica: ella se había admirado al conocer uno de sus sermones de Adviento.
En Granada hizo construir la catedral, monasterios y parroquias y fue formador de sacerdotes.
Religioso de la Orden de los Jerónimos, que vivió y murió con fama de santidad, reanudó la serie de obispos hispano-romanos, visigóticos y mozárabes de Ilíberis y de Elvira, interrumpida durante más de 350 años, sirviendo a la archidiócesis como arzobispo metropolitano durante más de 15 años.
El historiador Vicente Rodríguez, en su obra Isabel la Católica, en opinión de españoles y extranjeros, se refiere a fray Hernando como un «obispo tipo y ejemplar de lo que ha de ser el episcopado en la Iglesia; y, además, clave secreta del reinado de Isabel la Católica».
No adulaba a los nobles
Fray Hernando se negaba a adular a señores y nobles y eso le metía a veces en problemas. Sus enemigos maniobraron para que la Inquisión lo investigara una vez murió su protectora la reina en 1504.
Trabajaba por pobres y marginados. Incluso buscaba en persona a mujeres atrapadas en la prostitución para intentar liberarlas. Insistía en corregir con amor, paciencia y dando ejemplo en persona.
Creó casas de doctrina y cátedras de Artes, Filosofía, Teología y Cánones en las «escuelas de la Iglesia» y en el convento de Santa Cruz la Real, «en funcionamiento en 1501 cuando todavía los edificios eclesiásticos estaban en construcción» (como detalla el Catálogo de la exposición en Granada Fray Hernando de Talavera V Centenario, 1507-2007).
Intentó proteger a los "cristianos nuevos", que eran conversos al cristianismo desde el islam o judaísmo. Los musulmanes de la ciudad le llamaran el santo alfaquí.
Durante siete años intentó una evangelización basada en predicar en árabe, convencer con catequesis y con cercanía. Pero era un método lento.
El final del método de fray Hernando
En 1499, el cardenal Francisco Jiménez de Cisneros fue enviado a Granada y empezó a aplicar métodos coercitivos, incluyendo conversiones forzadas y presión inquisitorial, lo que llevó a las primeras revueltas moriscas (de 1499 a 1501). Cisneros anuló las normas de libertad religiosa pactadas en las capitulaciones de la conquista. Hubo muchos conversos falsos.
Antes de que pasaran 70 años, en 1568, tras una ley que prohibía a los moriscos usar su lengua, vestimenta y costumbres, empezó la guerra de las Alpujarras que duró 3 años, causó unos 21.000 muertos y llevó a deportar 80.000 moriscos por toda España.